La brecha salarial en Huelva alcanza el 30%, la más alta de Andalucía: 5.873 euros menos al año para las mujeres.
Un 30% de diferencia: 13.718 euros frente a 19.591
El Informe Provincial sobre Pobreza y Exclusión Social de Huelva 2026, elaborado por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN Andalucía) y presentado este martes, pone cifras a una desigualdad que llevaba años intuyéndose en la provincia. Los hombres perciben un salario bruto medio anual de 19.591 euros. Las mujeres se quedan en 13.718 euros. La diferencia supera los 5.800 euros al año, casi 490 euros cada mes.
Y no es solo una cuestión de género. Es también una cuestión de territorio. El salario medio de Huelva, situado en 16.671 euros anuales, queda por debajo de la media andaluza, que alcanza los 19.205 euros: 16.671 euros frente a 19.205. La provincia parte de una base más baja y, encima, reparte esa base de forma más desigual que el resto de la comunidad.
El dato que más pesa quizá no sea la media, sino el suelo. Más del 63% de las mujeres ocupadas en Huelva percibe ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional. Trabajan, cobran y aun así no llegan. El informe vincula ese resultado con la segregacion ocupacional: sectores tradicionalmente feminizados, como el empleo doméstico, siguen expuestos a la precariedad, a los bajos salarios y a la dificultad para alcanzar condiciones estables.
De ahí una conclusión incómoda que el documento subraya sin rodeos: tener empleo no siempre garantiza autonomía económica. Especialmente cuando el contrato es temporal, la jornada es corta o el sector paga poco. Desde EAPN se reclama reforzar las políticas de igualdad salarial, mejorar las condiciones laborales y avanzar hacia un mercado que ofrezca oportunidades reales de desarrollo y estabilidad.
En Huelva, la brecha no se mide solo en euros: se mide en 5.873 razones anuales por las que muchas mujeres no pueden decidir su propio futuro.
El mercado laboral onubense añade matices que explican el resto. En junio de 2026 la provincia registraba 26.905 personas desempleadas, 4.549 menos que el mismo mes del año anterior, un descenso interanual del 14,46%. Buenas noticias. Sin embargo, la contratación indefinida cayó un 9,38% mientras la temporal subía un 4,85%, y la tasa de temporalidad creció 2,69 puntos respecto al trimestre anterior.
La jornada también discrimina. Entre las mujeres contratadas en Huelva, el 31,55% lo hizo a tiempo parcial, una modalidad que recorta ingresos y complica la estabilidad económica. La reducción del paro, por tanto, convive con un empleo más frágil, marcado por la estacionalidad de la agricultura intensiva y del turismo, los dos motores históricos de la provincia.
Del salario a la vivienda: los hogares que no llegan
El sueldo es solo una parte del problema. Según el informe, el valor tasado medio de la vivienda libre en Huelva alcanzó los 1.480 euros por metro cuadrado en el primer trimestre de 2026, un 11,1% más que un año antes. Con un salario femenino medio de 13.718 euros brutos anuales, la cuenta no sale. El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) confirma que el encarecimiento residencial se extiende por toda la comunidad, pero golpea más donde los ingresos son menores.

La oferta pública tampoco acompaña. En 2023 no se registró ninguna vivienda protegida finalizada en la provincia; en 2024 se contabilizaron 152: de ninguna a 152 viviendas protegidas. A eso se suma la presión de las viviendas con fines turísticos, que reduce el parque residencial disponible para el uso habitual. Las ejecuciones hipotecarias subieron de 229 a 361 entre 2024 y 2025, aunque los lanzamientos derivados de esos procedimientos bajaron de 170 en 2021 a 82 en 2025.
EAPN insiste en reforzar la vivienda protegida y social, mejorar los mecanismos de prevención de pérdida de vivienda y garantizar alternativas residenciales para las familias con más dificultades. Y añade una petición que conecta con el primer bloque del informe: diversificar la economía onubense para que el empleo no dependa del calendario de la campaña agrícola.
La Lectura Andaluza
La brecha de Huelva no es un accidente estadístico. Es el resultado de una estructura productiva concreta: una provincia que lidera la producción de frutos rojos en España, que sostiene buena parte del empleo en campañas intensas y que arrastra salarios bajos y contratos cortos. El 30% cobra otra dimensión al compararlo con la media andaluza de 19.205 euros. No es solo que Huelva esté por debajo; es que reparte peor lo que tiene.
Para el lector onubense esto tiene traducción inmediata. Una mujer con jornada parcial —tres de cada diez contratadas— y un salario por debajo del SMI no afronta un alquiler de 1.480 euros el metro cuadrado, ni la hipoteca de un piso que se ha encarecido un 11,1% en un año. La igualdad salarial deja de ser un debate abstracto cuando se convierte en la diferencia entre emanciparse o no, entre llegar a fin de mes o no, entre elegir o quedarse.
Los próximos datos de la Encuesta de Población Activa y el informe provincial de 2027 dirán si la tendencia se corrige. La Junta de Andalucía tiene competencias en empleo, igualdad y vivienda, los tres frentes que el documento cruza. En el Parlamento de Andalucía, con sede en Sevilla, el debate presupuestario será la ocasión de comprobar si esas políticas se traducen en partidas concretas. Andalucía ha demostrado que sabe producir; la asignatura pendiente sigue siendo repartir lo que produce.
