La jueza instructora de Sabadell ha enviado a juicio a Santiago Laiglesia como único acusado por el crimen de Helena Jubany, según el auto dictado este viernes por la tarde. La resolución abre la fase de juicio oral contra él por los delitos de asesinato y detención ilegal y aprecia «indicios racionales de criminalidad» por su presunta participación en los hechos.
La víctima, Helena Jubany, era una bibliotecaria de 27 años y compañera del acusado en la Unió Excursionista de Sabadell. Fue arrojada al vacío desde una azotea de la ciudad la madrugada del 2 de diciembre de 2001. Han pasado 25 años.
El auto de apertura de juicio oral (la resolución judicial que adopta una decisión sobre el proceso sin ponerle fin) mantiene al acusado en libertad provisional, con la prohibición de salir del territorio español y el pasaporte retirado. La jueza adoptó esta decisión después de la audiencia preliminar celebrada este viernes por la mañana, a la que asistió el propio acusado.
Qué ha decidido la jueza tras la audiencia preliminar
La principal prueba de la acusación es genética. La Unidad de Policía Científica de la Policía Nacional halló en septiembre de 2025 ADN de Laiglesia en un jersey que vestía la víctima el día de los hechos. La prenda apareció doblada junto a otras ropas en la azotea desde la que Jubany fue arrojada al vacío.
Los resultados del laboratorio indicaron una coincidencia exacta con su perfil genético. A raíz de ese informe, el entonces investigado fue citado a declarar y la jueza ordenó su ingreso en prisión, donde permaneció cinco semanas.
El informe genético es la prueba central de una causa que afronta ahora su fase de juicio oral, 25 años después de los hechos.
El ADN del jersey y las hipótesis de la defensa
En la audiencia preliminar, la defensa intentó contrarrestar ese informe. Laiglesia alegó que la muestra de ADN hallada en la prenda estaba contaminada y que pudo llegar a la ropa por una «transferencia indirecta» derivada de una mala cadena de custodia. Sostuvo que su perfil genético pudo acabar en el jersey a través de su anterior abogado, que manipuló las prendas.
El abogado de la familia Jubany, Benet Salellas, replicó que «la hipótesis de la contaminación es ficticia y sin recorrido jurídico». Añadió que el conjunto de elementos de la causa sitúa a Laiglesia en el lugar del crimen el día de los hechos.
No es la primera explicación que el acusado aporta sobre la presencia de su ADN. Antes había sostenido que la muestra pudo aparecer «fruto de un abrazo o un gesto de contacto entre amigos» con Helena Jubany en los días previos.
La causa avanza hacia la vista oral.
Las penas que piden la Fiscalía y la familia
La Fiscalía y la familia de la víctima solicitan para Laiglesia 26 años de prisión por asesinato y detención ilegal. El escrito del Ministerio Público sostiene que el acusado participó activamente en los hechos.
Según la Fiscalía, antes de las 4.45 horas del 2 de diciembre de 2001, «una o varias personas suministraron una sustancia estupefaciente del tipo benzodiacepinas» a Helena Jubany para impedir que tuviera capacidad física o psíquica de huir. Después, aprovechándose de su incapacidad para defenderse, la trasladaron a la azotea del edificio situado en la calle Calvet d’Estrella, 48 y la arrojaron al vacío.
El escrito de acusación admite que en el crimen pudieron participar varias personas. Sin embargo, los errores cometidos durante la instrucción (la fase del proceso en la que el juez investiga los hechos) han impedido identificarlas.
El hermano de la fallecida, Joan Jubany, reclamó este jueves que se abra ya la fase de juicio «sin más estrategias para alargar el sufrimiento innecesariamente», para poder conocer «la verdad real de quién, cómo y por qué asesinaron a Helena».
Ninguna otra persona ha sido identificada.
Con la apertura del juicio oral, la causa se encamina a la celebración de la vista ante un tribunal popular (el órgano formado por ciudadanos que decide la culpabilidad en ciertos delitos graves). Santiago Laiglesia permanece en libertad provisional y no existe condena firme contra él.

