El cáncer de mama crece en el área sanitaria de Vigo hasta los 500 casos nuevos al año

La Unidad de Mama del Meixoeiro realiza 24.000 pruebas radiológicas al año y afronta el cribado desde los 45 años. Galicia será una de las primeras comunidades en aplicarlo, con un tercer mamógrafo previsto para el próximo año.

El área sanitaria de Vigo diagnostica unos 500 casos nuevos de cáncer de mama al año, entre un 1% y un 2% más en cada ejercicio.

500 diagnósticos anuales y 24.000 pruebas radiológicas en el Meixoeiro

La Unidad de Mama del Hospital do Meixoeiro concentra ese volumen de diagnósticos y realiza alrededor de 24.000 pruebas radiológicas al año. Cada paciente dada de alta entra en un seguimiento de diez años, con mamografías, y ecografías periódicas. La unidad no solo diagnostica: acompaña durante una década a cada mujer que pasa por ella.

El coordinador del servicio, Gonzalo de Castro, sitúa la edad como el factor principal del aumento. Los mecanismos de defensa frente a las agresiones del ADN envejecen y la probabilidad de padecer un tumor crece con el tiempo. A eso se suma el estilo de vida, con el estrés y el consumo de alcohol entre los factores conocidos. “España, Portugal y Grecia tenían una incidencia un poco más baja en Europa, pero ya estamos como los países nórdicos y Estados Unidos”, explica el especialista.

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De Povisa al cribado de 45 a 49 años: por qué crece la cifra

Hay dos razones administrativas que empujan el dato hacia arriba. La primera es el trasvase de pacientes de Povisa a la sanidad pública, que engorda la población atendida en el área. La segunda es la decisión de la Consellería de Sanidade (el equivalente gallego de un ministerio autonómico) de ampliar la población diana del cribado: en 2023 se incorporaron las mujeres de 70 a 74 años y ahora llegan las de 45 a 49, tal y como recomienda la Unión Europea. Un 10% de los casos tiene origen genético y dispone de consulta de riesgo propia.

Galicia será una de las primeras comunidades autónomas en adelantar la mamografía bienal a las mujeres de 45 a 49 años. El cambio no es menor. Las mamas más densas de esas edades exigen más estudios de imagen y abren la puerta a cirugías sobre lesiones premalignas. La carga de trabajo crece más rápido que el número de mujeres llamadas.

Adelantar el cribado a los 45 años pone a prueba la capacidad real de la sanidad pública gallega: más mujeres, más pruebas y menos margen de error en el diagnóstico.

La unidad cuenta con siete cirujanos, cinco radiólogos y patólogos con dedicación exclusiva. La previsión es incorporar otro radiólogo y disponer de un tercer mamógrafo a lo largo del próximo año, lo que multiplicará la capacidad diagnóstica. Hasta entonces, cada ampliación del cribado se hace con los recursos disponibles. El refuerzo llega. Llega después.

La supervivencia se sitúa entre el 75% y el 85%. La cirugía conservadora es la vía principal y, cuando la mastectomía resulta necesaria, la operación incluye la reconstrucción de la mama. Las técnicas endoscópicas han reducido el tamaño de la incisión y los nuevos fármacos han elevado la supervivencia en varios subtipos. De Castro anticipa un escenario en el que algunos tratamientos resuelvan la enfermedad sin pasar por el quirófano. Mientras tanto, crecen las mujeres que, tras detectar una mutación en el gen BRCA1, piden cirugía preventiva, el caso de Angelina Jolie, frente a la alternativa del seguimiento estricto.

La Asociación Española Contra el Cáncer y Adicam llevaron el lunes 19 de octubre, Día Mundial del Cáncer de Mama, sus actos de concienciación al Meixoeiro, y la AECC instaló una mesa informativa en la calle del Príncipe. La entidad atendió el año pasado a 679 personas en la provincia y en lo que va de año a 609, de ellas 484 pacientes y 125 familiares. La atención psicológica fue el servicio más demandado: acompañó a 380 personas en 1.204 sesiones.

El Laboratorio Gallego

La sanidad gallega lleva más de quince años gestionada por la misma mayoría absoluta del PPdeG, y esa continuidad tiene una consecuencia práctica: la comunidad puede permitirse ir por delante del calendario. La extensión del cribado a las mujeres de 45 a 49 años no es solo una medida asistencial, sino la demostración de cómo la Xunta de Galicia usa sus competencias para anticiparse a una recomendación europea. El precedente es de 2023, cuando la población diana subió hasta los 74 años. Ahora el paso es más grande, y el BNG, primera fuerza de la oposición en el Parlamento de Galicia, y el PSdeG, tercera fuerza de la cámara, tienen en el despliegue de medios un terreno natural de fiscalización.

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La lectura nacional es directa. Una comunidad envejecida, con población dispersa y un sistema sanitario tensionado es un banco de pruebas exigente para cualquier política de prevención. Si el cribado desde los 45 años funciona aquí, el conjunto del Sistema Nacional de Salud tendrá una referencia concreta: cuánto cuesta, cuántos profesionales exige y qué gana en supervivencia. Y si no funciona, también se sabrá antes.

La incógnita es el ritmo. El tercer mamógrafo y el radiólogo extra condicionan la entrada plena de la cohorte de 45 a 49 años, y con ella la foto que Galicia pueda mostrar fuera de sus fronteras durante los próximos ejercicios.

Ficha del Caso

  • El caso: la Unidad de Mama del Meixoeiro diagnostica unos 500 casos anuales en el área de Vigo, con un crecimiento del 1% al 2% cada año y una ampliación del cribado en marcha.
  • Datos importantes: 24.000 pruebas radiológicas al año; mamografía cada dos años; nuevas cohortes de 45 a 49 años por recomendación europea tras la incorporación de las de 70 a 74 en 2023; supervivencia del 75% al 85%; siete cirujanos y cinco radiólogos; tercer mamógrafo el próximo año.
  • Resumen: Galicia será una de las primeras comunidades en cribar desde los 45 años, pero el refuerzo de medios llega después de la ampliación. El despliegue gallego se convierte en referencia para el debate sanitario nacional.