Abascal responde con «altura de miras» al pacto PSOE-Frente Amplio en el Senado y promete ir «hasta el final»

El líder de Vox exige que España no dependa de Sánchez ni de sus socios y mantiene abiertas todas las opciones para el Senado. El plazo para presentar candidaturas a la Cámara Alta concluye en diez días.

Santiago Abascal ha respondido con ‘altura de miras’ al pacto del PSOE y Frente Amplio para el Senado y ha prometido hacer ‘lo necesario’ para que España no dependa de Pedro Sánchez.

El líder de Vox ha lanzado ese mensaje a través de la red social X este sábado, 17 de octubre, horas después de que se conociera el acuerdo de la izquierda para concurrir con una lista única a la Cámara Alta en las elecciones generales del 29 de noviembre. ‘Mando un mensaje de tranquilidad, responsabilidad y compromiso’, ha escrito.

‘Actuaremos con altura de miras y haremos lo necesario para que España sea libre y no dependa ni de Sánchez ni de ninguno de sus secuaces’, ha añadido en la misma publicación. Ni una palabra más sobre la fórmula.

Publicidad

El pacto que ha provocado esa reacción se cerró el viernes, cuando el PSOE y las formaciones que integraron Sumar en la pasada legislatura y que ahora concurren como Frente Amplio registraron su coalición para el Senado, según las fuentes de la negociación citadas por elDiario.es. El objetivo es doble: garantizar escaño a unos socios de Gobierno que no tenían representación en la Cámara Alta y disputarle al PP una mayoría absoluta que hoy ejerce sin contrapesos.

El mensaje de Abascal: tranquilidad, responsabilidad y una España que no dependa de Sánchez

La respuesta del presidente de Vox no es una consigna de campaña al uso. El partido ha construido su discurso de los últimos meses sobre una idea: que la gobernabilidad española no puede quedar subordinada a los socios que sostienen al Gobierno ni a quienes aspiran a heredar su espacio. Ahí encaja el concepto de ‘altura de miras’ elegido este sábado. No es una renuncia a la confrontación: es una manera de situar a Vox por encima del cálculo de siglas.

Ese marco tiene un corolario institucional que la formación repite con frecuencia. La mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta le ha permitido, por ejemplo, bloquear la renovación del Tribunal Constitucional, un bloqueo que Vox lleva meses poniendo sobre la mesa para subrayar que el Senado no es un apéndice decorativo del Congreso. Si la izquierda arrebata esa mayoría con una lista única, sostienen, el último dique institucional quedaría en manos de quienes responden ante Sánchez.

La respuesta de Abascal no cierra ninguna puerta: deja a Vox con margen para negociar con el PP o para plantar batalla en solitario en el Senado.

Abascal no ha aclarado qué forma tomará esa respuesta. La dirección nacional mantiene abiertas todas las opciones y evita pronunciarse sobre si presentará lista propia al Senado, si buscará un acuerdo con el PP o si renunciará a concurrir. El calendario aprieta. El silencio forma parte del cálculo.

Qué puede hacer Vox en el Senado y qué margen le queda al PP

El plazo para registrar coaliciones concluyó este viernes, 16 de octubre, según el calendario de la Junta Electoral Central. Restan diez días para presentar las listas, un margen que Vox puede emplear en tres direcciones: no presentarse al Senado, integrarse en las candidaturas del PP como independientes o concurrir en solitario para condicionar después la mayoría. Cada opción tiene un coste político distinto.

Los números que maneja la izquierda explican la urgencia. Según el informe interno en el que ha trabajado Ferraz en las últimas semanas y los sondeos recientes, una lista unida de las fuerzas progresistas al Senado podría marcar una diferencia de hasta 40 escaños y abrir la posibilidad real de arrebatar la mayoría absoluta a la derecha.

Publicidad

El PSOE ha diluido sus siglas con una veintena de formaciones para intentarlo. Alberto Núñez Feijóo lo ha calificado de ‘coalición de desesperados’ y de ‘hipocresía más’, y ha sostenido, según recoge Libertad Digital, que la izquierda recurre a nombres como el de Ada Colau para ‘intentar salvar los muebles’.

¿Tiene Vox incentivos para facilitar la mayoría del PP en una Cámara que hasta ahora los populares han gestionado en solitario? La dirección del partido no ha dado ninguna pista y se limita a subrayar el mensaje de responsabilidad lanzado por su presidente.

La lectura estratégica: el Senado como pieza del pulso con el PP

La disputa por la Cámara Alta traslada al terreno institucional el pulso que Vox y el PP libran por el espacio de la derecha desde la ruptura de los gobiernos de coalición autonómicos, en julio de 2024, cuando los de Abascal rompieron por la política migratoria. Ahora el escenario es otro: no se trata de gobernar juntos, sino de decidir quién administra la única cámara que puede frenar determinadas leyes y renovar órganos constitucionales.

Hay un dato que los populares evitan subrayar. Su mayoría absoluta en el Senado no solo ha servido para frenar iniciativas: también ha bloqueado la renovación del Tribunal Constitucional. Quien aspire a heredar esa mayoría hereda también esa responsabilidad ante el electorado.

Para Vox, el 29N es más que una cita con las urnas. El partido aspira a revalidar su condición de referencia de la derecha social y a condicionar la próxima investidura con un Senado que puede decidir el ritmo de las reformas.

La decisión sobre la Cámara Alta se conocerá, como muy tarde, cuando cierre el plazo de candidaturas. Para entonces, Abascal habrá tenido que traducir la ‘altura de miras’ en una papeleta concreta. La respuesta llegará antes del 29 de noviembre y marcará el tono de una campaña que ya ha empezado por el Senado.