EH Bildu ha cerrado un acuerdo sobre ordenanzas fiscales con el gobierno municipal de PSE-EE y PNV para congelar los impuestos. El pacto incluye una actualización del 3% en las tasas y los precios públicos y se votará esta misma semana en el consistorio.
Qué cambia con el acuerdo sobre las ordenanzas fiscales
El entendimiento mantiene sin cambios la carga fiscal sobre los contribuyentes y limita al 3% la revisión de las tasas y los precios públicos, según la información difundida por EH Bildu. La coalición asegura que su posición ha sido de ‘máxima prudencia’ ante el contexto socioeconómico internacional y la espiral inflacionista, y defiende que el pacto sostiene ‘el equilibrio entre proteger a la gente y mantener la capacidad económica del Ayuntamiento.
La tramitación se reparte en dos jornadas: el texto pasará este miércoles 14 de octubre por la Comisión de Hacienda y este viernes 16 de octubre por el Pleno municipal, donde quedará aprobado de forma definitiva. La congelación afecta a los tributos propios del ayuntamiento, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles o el Impuesto sobre Actividades Económicas. Las tasas, en cambio, se revisan al alza un 3% y cubren servicios como el suministro de agua, la recogida de residuos, o el uso de instalaciones deportivas.
La portavoz de EH Bildu, Rocío Vitero, ha defendido el acuerdo en términos de responsabilidad: ‘Hemos conseguido un acuerdo importante que frena la excesiva subida inicial propuesta por el gobierno‘, ha señalado. Vitero ha añadido que su grupo ha actuado ‘atendiendo a la realidad en cada momento’.
El calendario y las nuevas fuentes de ingresos del consistorio
El acuerdo no compromete, según la coalición, la capacidad económica del ayuntamiento. El consistorio contará con nuevas vías de ingreso: la nueva tasa del agua, la tasa turística y el canon que abonarán las redes de telefonía por el aprovechamiento del dominio público. A esas figuras se suma una liquidación positiva a favor del municipio en el FOFEL, el Fondo Foral de Financiación de las Entidades Locales.
La portavoz ha subrayado la influencia de su formación en la política fiscal municipal: ‘Hoy demostramos, una vez más, la capacidad que tiene Euskal Herria Bildu de influir en la política fiscal de este municipio’, ha afirmado. En la misma línea, ha sostenido que el ayuntamiento no podría haber puesto en marcha ‘inversiones y políticas públicas’ sin los acuerdos alcanzados por EH Bildu.
El acuerdo congela los impuestos municipales y limita al 3% la actualización de tasas y precios públicos, con tres nuevas vías de ingreso para el consistorio.
La aprobación de las ordenanzas se enmarca en la ronda fiscal de otoño. La mayoría de los ayuntamientos vascos fija sus tributos entre octubre y noviembre para que las nuevas cuantías entren en vigor el 1 de enero de 2027. El calendario de este año combina la negociación en cada consistorio con la actualización de las tasas aprobadas hace doce meses: no todos los municipios aplican la misma fórmula.
El encaje foral de los tributos municipales
En el País Vasco, los ayuntamientos no se financian a través del sistema común de haciendas locales. Cada consistorio fija sus tributos propios y recibe aportaciones de la diputación foral de su territorio a través del FOFEL. Ese fondo lo nutren las diputaciones forales de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba con cargo a la recaudación, y su liquidación condiciona el margen de gasto de los municipios. La liquidación positiva apuntada por la coalición se inscribe en ese mecanismo.
El marco foral se completa con el concierto económico, el sistema por el que los tres territorios vascos recaudan los tributos concertados y aportan al Estado un cupo por las competencias no asumidas; en Navarra, el instrumento equivalente es el Convenio Económico. Con ese encaje de fondo, la votación de las ordenanzas en cada consistorio es un trámite local: la comisión de Hacienda se pronuncia el miércoles y el Pleno municipal ratificará el texto el viernes 16 de octubre.

