A seis semanas del 29N, el Centra concede a la izquierda estatal andaluza un repunte de dos décimas y sitúa a Adelante Andalucía 2,9 puntos por encima de su resultado de mayo. La foto incomoda a Sumar: su espacio crece, pero no por donde hubiera elegido.
El mapa del Centra: el PSOE cede 3,9 puntos y la izquierda territorializada gana terreno
El Barómetro del Centra, financiado por la Junta de Andalucía, mide intención de voto en clave autonómica, no de Congreso. Eso sí, con las elecciones del 29 de noviembre en el horizonte, sus datos funcionan como termómetro del ánimo andaluz. Y el termómetro marca dos caídas: el PP de Juanma Moreno pierde una décima y el PSOE se deja 3,9 puntos. Los socialistas aparecen con un 18,9% de los votos, muy lejos del 33,4% que cosecharon en Andalucía en las últimas generales.
En el otro flanco, Vox sube 2,3 puntos, un impulso que el estudio asocia al uso político de la crisis humanitaria en Ceuta. El dato que duele: el 24,7% de los encuestados considera que la solución a esa situación es «expulsar a todos los inmigrantes». Cabe recordar que la inmigración no figura entre las principales preocupaciones de la comunidad, donde mandan la vivienda, la sanidad, y la pérdida de poder adquisitivo.
Quien sí rentabiliza el momento es Adelante Andalucía. El Centra le da un 12,5% de los votos, 2,9 puntos más que el 9,6% de mayo y un 172% por encima del 4,58% de hace cuatro años. Su líder, José Ignacio García, sigue siendo el dirigente andaluz menos conocido, pero es el mejor valorado, con un 5,72. La formación fundada por Teresa Rodríguez se presenta por primera vez a unas generales con una consigna, «una izquierda nueva para parar a la derecha», y ocho caras nuevas de andaluzas de clase trabajadora.
Al otro lado de la papeleta, la coalición de la izquierda estatal se queda en un 6,5%, apenas dos décimas más. Por Andalucía salvó los muebles en mayo al mantener sus cinco escaños en el Parlamento andaluz. El reparto interno cuenta la historia: cuatro diputados de Izquierda Unida y una diputada de Sumar. Podemos se quedó fuera del grupo parlamentario.
La semana pasada, las negociaciones entre IU y Podemos para concurrir con una papeleta común al 29N fracasaron. Desde Izquierda Unida atribuyen el desencuentro a la voluntad de Podemos de negociar en Andalucía al margen del proyecto de Frente Amplio que encabeza Antonio Maíllo. Podemos Andalucía lamentó públicamente que IU rechazara la unidad y defendió que había tendido la mano con propuestas que calificó de generosas y responsables. El pulso viene de lejos: en junio dimitió la coordinadora general de Podemos en Andalucía, Raquel Martínez, por sus discrepancias con la dirección nacional.
La izquierda estatal sube dos décimas en Andalucía mientras la izquierda territorializada sube casi tres puntos: el reparto del espacio no se decide en Madrid.
Por Andalucía: cinco escaños, cuatro de IU y una geometría incómoda para Sumar

La foto andaluza tiene traducción madrileña. En el Parlamento andaluz, Sumar no opera con marca propia: concurre bajo la etiqueta de Por Andalucía, y lo hace con un solo diputado frente a los cuatro de IU. Esa proporción no es un detalle administrativo. Define quién fija el relato, quién negocia y quién aparece en la foto.
El desequilibrio se mide en estructuras. Podemos ronda las 12.000 personas afiliadas en Andalucía y cuenta con 21 concejales, casi todos integrados en coaliciones locales. Izquierda Unida supera las 22.000 afiliaciones, suma 62 alcaldías y 840 concejales, la mayor presencia institucional de la formación en todo el Estado. Cuando IU fija el marco del Frente Amplio, no habla desde la debilidad.
Ahí aparece la tensión real. El proyecto de espacio amplio de Sumar necesita a los confluentes con músculo territorial, y en Andalucía ese músculo es de IU. Pero el crecimiento que detecta el Centra no va a la izquierda estatal ni a la marca del partido: va a Adelante Andalucía, que compite por el mismo votante con un discurso andalucista y sin las hipotecas de la política madrileña. Nadie puede saber cuánto de ese 12,5% habría ido a la coalición estatal con una papeleta única, pero el barómetro ya dibuja la fragmentación.
La Dinámica de Coalición
Dentro de Sumar, el equilibrio andaluz se sostiene sobre una cesión. La federación más potente del espacio es Izquierda Unida, y su dirección andaluza marca el paso con el Frente Amplio como bandera. Sumar aporta la marca estatal y el vínculo con el Gobierno, pero no tiene en la comunidad una estructura propia comparable. El resultado es una relación asimétrica que funciona mientras los números acompañen: cinco escaños en el Parlamento andaluz y un 6,5% que apenas sube dos décimas.
Con el PSOE, la lectura es de doble filo. Los socialistas aparecen con un 18,9% en clave autonómica, un desplome que en unas generales podría no reproducirse —en las últimas generales lograron el 33,4% del voto andaluz—, pero que deja al partido de Pedro Sánchez más pendiente que nunca de sus socios por la izquierda. Ahí la fragmentación juega contra todos: si Adelante Andalucía sube y la coalición de IU y Sumar se estanca, la suma de la izquierda se complica y el PP de Juanma Moreno respira.
Quedan seis semanas hasta el 29N y un reguero de barómetros por delante. Cada encuesta se leerá en clave nacional, aunque mida otra cosa. El Centra ya ha fijado el marco: la extrema derecha crece, la izquierda territorializada crece más y la izquierda estatal se conforma con dos décimas. Para Sumar, la cita del 29 de noviembre no es solo electoral: es la primera prueba de si su idea de confluencia resiste cuando el electorado prefiere lo cercano a lo estatal.
Ficha del Caso
- El caso: El barómetro del Centra, a seis semanas del 29N, mide un repunte de dos décimas para la izquierda estatal andaluza y un avance de 2,9 puntos de Adelante Andalucía, con la negociación entre IU y Podemos rota.
- Datos importantes: Por Andalucía, con cinco escaños en el Parlamento andaluz (cuatro de IU y uno de Sumar), sube al 6,5%; Adelante Andalucía alcanza el 12,5% y queda a 0,6 puntos de Vox; el PSOE cae al 18,9% en clave autonómica frente al 33,4% de las últimas generales.
- Resumen: El 29N mide la resistencia del espacio de Sumar en una comunidad donde su socio IU tiene la estructura y el rival andalucista tiene el impulso. La fragmentación de la izquierda condiciona la aritmética de la coalición con el PSOE.
