Movistar desaparece de Colombia y su hueco lo ocupa Tigo. La operación de Millicom arrastra 8,5 billones de pesos de inversión a cuatro años y consuma el repliegue de Telefónica en el mercado colombiano.
La operación que borra a Movistar de Colombia
Vamos por partes. Millicom ha invertido 4,5 billones de pesos en comprar participaciones de Tigo y Movistar y ahora añade 8,5 billones adicionales para los próximos cuatro años. En total, hablamos de 13 billones de pesos de apuesta por Colombia entre adquisiciones e inversiones proyectadas, según el anuncio de la compañía.
El dinero se reparte en seis frentes: la expansión de las redes móviles y el despliegue de 5G, la ampliación de la fibra óptica, el refuerzo de las redes de transmisión, la evolución del núcleo de red, la digitalización de plataformas y la modernización de los centros de datos. Traducido: no es una operación de maquillaje, sino una reconstrucción técnica a fondo del negocio.
El calendario lo confirma. La compañía proyecta más de 5.000 ampliaciones de capacidad en redes móviles y 1.100 nuevos sitios de cobertura hasta rozar los 11.500 en 2028. De ellos, más de 4.000 tendrán tecnología 5G y la cobertura pasará de 128 a 324 municipios. El objetivo: conectar a 492.000 personas en zonas rurales que aún siguen sin red y mejorar el servicio de más de tres millones de usuarios.
Qué se juega España con la salida de Telefónica
Y aquí está la clave para España. La marca que durante décadas identificó a Movistar como la enseña de la telecomunicación española en medio mundo se esfuma del mercado colombiano. Telefónica cede el testigo y deja de competir con su propia marca en uno de los países que fueron punta de lanza de su expansión latinoamericana.
No es un caso aislado. Las grandes telecos españolas llevan años replegándose de América Latina para concentrar recursos en Europa y en sus mercados de origen. Cada salida implica menos presencia directa, menos empleo vinculado y menos voz en un sector estratégico, el de las infraestructuras digitales, que Bruselas considera clave para la autonomía tecnológica del continente.
Telefónica cede la marca y la red; Millicom se queda con el mercado y con el plan de inversión más ambicioso anunciado en el país.
Millicom lo ha leído al revés. Para su consejero delegado, Marcelo Benítez, Colombia es ‘un mercado estratégico’ y ‘una pieza fundamental’ de su visión a largo plazo en la región. ‘Creemos en Colombia y en su enorme potencial de crecimiento’, añadió el directivo. La compañía presume de dos décadas de presencia en el país y de sumar ahora mayor escala, talento y capacidad de inversión.
El precedente que explica este repliegue
Conviene recordar que el movimiento no nace en el vacío. La retirada de las telecos españolas de América Latina es una tendencia de la última década: el foco ha pasado de la expansión a la rentabilidad, y de ganar tamaño a sanear el balance. Telefónica ha ido ordenando su cartera regional y ahora Colombia deja de tener marca propia. El patrón se repite en el sector de las infraestructuras: la presencia española se diluye justo cuando la digitalización se convierte en prioridad estratégica.
El detalle que casi nadie cuenta es quién ocupa ese hueco. Millicom no llega de improviso: lleva dos décadas operando en la región y ahora controla la red que levantó Telefónica. La infraestructura crítica pasa a manos ajenas y, con ella, la capacidad de decidir sobre el 5G, los centros de datos y la conectividad rural de millones de hogares. En un negocio donde los datos son el nuevo petróleo, importa tanto quién los usa como quién pone las tuberías.
La pregunta ya no es si España se repliega, sino si esa retirada es definitiva o un simple cambio de estrategia. Lo que venga se medirá en los próximos cuatro años, con el despliegue de 5G como termómetro y con Millicom ejecutando su plan. Para las empresas españolas, el caso colombiano deja una lección: quien vende la red, también cede la influencia.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Millicom integra las operaciones de Tigo y Movistar bajo una sola marca en Colombia y retira el nombre de la teleco española del mercado.
- Datos importantes: 8,5 billones de pesos de inversión a cuatro años, más 4,5 billones en adquisiciones; 11.500 sitios previstos en 2028, más de 4.000 con 5G.
- Resumen: La operación consuma el repliegue comercial de Telefónica en Colombia y deja la infraestructura digital del país en manos de Millicom.

