Cádiz concentra el 39% de la energía eólica de Andalucía con 70 parques y cifras récord

La provincia suma 1.460,8 megavatios eólicos y añade 99,6 megavatios renovables en el primer semestre de 2026, el 18,2% del total andaluz. La fotovoltaica se multiplica por 2,8 desde 2022 y ya supera a la eólica provincial.

Cádiz concentra el 39% de la energía eólica de Andalucía: 1.460,8 megavatios instalados y 70 parques conectados a la red. La provincia lidera la potencia del viento en la comunidad y sostiene, además, un parque renovable que sigue creciendo por la vía del sol.

El balance semestral de la Agencia Andaluza de la Energía, dependiente de la Junta de Andalucía, sitúa la potencia renovable gaditana en 3.561,8 megavatios a cierre de junio de 2026, el 18,2% de toda la capacidad instalada en la comunidad. En esos seis meses, la provincia ha incorporado 99,6 megavatios de nueva generación limpia.

Cádiz refuerza su liderazgo eólico con 70 parques y 1.460,8 megavatios

El viento sigue siendo el gran activo energético de Cádiz. Sus 1.460,8 megavatios suponen casi cuatro de cada diez megavatios eólicos de toda Andalucía, una concentración que no tiene parangón en ninguna otra provincia andaluza. El dato, sin embargo, llega con matiz: el balance eólico provincial desciende ligeramente respecto a 2025.

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La Junta de Andalucía atribuye ese ajuste al cierre de un parque de 2,95 megavatios y a la revisión de potencia de otra instalación, dos movimientos administrativos que explican la caída. La merma se ha compensado en parte con la repotenciación de un parque ubicado en Tarifa, que ha añadido 1,4 megavatios durante el semestre sustituyendo máquinas antiguas por aerogeneradores más potentes sobre una ubicación ya conectada a la red.

No es casual que ocurra en Tarifa. Allí se instalaron los primeros aerogeneradores experimentales de España a comienzos de los años ochenta, cuando la energía eólica era todavía una promesa de laboratorio. Cuatro décadas después, la comarca del Campo de Gibraltar sigue marcando el paso del sector y acumula buena parte de los 70 parques que hoy vierten electricidad al sistema.

La fotovoltaica gaditana pasa de 700 a casi 2.000 megavatios

El crecimiento real llega del sol. La potencia fotovoltaica de Cádiz ha pasado de 700 megavatios en 2022 a 1.986,9 megavatios, el 14,4% de toda la capacidad solar de Andalucía. En apenas cuatro años, la provincia ha multiplicado por 2,8 esa tecnología hasta colocarla por delante de su propia potencia eólica.

De esa cifra, 213,6 megavatios corresponden a más de 22.800 instalaciones de autoconsumo. Son tejados de viviendas, cubiertas de naves industriales y techos de comercios que producen su propia electricidad y reducen la dependencia de la red. Un cambio silencioso, repartido por toda la geografía provincial, que convierte a miles de gaditanos en productores de energía además de consumidores.

Cádiz ya no vive solo del viento: la fotovoltaica casi triplica su potencia desde 2022 y supera a la eólica en capacidad instalada dentro de la provincia.

El parque energético gaditano se completa con otras tecnologías. La provincia dispone de 100 megavatios termosolares repartidos entre dos centrales gemelas en San José del Valle, ambas con siete horas y media de almacenamiento, una capacidad que equivale al 10% del total termosolar andaluz. A ellas se suman tres plantas de biogás que aportan 4,3 megavatios y dos centrales hidroeléctricas con 9,9 megavatios conjuntos.

La fotovoltaica tira del conjunto renovable andaluz, pero el mapa se mueve a distinta velocidad según la tecnología. Mientras el sol suma instalaciones a ritmo sostenido, el viento avanza a golpe de repotenciación: menos máquinas, más potentes y sobre emplazamientos que ya cuentan con licencia, evacuación y aceptación social. Es la vía que el sector identifica como la más rápida para ganar megavatios sin abrir nuevos frentes territoriales.

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potencia eólica Andalucía

La Lectura Andaluza

Andalucía juega en esta liga con ventaja de partida, y Cádiz es la prueba. La comunidad reúne un mapa renovable que combina viento, sol, termosolar y biogás, y lo hace sobre un territorio con dos costas, dos grandes cuencas y una industria auxiliar que aprendió el oficio hace décadas. Cada repotenciación en Tarifa o cada tejado solar en la Bahía arrastra cadena de valor local: ingeniería, montaje, mantenimiento y transporte. Es empleo que no se deslocaliza con facilidad porque el recurso, el viento y el sol, no se puede importar.

Para el lector de a pie la traducción es sencilla. Más potencia renovable conectada significa más horas de electricidad barata en el mercado mayorista, menos dependencia de combustibles fósiles importados y una red más resistente ante los picos de demanda del verano. En una provincia con el precio de la luz y la factura industrial en el debate diario, ese detalle pesa más de lo que parece. También pesa en el campo y en la industria agroalimentaria, donde la factura energética decide márgenes.

Queda por delante el examen de los próximos meses. El balance correspondiente al cierre de 2026, que la Agencia Andaluza de la Energía publicará previsiblemente a lo largo de 2027, dirá si el ritmo de 99,6 megavatios semestrales se sostiene o si el nudo de la tramitación frena el impulso. La clave estará en el autoconsumo industrial y en las repotenciaciones pendientes, las dos palancas con más recorrido inmediato. Andalucía tiene el recurso; ahora toca demostrar que también tiene la agilidad para aprovecharlo.