EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Trump firmó el viernes 16 de octubre la orden que activa la Sección 115 de la Ley Graham —la ley de sanciones a Rusia e Irán promulgada por él el 18 de septiembre— y suspende los aranceles y sanciones que la norma preveía.
- ¿Quién está detrás? La Casa Blanca; el senador republicano Lindsey Graham como autor político; y los departamentos de Estado, Tesoro y Energía junto a la USTR, que asumen las competencias delegadas.
- ¿Qué impacto tiene? El recargo del 500% a los bienes rusos y el del 100% a los cinco mayores compradores de crudo ruso quedan en suspenso; en España la referencia inmediata es el precio del gasóleo.
Donald Trump activó el viernes la suspensión de las sanciones y los aranceles de la Ley Graham antes de que llegaran a aplicarse. La firma llegó con la certificación de interés nacional ya enviada al Congreso.
El 500% que la orden escribe y luego borra
El documento tiene dos mitades que conviene leer por separado. La Sección 2 eleva el arancel sobre los bienes rusos un 500% ad valorem —cinco veces el valor declarado de la mercancía— y añade un recargo del 100% a los productos de los cinco mayores importadores de crudo y gas de origen ruso si realizan compras nuevas a partir del 18 de octubre. Otro tramo idéntico castiga a los cinco países que más facilitan la evasión de las sanciones al petróleo ruso.
La Sección 4 desactiva justo eso. Trump invoca la Sección 115 y suspende «la aplicación de cualquier arancel previsto en las secciones 112 y 113», además de las sanciones de los artículos 102 a 111 y 117. La ley le exigía certificar por escrito ante el Congreso que la suspensión responde al interés nacional; según el propio texto, la certificación ya está entregada. El waiver no tiene fecha de caducidad.
El arancel existe. Solo que dormido.
Lo que la orden no toca es el paquete anterior. Nada en ella afecta a las sanciones dictadas al amparo de la emergencia nacional que Trump prorrogó el 24 de marzo de 2026 por las «actividades foráneas dañinas» del Gobierno ruso, ni a las personas ya incluidas en esas listas. La arquitectura construida desde 2014 sigue en pie; lo que se aparca es el tramo nuevo que añadió el Congreso.
La orden impone un arancel del 500% a los bienes rusos y, tres apartados después, lo suspende. En Washington eso no es una contradicción: es una palanca.
La secuencia es la noticia. El 18 de septiembre Trump promulgó la ley; el 16 de octubre firmó la orden que la deja en suspenso. En medio no hubo designaciones nuevas. Washington conserva la herramienta sin gastarla.
Del crudo ruso al gasóleo español: dónde se nota la suspensión
España no comercia con Rusia al volumen de 2021, pero el gasóleo que pagan transportistas, campo e industria se forma en un mercado atlántico donde el diésel ruso sigue pesando. Buena parte se refina en Turquía, India o Brasil y vuelve al circuito internacional convertido en producto «no ruso». Un recargo del 100% a quienes compran crudo ruso habría encarecido esa cadena, y con ella el precio del surtidor español.
El segundo efecto es financiero. Entre los candidatos a entrar en la lista de los cinco mayores compradores de crudo ruso está Turquía, y ahí BBVA tiene su segunda franquicia: Garanti BBVA. Un 100% sobre los bienes turcos que entran en Estados Unidos habría golpeado la lira y, por elevación, las cuentas del grupo español en el país.
El tercer frente es la comparativa europea. Bruselas negocia su propio paquete y mira con recelo cualquier alivio americano. La lectura desde Madrid es más prosaica: el coste energético pesa más en la competitividad española que en la alemana, porque aquí el gasóleo mueve el transporte, el campo y la cerámica.
El mercado ya lo ha descontado.

La Lógica de Washington
Leída desde Europa, la orden parece una contradicción: un presidente firma una ley de sanciones y cinco semanas después la desactiva. Leída desde Washington, es sentido común. La Ley Graham no es un castigo inmediato; es una herramienta de negociación hacia dentro y hacia fuera. Trump la firmó el 18 de septiembre y ahora la desenchufa cuando el calendario energético aprieta. El ala halcón del Partido Republicano, con Lindsey Graham a la cabeza, ya tiene el instrumento dentro del estatuto.
El problema que resuelve es el precio del crudo. El 500% a los bienes rusos es casi simbólico —el comercio bilateral entre Washington y Moscú es residual tras cuatro años de sanciones—, pero el 100% a los cinco mayores compradores no lo es. Aplicarlo ahora, con el diésel ajustado y a tres semanas de las legislativas del 3 de noviembre, habría trasladado el coste al surtidor americano. Ningún presidente activa un arancel que se paga en su propia gasolinera antes de unas elecciones.
El precedente tiene nombre: la enmienda Jackson-Vanik de 1974. El Congreso condicionó el trato comercial con la URSS a a la libertad de emigración y, a la vez, entregó al presidente la potestad de suspender la condicionante mediante una certificación. Durante casi cuatro décadas la Casa Blanca usó ese waiver para mantener la amenaza viva sin romper el comercio.
La coalición es la de siempre: los halcones quieren el instrumento, el ala económica quiere que no se pague en casa y el electorado de Trump quiere presión sobre Moscú sin petróleo caro. La orden contenta a los tres. La incógnita es la duración: la Sección 5 delega en el secretario de Estado, Marco Rubio, la autoridad de la Sección 115. El waiver se levanta cualquier mañana con una firma.
La próxima ventana es el 18 de octubre, fecha desde la que el texto considera «nuevas» las compras de crudo ruso. Los informes que la USTR debe elevar al presidente marcarán si la suspensión aguanta. Si las conversaciones sobre Ucrania se atascan, la revocación es cuestión de horas.
Ficha del Caso
- El caso: Trump activa la Sección 115 de la Ley Graham y suspende por interés nacional los aranceles y sanciones a Rusia e Irán antes de que lleguen a aplicarse.
- Datos clave: 500% ad valorem sobre bienes rusos y 100% a los cinco mayores compradores de crudo ruso, ambos suspendidos; compras «nuevas» desde el 18 de octubre; certificación remitida al Congreso y autoridad delegada en el secretario de Estado.
- Para España: el alivio llega por el precio del gasóleo y por la exposición de BBVA en Turquía; el riesgo sigue abierto porque la suspensión es revocable en cualquier momento.
