La Reina Letizia figura de nuevo entre las cien mujeres más influyentes de España, según la cuarta edición del listado que publica Forbes Women. La publicación no establece puestos ni jerarquías: ordena a sus protagonistas por apellidos y deja que el lector juzgue. La selección consagra a Letizia, mujer influyente en España por peso institucional, por encima del ruido mediático.
El criterio que explica la presencia de la Reina en el listado
El listado alcanza su cuarta edición y no funciona como una clasificación al uso. Sus responsables explican que la selección la elabora un comité de expertos y que el propósito es ofrecer una panorámica de la influencia femenina en ámbitos como la empresa, la política, la ciencia, la cultura, el arte, o el deporte. No premia popularidad. Premia capacidad de incidencia.
En el caso de la Reina, la ficha que acompaña su nombre remite a su actividad institucional, con especial atención a las cuestiones relacionadas con la salud, la educación y la cultura. Son los tres ejes sobre los que la Casa del Rey ha construido la agenda propia de doña Letizia desde 2014, y también los terrenos donde la Corona puede exhibir resultados sin entrar en el debate político. Ahí no hay titulares de portada. Hay trabajo lento.
La lista incorpora además a la Princesa de Asturias. Leonor de Borbón nació en Madrid, pero tiene ascendencia asturiana por vía materna y ostenta el título que da nombre a los premios que cada otoño se entregan en Oviedo. Que madre e hija compartan selección no es un detalle menor: Zarzuela lleva años construyendo un relato en el que ambas aparecen como dos velocidades de una misma institución.
De hecho, coincidirán en Asturias dentro de unos días con motivo de los Premios Princesa de Asturias, acompañadas por el Rey y la Infanta Sofía. El viaje figura en la agenda de la Casa de S.M. el Rey y convertirá el listado en una fotografía casi literal: la Reina y la heredera en el mismo escenario institucional que mide el peso de ambas.
Los rankings miden percepción; la Corona se juega su autoridad en el terreno de las funciones constitucionales, donde ningún comité de expertos emite veredictos.
Las otras mujeres que comparten listado con la Reina
La representación empresarial incluye a dos ovetenses de nacimiento. Irene Cano Piquero, licenciada por la Universidad de Oviedo, dirige Meta en España y Portugal tras una trayectoria en Google y Yahoo. Patricia Ayuela, también nacida en la capital asturiana, es consejera delegada de Línea Directa Aseguradora desde 2022.

A ellas se suma Cristina Álvarez Guil, presidenta de El Corte Inglés desde enero de este año, cuyo vínculo con Asturias se remonta a la conocida saga empresarial de Grado. Es hija de Isidoro Álvarez, nacido en Borondes y presidente del grupo entre 1989 y 2014. Los grandes almacenes hunden sus raíces en Ramón Areces y en su tío César Rodríguez, impulsores de la compañía.
Completa el grupo la escritora Lucía Solla Sobral, gallega de nacimiento y ovetense de adopción, distinguida hace poco como Asturiana del Mes. Su primera novela, ‘Comerás flores’, se ha convertido en un fenómeno editorial y le ha valido el premio El Ojo Crítico de Narrativa y el Cálamo al Libro del Año.
Qué dicen estas listas del reinado de Felipe VI
Un repertorio de este tipo habla más del momento de una institución que de sus competencias. La Reina no legisla ni gestiona presupuestos ejecutivos fuera del perímetro de la Casa; su influencia es de agenda, de presencia y de capacidad para fijar la atención pública sobre un asunto concreto. En ese terreno, la selección acierta: salud, educación y cultura son tres ejes reconocibles, sostenidos con una disciplina de apariciones que resiste la comparación con otras coronas europeas. Eso sí, conviene no confundir notoriedad con poder. Un ranking mide percepción, y la percepción se mueve con el viento.
Hay un segundo efecto, menos evidente. Al colocar a la Reina junto a consejeras delegadas, presidentas de compañías y escritoras, la lista la somete a un marco mental empresarial en el que la Corona no compite con las mismas herramientas. Es un espejo halagador y, a la vez, algo tramposo: sugiere que la influencia se acumula como una cuenta de resultados, cuando en una jefatura de Estado se administra de otra manera, con la legitimidad constitucional como único capital real. Ningún comité la certifica.
El reto pendiente para Zarzuela no es entrar en más listas, sino que esa presencia se traduzca en algo verificable: programas que sobrevivan al cambio de titular, alianzas estables con instituciones científicas y culturales, y una política de comunicación que no dependa del calendario de los premios. La cita de Oviedo de este mes, con la Reina, el Rey, la Princesa y la Infanta en el mismo patio, será la mejor prueba de hasta dónde llega ese relato familiar e institucional. Después vendrá lo de siempre: el trabajo que no sale en los repertorios.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: la cuarta edición del listado de Forbes Women mide influencia femenina en empresa, política, ciencia y cultura sin ordenar por puestos.
- El detalle de protocolo: la Reina y la Princesa de Asturias coinciden en una misma selección que no distingue rangos institucionales y ordena por apellidos.
- Próximos pasos: los Premios Princesa de Asturias centran la agenda inmediata de la Familia Real en Oviedo, con los cuatro miembros en el mismo escenario.
