El Consejo Europeo rechaza la ofensiva de Dinamarca, Polonia e Italia contra la regularización migratoria de España

Sánchez, con el respaldo de Francia, Portugal y Luxemburgo, ha evitado que las conclusiones de la cumbre citen su regularización. El texto final sí menciona la solidaridad con Ceuta y Melilla y aplaza el debate a una próxima reunión europea.

El Consejo Europeo ha bloqueado en Bruselas la ofensiva de Dinamarca, Polonia e Italia contra la regularización migratoria del Gobierno de España. España, con el respaldo de Francia, Portugal y Luxemburgo, ha logrado que las conclusiones de la cumbre no incluyan ninguna referencia a su proceso de regularización, según la información publicada por elDiario.es.

Qué pedían Dinamarca, Polonia e Italia y qué ha quedado en el texto final

Los tres países, que sostienen las posiciones más duras de la UE en materia de inmigración, querían introducir tres puntos en la resolución del Consejo. El primero: que los líderes europeos, mostraran a sus ciudadanos que la inmigración ilegal es una preocupación. El segundo: que se evitaran las medidas susceptibles de generar un ‘efecto llamada’, en alusión directa al proceso de regularización español. El tercero: dar a la Comisión Europea más capacidad para coordinar las políticas migratorias nacionales.

Ninguno de los tres ha prosperado. El texto final no cita la regularización española. Las conclusiones (el documento que recoge la posición de los líderes de la UE) se limitan a constatar que la cumbre ‘mantuvo un debate estratégico sobre el enfoque integral de la Unión Europea en materia de migración’ y que ‘hizo balance de los avances en la aplicación de sus anteriores conclusiones, también a la luz de la reciente carta de la presidenta de la Comisión Europea’.

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El texto mantiene, eso sí, ‘la intención’ de trabajar en estrecha colaboración con los Estados miembros para desarrollar un marco de emergencia y abordar ‘todas las formas de instrumentalización’, y anuncia que la cuestión se tratará de nuevo en una de las próximas reuniones, cuyo calendario publica el Consejo Europeo. Fuentes diplomáticas sitúan el choque en el tercer punto: varios países veían en la coordinación de Bruselas una injerencia en sus políticas nacionales.

Quién presionaba y con qué respaldo contaba

Antes de la cumbre oficial, un grupo de países celebró una reunión informal para intercambiar ‘soluciones innovadoras’ en gestión migratoria. Entre los participantes estaban Italia, Dinamarca, Países Bajos, Austria, Alemania, Grecia y Polonia. El primer ministro checo, Andrej Babiš, atacó al Ejecutivo español a su llegada: ‘lo que está pasando en España. Algunos políticos están dispuestos a sustituir a la población por inmigrantes únicamente para conservar sus cargos’, declaró.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, fue la más dura con España. Si un país está haciendo básicamente justo lo contrario que el resto —alguien entra ilegalmente en un país y, de repente, se le permite quedarse legalmente—, creo que va en contra de la política migratoria que cuenta hoy con un amplio respaldo mayoritario en Europa‘, declaró en Bruselas. Frederiksen pidió a la Comisión que examine el asunto más a fondo y quería que las conclusiones precisaran que la migración irregular ‘es un delito’.

España ha evitado que las conclusiones citen su regularización, pero el asunto volverá a la mesa en una próxima cumbre europea.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, reclamó ‘mantener un alto nivel de vigilancia en las fronteras exteriores de la Unión’ y centrarse en ‘la prevención de las llegadas irregulares masivas y los riesgos de seguridad conexos’. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, intentó rebajar la tensión con un dato: los cruces irregulares de las fronteras exteriores de la UE están en su nivel más bajo desde 2021.

El impacto para España: Ceuta, Melilla y la advertencia de Bruselas

Pedro Sánchez ha valorado como un reconocimiento el punto dedicado a Ceuta y Melilla. Las conclusiones constatan ‘la situación específica’ de ambas ciudades, que albergan ‘las únicas fronteras terrestres de la UE en el continente africano’, y expresan ‘su solidaridad y apoyo a España ante la llegada repentina y masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026’. El texto también celebra el apoyo financiero y operativo europeo a las dos ciudades autónomas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dejó abierta la puerta a un escrutinio futuro. La regularización es ‘competencia nacional’, dijo, pero ‘puede tener un impacto transfronterizo’, por lo que urgió a una mayor cooperación en el espacio Schengen (la zona de libre circulación sin controles internos entre países europeos, regulada por el acuerdo de 1985), según EFE.

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El resultado es doble para España. Mantiene intacto su proceso de regularización y consigue que Bruselas reconozca por escrito la singularidad de Ceuta y Melilla. Pero el aplazamiento no cierra el debate: el bloque crítico seguirá empujando en las próximas citas europeas. Según elDiario.es, esos países contaban en teoría con el respaldo de hasta 15 Estados miembros más. El asunto sigue abierto.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? El Consejo Europeo no ha incluido en sus conclusiones ninguna referencia a la regularización migratoria de España.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? Dinamarca, Polonia e Italia impulsaron la ofensiva; España contó con Francia, Portugal y Luxemburgo.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El Consejo abordará de nuevo la cuestión en una próxima reunión, todavía sin fecha oficial.