EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Trump firmó el viernes una Orden Ejecutiva que exime a su Gobierno de aplicar durante 60 días las sanciones y aranceles que exige la ley Graham, en vigor desde el 18 de septiembre. El secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent, defendió la medida este domingo en la NBC.
- ¿Quién está detrás? La Casa Blanca y el Tesoro, con un Congreso que aprobó la ley por márgenes amplios (86-11 en el Senado y 262-159 en la Cámara) y una Europa a la que Bessent acusa de seguir pagando el gas ruso.
- ¿Qué impacto tiene? Si Washington traslada el criterio de las sanciones secundarias a la UE, los cerca de 18.000 millones de euros que España exporta cada año a EE. UU. quedan expuestos. El GNL ruso y el diésel refinado con crudo ruso que llegan a puertos españoles, bajo el foco.
Washington se ha dado 60 días para decidir si aprieta las sanciones a Rusia y apunta a Europa por seguir comprando gas ruso.
Qué firmó Trump el viernes y qué exige de verdad la ley Graham
El secretario del Tesoro compareció este domingo en Meet the Press de la NBC y rechazó la premisa de Kristen Welker, que le preguntó por qué el presidente ‘premia a un dictador’. ‘No se levantó ninguna sanción el viernes’, repitió Scott Bessent. Lo único que ha caído, precisó, es el embargo al diésel ruso. Welker le trasladó después la lectura de Volodímir Zelenski, que había dicho en esa misma cadena que la medida es ‘un gran apoyo para Putin’. La respuesta del secretario fue la del hombre que no quiere discutir el marco: ‘El presidente Trump ha dejado claro que quiere que pare la matanza’.
El texto en el centro de la polémica es la ley Lindsey O. Graham de sanciones a Rusia e Irán de 2026, que Donald Trump firmó el 18 de septiembre. La norma, aprobada por el Senado 86-11 el 7 de agosto y por la Cámara de Representantes 262-159 en septiembre, obliga al presidente a imponer aranceles de hasta el 100% a los bienes de los cinco mayores importadores de petróleo y gas rusos, y de hasta el 500% a los productos rusos. La Orden Ejecutiva (decreto presidencial que no necesita el visto bueno del Congreso) firmada el viernes suspende esa obligación durante 60 días.
La ley salió adelante con márgenes a prueba de veto, así que la exención temporal es la única herramienta que le queda a la Casa Blanca para no aplicarse su propia medicina. ‘Nadie ha sido más duro con las sanciones a Rusia que el presidente Trump’, defendió el secretario, que citó las medidas contra Rosneft y Lukoil, las dos mayores petroleras del país. Añadió que la norma concede al presidente 60 días para ‘examinar qué pasa’. Traducido del idioma del Tesoro: una obligación automática se convierte en un plazo negociable.
De 140 cargas, 136 fueron a Europa: el dato que Bessent usa como escudo
Bessent puso entonces una cifra sobre la mesa para desplazar el foco hacia Bruselas. De las 140 cargas que salieron de una sola instalación rusa en el primer semestre del año, 136 fueron a Europa, por un valor superior a 8.000 millones de dólares. En primavera pidió a los aliados que se sumaran a las sanciones secundarias contra China e India; se negaron. ‘¿Por qué tiene que cargar Estados Unidos con el peso?’, preguntó. Y recordó que el Reino Unido levantó en mayo su propio embargo al diésel y al combustible de aviación fabricados con crudo ruso. ‘Los europeos están financiando la maquinaria de guerra rusa’.
La ventana de 60 días no es una retirada: es la forma de convertir una ley aprobada por 86 votos contra 11 en moneda de cambio.
En ese mapa, España no es un espectador. Las plantas regasificadoras españolas figuran entre las que más gas natural licuado ruso han recibido en Europa en los últimos años, y las refinerías compran gasóleo a India y a China, países que refinan crudo ruso y colocan el producto en en Europa. Repsol mantiene un contrato de largo plazo con el proyecto Yamal LNG; Moeve, la antigua Cepsa, opera en el mismo mercado de destilados. Si Washington decide que la UE encaja en la categoría de ‘mayor importador’, el arancel del 100% deja de ser una amenaza teórica.

La Lógica de Washington
¿Qué problema intenta resolver la Casa Blanca? Trump quiere un alto el fuego en Ucrania y no quiere que una ley del Congreso le ate las manos mientras negocia. La ley Graham es un martillo con mecha corta: entró en vigor el 18 de septiembre y obligaba a imponer aranceles masivos de forma casi automática. La exención presidencial convierte ese automatismo en un plazo. La coalición que la sostiene es la de siempre en el Partido Republicano: el ala de halcones, heredera política del senador Lindsey Graham, quería el texto; el ala pragmática quiere margen. Trump firmó lo primero y ahora usa lo segundo.
El precedente tiene cuarenta y cuatro años. En 1982, Ronald Reagan impuso sanciones extraterritoriales a las filiales europeas que construían el gasoducto soviético y se topó con la revuelta de unos aliados que se negaron a acatar las órdenes de Washington. Reagan levantó esas sanciones en noviembre de ese mismo año. La lección se repite: Estados Unidos usa las sanciones secundarias como palanca y acaba asumiendo el coste diplomático. La diferencia es que entonces Europa no dependía del gas ruso como depende hoy.
Para España, el riesgo no está en el gasóleo, sino en la definición. Las exportaciones españolas a Estados Unidos rondan los 18.000 millones de euros al año y concentran aceite de oliva, vino, maquinaria, componentes de automóvil y fármacos: el tipo de bien que un arancel del 100% vuelve inviable. En Bruselas, España se mueve en la misma ambigüedad que Alemania, Países Bajos y Bélgica; ningún socio con contratos de gas ruso en vigor lo ha cerrado por ley. El plazo de 60 días vence hacia mediados de diciembre. Ahí el Tesoro tendrá que elegir entre activar los aranceles, aparcarlos o redirigirlos contra China e India, el escenario que menos daño hace a España.
Ficha del Caso
- El caso: Trump firmó el 16 de octubre una Orden Ejecutiva que suspende 60 días la aplicación de los aranceles y sanciones de la ley Graham. Bessent la defendió en la NBC y cargó contra Europa por su gas ruso.
- Datos clave: ley firmada el 18 de septiembre; Senado 86-11 el 7 de agosto y Cámara 262-159 en septiembre; aranceles de hasta el 100% a los cinco mayores importadores de crudo ruso y del 500% a productos rusos; 136 de 140 cargas de una instalación rusa fueron a Europa en el primer semestre, más de 8.000 millones de dólares.
- Para España: el GNL ruso y el diésel refinado con crudo ruso siguen entrando por puertos españoles. Si la UE entra en la lista de mayores importadores, los cerca de 18.000 millones anuales de exportación a EE. UU. quedan expuestos.

