La Comisión Europea selecciona la gigafactoría de Powerco en Sagunt entre los nueve proyectos españoles del Fondo de Innovación.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Bruselas ha elegido PowerCo Spain en la convocatoria del Fondo de Innovación, dotada con 2.900 millones de euros para 77 proyectos europeos.
- ¿Quién está detrás? La Comisión Europea selecciona; la planta la promueve PowerCo Spain en el Camp de Morvedre; los permisos dependen de la Generalitat y del Ayuntamiento de Sagunt.
- ¿Qué impacto tiene? La Comunitat Valenciana entra en el mapa europeo de baterías, aunque las ayudas concretas no se fijarán hasta principios de 2027.
Por qué Bruselas ha puesto el foco en Sagunt
La Comisión Europea ha seleccionado nueve proyectos con participación española en la convocatoria del Fondo de Innovación, un instrumento comunitario destinado a tecnologías limpias y descarbonización industrial, dotado con 2.900 millones de euros para 77 iniciativas de todo el continente. Entre los elegidos está PowerCo Spain, la sociedad que proyecta una gigafactoría —una planta de gran escala para fabricar celdas de batería— en Sagunt, con capacidad de producción de hasta 27 gigavatios hora al año.
Los ocho proyectos ubicados en territorio español se reparten entre Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña y la Comunitat Valenciana. A ellos se suma otro en los Países Bajos coordinado por una empresa española, según la relación difundida por el Ejecutivo comunitario.
El dinero llegará por una vía poco habitual: los ingresos del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, el conocido como ETS. La Comisión todavía no ha requerido las ayudas individuales, que se concretarán a principios de 2027. Nadie sabe aún cuántos euros le corresponden a Sagunt.
La lista no es un cheque.
De ahí que la noticia admita dos lecturas. La primera es evidente: la gigafactoría Powerco Sagunt entra en el radar de Bruselas y gana peso frente a otros candidatos europeos. La segunda es más incómoda: entre la selección y la primera palada hay un trecho de permisos, conexión eléctrica y tramitación que se mide en años. El calendario industrial no lo marca el BOE, lo marca la obra.
Una gigafactoría no se inaugura con un titular: se levanta con permisos, red eléctrica y años de paciencia.
Qué se juega el Camp de Morvedre con la fábrica de baterías
Sagunt no parte de cero. La comarca arrastra desde el cierre de la siderurgia integral en 1984 una pregunta que nunca ha terminado de responder: con qué sustituir el acero. El puerto, los terrenos industriales y una tradición de trabajo metalúrgico sostienen la esperanza de una segunda oportunidad. La gigafactoría es la candidata más seria que ha tenido en cuatro décadas.
Alrededor de una planta de celdas crece un ecosistema entero: proveedores de componentes, logística, formación técnica, servicios energéticos. Ese es el argumento que el territorio lleva años poniendo encima de la mesa y también el motivo por el que la noticia se lee con alivio en el Camp de Morvedre. No es solo una fábrica: es la posibilidad de reconstruir un tejido industrial completo.
La carrera es europea.
España se ha jugado buena parte de su política industrial a la carta de la electromovilidad, con el PERTE del vehículo eléctrico como principal instrumento estatal, y cada proyecto que Bruselas avala refuerza esa estrategia. La competencia con Alemania, Francia y Polonia por atraer capacidad de producción de celdas es feroz, y las decisiones se toman con años de antelación.
El Escenario Valenciano
En clave valenciana, el expediente llega mientras el Consell de Pérez Llorca, formado por PP y Vox, presenta la captación de inversión industrial como uno de sus mensajes recurrentes. La oposición de PSPV y Compromís tiene un argumento sencillo: los anuncios se acumulan, y las ejecuciones se miden. En las Corts Valencianes, el debate sobre fondos europeos acaba siempre en la misma pregunta: cuánto se ha gastado de verdad y cuánto sigue en un cajón.
A escala estatal, la selección encaja en la estrategia del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha convertido los fondos europeos en su principal bandera de política industrial. El precedente histórico invita a la prudencia: proyectos industriales anunciados con solemnidad han naufragado después en la tramitación. La respuesta para Sagunt no llegará antes de 2027, cuando Bruselas concrete las cuantías y la Generalitat tenga que demostrar que la planta es algo más que una buena noticia.
Ficha del Caso
- El caso: La Comisión Europea incluye la gigafactoría de PowerCo Spain en Sagunt entre los nueve proyectos con participación española del Fondo de Innovación.
- Datos importantes: Hasta 27 gigavatios hora anuales de capacidad; convocatoria de 2.900 millones para 77 iniciativas europeas; ayudas individuales sin concretar hasta principios de 2027.
- Resumen: La Comunitat Valenciana entra en el mapa europeo de baterías, pero la planta depende todavía de permisos, red eléctrica y financiación final.

