EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha exigido que Sánchez hubiera desplegado el Ejército en la frontera de Ceuta cuando se conoció que buques de guerra marroquíes entraron en aguas de la ciudad en julio.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP), en una entrevista en esRadio, y Cuca Gamarra (vicesecretaria de Regeneración Institucional).
- ¿Qué impacto tiene? El PP reclama la comparecencia de Sánchez en el Congreso, pide remitir el informe del CNI a la jueza María Tardón y lleva el caso a Bruselas como prueba de que Ceuta es frontera europea.
Feijóo ha exigido a Sánchez que hubiera desplegado el Ejército en la frontera de Ceuta tras conocerse que buques de guerra marroquíes entraron en aguas de la ciudad el pasado julio. El jefe de la oposición considera que la entrada de naves militares de Marruecos exigía una respuesta de Estado que el Gobierno no dio.
El presidente nacional del Partido Popular ha cargado este martes contra el jefe del Ejecutivo en una entrevista en esRadio, donde ha asegurado que si Marruecos ‘no aborta esa operación’, lo lógico habría sido dejarle claro que España iba a desplegar el Ejército en la frontera. ‘Debería haberse desplegado para garantizar la integridad de nuestro país’, ha reiterado.
La polémica estalló el lunes, cuando el propio Sánchez admitió ante los periodistas, en un encuentro informal en el Palacio Real, que buques marroquíes se adentraron en aguas de Ceuta en julio. La confesión llegó después de que un diario publicara los hechos. El silencio duró meses. Un detalle que Feijóo ha convertido en el centro de su ofensiva: los españoles no pueden enterarse de que un país ha invadido aguas jurisdiccionales españolas por la prensa.
La exigencia de Feijóo: del Ejército en la frontera a la comparecencia
‘Los temas de soberanía de un país se tratan en la sede de la soberanía de un país’, ha subrayado el líder popular, que ha reclamado a Sánchez comparecer en el Congreso para explicar lo ocurrido y proponer a la Cámara qué hacer. Aquí no hay matices. El PP habla sin ambages de ‘frivolidad en los asuntos de Estado’ y recrimina al presidente que se marchara de vacaciones a La Mareta tras aquellos días ‘muy difíciles’.
Con Marruecos, Feijóo ha defendido una relación basada en la ‘lealtad’ y la ‘buena vecindad’, pero también en la ‘firmeza’, porque, ha dicho, la integridad territorial ‘no se negocia’. ‘Y esto lo ha de saber Marruecos y lo ha de saber cualquier país’, ha enfatizado.
Génova ha encontrado en Ceuta el terreno donde la defensa de la soberanía deja de ser un debate abstracto y se convierte en exigencia de Estado.
A la ofensiva se ha sumado Cuca Gamarra, vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, que ha denunciado que el Gobierno conocía los hechos. ‘Lo sabían, lo taparon y Sánchez huyó a La Mareta’, ha aseverado, antes de exigir explicaciones por lo que ha calificado como ‘una gran mentira, una más del Gobierno de España’.
Gamarra ha subrayado que la Audiencia Nacional ya reclama esas explicaciones y ha enmarcado el episodio en su llamada a ‘una reconstrucción nacional’ para el próximo 29 de noviembre. El reloj corre.
El rastro judicial y la carta europea
El frente judicial es el segundo eje de la ofensiva. Feijóo ha recordado que la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, ‘está esperando el informe del CNI’, un documento que aún no ha llegado. Si no lo hace, ha avisado, ‘será responsabilidad del Ministerio de Defensa, del Consejo de Ministros’ o ‘de los dos’.

En paralelo, Génova ha hecho bandera del respaldo europeo. Feijóo ha recordado que el PP logró ‘sensibilizar’ a la UE y que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, llegó a afirmar que cuando Ceuta ‘se ataca, se ataca Europa. La pelota está en Moncloa. Confía el líder popular en que esta semana o la próxima se remita al Consejo un procedimiento de emergencia que permita la expulsión inmediata y la denegación de asilo.
El Eje del Poder Popular
La ofensiva de Feijóo llega en un momento de máxima coordinación interna. Génova ha logrado que la exigencia de firmeza en Ceuta funcione como argumento compartido por todo el partido, desde el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso hasta los gobiernos autonómicos. Barones como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno reclaman desde hace meses un discurso sin complejos en fronteras y seguridad, y el caso de los buques marroquíes les da la coartada perfecta.
El aterrizaje territorial es evidente. Ceuta y Melilla son plazas cuya defensa forma parte del ADN del centro-derecha, y el PP gobierna ya once comunidades autónomas que suman en torno al 60% del PIB del país.
Conviene recordar el precedente de mayo de 2021, cuando la entrada masiva de miles de personas en Ceuta desbordó a las autoridades y el PP exigió, sin éxito, una respuesta de Estado. Cinco años después, el partido recupera aquel argumentario con una diferencia: ahora hay una jueza investigando y un informe del CNI pendiente que el Gobierno no puede esquivar. El riesgo inmediato es de calendario: si Moncloa adelanta la comparecencia y desactiva el caso, la ofensiva perderá gas. El próximo Pleno del Congreso medirá si la exigencia de Feijóo se traduce en mayoría parlamentaria.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Desgaste del Gobierno por su gestión de la soberanía frente a la alternativa solvente del PP.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular), arropado por Cuca Gamarra (vicesecretaria de Regeneración Institucional).
- Próximo hito: Comparecencia de Sánchez en el Congreso y remisión del informe del CNI a la jueza María Tardón.
