EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A conductores de la A-2 a la altura de Abrera y Martorell, a los vecinos de Sant Esteve Sesrovires y, en general, a la población del litoral y el prelitoral central, desde la Selva hasta el Tarragonés.
- ¿Cuándo ocurre? El episodio arrancó a las 14.00 horas del sábado 17 de octubre y el Pla Inuncat sigue en fase de alerta. Meteocat contempla un nuevo episodio de lluvias generalizadas a partir de la tarde del lunes 19.
- ¿Qué cambia hoy? Conviene evitar desplazamientos innecesarios por las comarcas afectadas, no cruzar nunca tramos inundados y seguir las indicaciones de Bombers, Protecció Civil y el 112.
El temporal deja en Cataluña 89 avisos atendidos por Bombers de la Generalitat y 367 llamadas al 112 desde la tarde del sábado. El episodio, lejos de cerrarse, deriva ya en una dana que obligará a mantener las alertas activas durante los próximos días, según advierte la Generalitat.
El reparto de las intervenciones dibuja un mapa muy concreto. 67 avisos corresponden a la Regió Metropolitana Nord, 20 a la Regió Metropolitana Sud y dos más a la Regió de Girona. El Pla Inuncat se mantiene en fase de alerta y no se desactivará hasta que remita la inestabilidad.
Dónde se han concentrado los avisos de Bombers
Los puntos más delicados han estado en la autovía A-2, a la altura de Abrera y Martorell, donde ocupantes de varios vehículos necesitaron ayuda para salir de la calzada. También en Sant Esteve Sesrovires, donde los bomberos han tenido que evacuar una vivienda inundada en la que se encontraban una persona de avanzada edad y una mujer embarazada.
Las 367 llamadas al 112 se han concentrado en esas mismas dos regiones metropolitanas, con especial incidencia en el Baix Llobregat. La mayoría de los avisos se atendió sin daños personales, aunque el goteo de emergencias no ha cesado en ningún momento del fin de semana. Conductores bloqueados en en la A-2, sótanos anegados y accesos cortados a polígonos completan el balance provisional.
Qué prevé Meteocat para las próximas horas

El Servei Meteorològic de Catalunya mantiene la previsión de chaparrones fuertes y localmente torrenciales en puntos del litoral y del prelitoral central, desde la Selva hasta el Tarragonés. Las lluvias pueden ir acompañadas de tormenta y, de forma local, de granizo. A eso se suma un descenso de las temperaturas que dejará un ambiente claramente otoñal.
La mirada está puesta en el lunes. A partir de la tarde del 19 de octubre podría abrirse un nuevo episodio de precipitaciones generalizadas, menos localizado y con capacidad de afectar a comarcas que este fin de semana se han librado del aguacero. Protecció Civil pide prudencia y recuerda que el riesgo no desaparece cuando deja de llover.
Un aviso atendido a tiempo evita una tragedia; ochenta y nueve avisos en un fin de semana dibujan el mapa de un territorio cada vez más expuesto.
El patrón que se repite: del aguacero puntual a la dana
Lo que observamos en esta redacción es una secuencia conocida. Primero llega el chubasco intenso, luego la acumulación en ramblas y rieras, después el aviso que ya no se puede atender. Cataluña tiene memoria de sobra: la riuada del Vallès de 1962 dejó cientos de muertos en un territorio que hoy concentra más población, más asfalto y más sótanos que entonces. La diferencia es que ahora hay radares, avisos a móviles y un Pla Inuncat que funciona con antelación.
La otra cara del mismo problema es la exposición. Las regiones metropolitanas Nord y Sud suman el grueso de la población catalana y buena parte de su actividad industrial. Cuando el agua se acumula en la A-2 o en los polígonos del Baix Llobregat, el impacto no es solo meteorológico: es económico y logístico, con cadenas de suministro que dependen de carreteras que quedan cortadas en cuestión de minutos.
Hay un detalle que conviene subrayar. El aviso de Bombers habla de 89 intervenciones hasta la medianoche del domingo, pero ese número es un balance provisional, no un punto final. La secuencia de la dana implica que las alertas pueden reactivarse con pocas horas de margen y sobre zonas distintas de las ya golpeadas. Esa es la parte incómoda del episodio: no hay un día en el que se pueda dar por cerrado.
El comité de seguimiento del Pla Inuncat volverá a evaluar la situación el lunes por la mañana, con un ojo puesto en el litoral y otro en el prelitoral. Si el nuevo frente se confirma, los avisos de Bombers de este fin de semana serán solo el primer capítulo de una semana larga. La recomendación de la Generalitat es clara y no admite matices: prudencia, información oficial y nada de improvisaciones en zonas inundables.

