La Generalitat suspende las clases en 42 municipios por la alerta roja: 87.000 alumnos afectados

La Conselleria d'Educació cierra aulas en 27 municipios de València y 15 de Alicante por el aviso rojo. El Ayuntamiento de València suma los colegios de pedanías inundables de la DANA de 2024.

La Conselleria d’Educació suspende las clases en 42 municipios por la alerta roja: 87.000 alumnos se quedan sin aula este lunes.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Generalitat suspende la actividad lectiva en 42 municipios, 27 de la provincia de València y 15 de Alicante, por el aviso rojo por lluvias.
  • ¿Quién está detrás? El Consell a través de la Conselleria d’Educació, el Ayuntamiento de València y el aviso meteorológico de AEMET.
  • ¿Qué impacto tiene? 87.000 alumnos sin clase y el cierre de colegios en pedanías inundables de la DANA de 2024.

La decisión: 42 municipios, dos provincias y un mismo aviso rojo

El cierre cubre la jornada completa en la mayoría de las localidades y llega con el aviso rojo emitido por AEMET todavía activo en el litoral. En total, 27 municipios de la provincia de València y 15 de Alicante han decidido cerrar sus aulas, según ha informado la Conselleria d’Educació, el departamento del Consell (el gobierno autonómico valenciano) que dirige la política educativa.

En la provincia de Alicante no habrá clase en el Verger, Pego, Callosa d’en Sarrià, Benissa, Pedreguer, Gata de Gorgos, els Poblets, Dénia, Murla, Benigembla, Altea, Xàbia, Calp, Sella y el Poble Nou de Benitatxell. Todos mantienen el cierre durante todo el día, sin previsión de reapertura hasta que la situación meteorológica cambie.

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La nómina valenciana es más larga: l’Alcúdia, Gandia, Fortaleny, Algemesí, Oliva, Alberic, Carcaixent, Carlet, Montroi, Càrcer, Cullera, Sollana, Albalat de la Ribera, Riola, Tavernes de la Valldigna, Xeraco, Bellreguard, Piles, Benirredrà, Xeresa, Tous, Beniarjó, Benifairó de la Valldigna y Rafelcofer. Son 24 localidades con cierre completo a las que se suman tres con cierre parcial.

Esos tres casos dibujan la letra pequeña de la decisión. En Beneixida la suspensión se mantiene hasta hasta las 11:30 de la mañana; en Sueca y en Alzira afecta solo al turno matinal. El criterio no es homogéneo, y esa es la primera pregunta que deja el episodio: qué baremo aplica la Conselleria para decidir cuándo un municipio cierra y cuándo solo lo hace media jornada.

Cerrar un colegio es la parte visible de un protocolo que, dos años después de la DANA, sigue aprendiendo sobre la marcha.

Las pedanías de València: los colegios que la DANA de 2024 puso en el mapa del riesgo

42 municipios suspenden clases

La segunda capa de la decisión está en la ciudad de València y la firma el Ayuntamiento, no la Generalitat. Tras una reunión de seguimiento del episodio de lluvias, el consistorio acordó suspender la actividad lectiva en los centros situados en zonas inundables y en las pedanías castigadas por la DANA de 2024, el fenómeno meteorológico que arrasó parte de la provincia hace dos años. La medida se extiende a las universidades populares, los centros de mayores y los centros ocupacionales de esas mismas áreas.

Entre los centros afectados figuran los colegios Forn d’Alcedo, Padre Manjón, Castellar-Oliveral y Rosa Llácer, además del IES Ravatxol. También cierran otros centros educativos y escuelas de música de Castellar-Oliveral, la Torre y Faitanar. En las zonas inundables, la suspensión alcanza a los colegios Camí de l’Horta, José Senent y Blasco Ibáñez, y al IES Isabel de Villena.

El Saler y Pinedo funcionarán con una fórmula intermedia: los centros abrirán, pero sin actividad lectiva. La resta de colegios de la ciudad mantendrá el horario habitual, eso sí, sin actividades en los patios ni al aire libre mientras siga vigente la alerta naranja.

Las medidas se revisarán según evolucionen las alertas. Si el aviso baja a amarillo durante la mañana, las actividades de tarde de los centros de mayores, las universidades populares y las escuelas de música podrían retomarse con normalidad. Todo depende de un boletín que se actualiza cada pocas horas.

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Que los nombres de estas pedanías aparezcan en un bando municipal no es casualidad. Castellar-Oliveral, Forn d’Alcedo, la Torre o Faitanar forman parte del mapa de riesgo que la DANA hizo visible a la fuerza, y la reconstrucción de los centros dañados sigue siendo una asignatura pendiente en varios de esos barrios. Cerrar por precaución cuesta una jornada lectiva; hacerlo tarde costó, hace dos años, bastante más que eso.

Detrás de las 42 localidades hay 87.000 alumnos y sus familias resolviendo la logística de un lunes sin colegio. En muchas de esas casas la decisión llegó el domingo por la tarde, con la nevera a medio llenar y la duda de si habrá que repetir el mismo ritual el martes.

El Escenario Valenciano

La gestión del episodio cae sobre el Consell de Pérez Llorca, el ejecutivo autonómico del PP con Vox que gobierna la Generalitat desde diciembre de 2025. La Conselleria d’Educació asume la parte más visible —colegios cerrados, familias avisadas— mientras la coordinación de emergencias se reparte entre el propio Consell y los ayuntamientos. La oposición de PSPV y Compromís tiene aquí un flanco evidente: la disparidad de criterios entre municipios y la ausencia de un umbral único publicado de antemano, algo que ya exigieron tras los episodios de otoño del año pasado.

El aviso rojo no lo firma la Generalitat: lo emite AEMET, agencia estatal dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, y esa arquitectura compartida entre Estado y autonomías es la que se pone a prueba cada vez que llueve fuerte. Dos años después de la catástrofe que dejó 229 víctimas mortales, el debate sobre el sistema nacional de protección civil sigue abierto en el Congreso, y la comparación con episodios anteriores —la riada de Tous de 1982, sin ir más lejos— vuelve siempre al mismo punto: quién decide, con qué información y con cuánta antelación.

La proyección a corto plazo es sencilla de enunciar y difícil de ejecutar: seguir la evolución del aviso, revisar cierres y reabrir en cuanto el nivel baje. A medio plazo quedan las obras en los centros escolares de las pedanías, la tramitación de expedientes ante el Consorcio de Compensación de Seguros y el proceso judicial que sigue su curso, con el expresident de la Generalitat Carlos Mazón como diputado en las Corts y figura central de la causa. Nada de eso se resuelve en un lunes de alerta roja, pero todo eso explica por qué un cierre de colegios se lee hoy en Valencia como algo más que una decisión administrativa.

Ficha del Caso

  • El caso: La Generalitat suspende la actividad lectiva en 42 municipios por la alerta roja y el Ayuntamiento de València cierra colegios en pedanías inundables por la DANA de 2024.
  • Datos importantes: 42 municipios (27 de València, 15 de Alicante), 87.000 alumnos afectados, cierres parciales en Beneixida, Sueca y Alzira, y revisión de medidas si el aviso baja a amarillo a lo largo de la mañana.
  • Resumen: El episodio pone a prueba el protocolo de emergencia educativa dos años después de la DANA y añade presión sobre la reconstrucción de los centros dañados y sobre el criterio autonómico de cierre.