Vox apoyará la moción de censura en Algeciras sin entrar en el gobierno municipal tras la ruptura del PP con su alcalde. Los cuatro ediles de Vox ofrecen al grupo popular roto la mayoría que necesita: doce de sus quince concejales abandonaron el martes el equipo de gobierno tras la negativa de José Ignacio Landaluce a dimitir por las dos denuncias por agresión sexual presentadas ante la Justicia.
Qué ha decidido Vox y con qué argumentos
La dirección municipal de Vox ha hecho pública su intención de votar a favor de la moción de censura sin entrar a formar parte del gobierno que salga del Ayuntamiento de Algeciras. Presta sus votos y no reclama concejalías, un gesto poco frecuente en la política municipal.
Ese es el punto que da fuerza a la posición de Vox. En un escenario donde cada sigla cotiza su apoyo en concejalías, la formación renuncia por adelantado a entrar en el ejecutivo local y deja al PP la responsabilidad de registrar la iniciativa y de sostenerla después.
La aritmética de la moción y los plazos que maneja el PP
La ruptura se consumó el pasado martes, 13 de octubre. Doce de los quince concejales del PP en Algeciras presentaron un escrito en el registro del Ayuntamiento para dejar el gobierno local, siguiendo la instrucción del PP provincial. Solo tres ediles siguen al lado de Landaluce, entre ellos las concejalas Patricia Bueno y Yessica Rodríguez, que ese mismo día le acompañaron en la presentación de la Oferta Educativa Municipal.
El PP de Cádiz ha asegurado que adoptará ‘todas las medidas oportunas para garantizar la estabilidad del municipio’. La moción de censura, el instrumento que permite al pleno retirar la confianza al alcalde y nombrar a otro, exige mayoría absoluta: 14 de los 27 concejales. Los doce ediles que han roto con Landaluce y los cuatro de Vox suman 16 votos, por encima de los 14 exigidos. El PSOE, con siete actas, ha ofrecido sus firmas, un ofrecimiento que el PP no se plantea aceptar, según las fuentes consultadas por El Mundo.
El calendario depende ahora de Landaluce. Si dimite, se aceleraría la convocatoria de un pleno extraordinario en apenas 48 horas. Si se aferra al cargo, la operación se demoraría unas dos semanas hasta materializar la moción de censura, que devolvería la gestión de la décima ciudad de Andalucía al PP. El candidato que suena es Jacinto Muñoz, número dos de la lista de 2023, con un objetivo declarado: llegar a las municipales de mayo de 2027 con la estabilidad garantizada.
Vox entrega al PP la mayoría que necesita sin pedir nada a cambio y sin entrar en el gobierno municipal.
El todavía alcalde mantiene el pulso. En un vídeo difundido en sus redes sociales asegura que se ha enterado ‘por la prensa’ de las dos denuncias, que no le ha llegado ‘ni un solo documento de juzgado alguno’ y que tiene pruebas en su teléfono móvil para demostrar la falsedad de las acusaciones. ‘Quieren mi muerte política, mi muerte social’, afirma. El presidente del PP de Cádiz, Bruno García, ha confirmado que la semana pasada atendió a una de las denunciantes y que, tras hablar con ella, ‘tomaron la decisión de dar este paso’.
La estrategia de Vox: sostener sin cobrar el favor
La operación deja a Vox en una posición poco habitual: cede la iniciativa política al PP, evita mezclarse en la guerra interna de los populares en Algeciras y conserva la libertad para exigir después. Es el mismo patrón que ha seguido desde que rompió los gobiernos de coalición con el PP en varias comunidades autónomas: apoyar sin diluirse y sostener sin firmar la gestión ajena.
El PP andaluz de Juanma Moreno afronta ahora el desgaste de una crisis que llega con quince años de gestión de Landaluce a las espaldas. El PSOE gaditano sostiene que las direcciones provincial, autonómica y nacional del PP conocían la situación desde hace años, una acusación que añade presión sobre los populares. Con doce ediles fuera del gobierno y Vox dispuesto a votar sí, la salida del regidor se decide en días o en semanas.

