Tres detenidos en Málaga por el robo de pantallas de navegación de un helicóptero del Infoca valoradas en 1,2 millones

La operación Heliplay arrancó en 2024, cuando la empresa propietaria de la aeronave Superpuma denunció la sustracción del equipamiento. Los agentes localizaron las cuatro pantallas en Adamuz (Córdoba) y detuvieron a la persona que las ocultaba.

La Guardia Civil ha detenido en Málaga a tres personas por robar cuatro pantallas de navegación de un helicóptero del Infoca valoradas en 1,2 millones de euros.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha detenido a tres personas por la sustracción de cuatro pantallas de navegación de un helicóptero del Plan Infoca, un material valorado en 1,2 millones de euros, en el marco de la operación Heliplay.
  • ¿Dónde y quién? Los registros se han practicado en Málaga y Córdoba, y el material apareció en Adamuz (Córdoba). La investigación la ha dirigido el Área de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Málaga.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El equipo sustraído es crítico en la lucha contra los incendios forestales: sin esas pantallas, la aeronave pierde capacidad de navegación y de posicionamiento sobre el monte.

Dos años de investigación y una denuncia que lo cambió todo

La investigación arrancó en 2024. Fue entonces cuando la empresa afectada denunció la sustracción de este equipamiento aeronáutico de alta tecnología de una aeronave Superpuma, según el comunicado difundido por la Guardia Civil. Las pantallas no son un accesorio menor: son el sistema que permite a la tripulación navegar y posicionarse con precisión sobre el terreno.

Tras la denuncia, el personal de la compañía empezó a recibir mensajes en los que se exigían sumas de dinero en metálico a cambio de devolver el material. Las cantidades reclamadas eran muy inferiores al valor real de mercado de los equipos. Ahí estaba la primera pista. Los agentes consiguieron averiguar el origen de esos mensajes y vincularlos a dos de los presuntos autores: un expiloto del sector y un mecánico que estaba en activo en el momento de los hechos. Después llegó el tercero, el que supuestamente participó en el chantaje y ocultaba el material.

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Los registros se practicaron en Málaga y Córdoba. En ellos se intervinieron diversos equipos informáticos, terminales móviles y tarjetas de telefonía empleadas para realizar los contactos con la empresa. El rastro digital fue la pieza que unió el chantaje con el material robado.

El desenlace llegó en Adamuz, en la provincia de Córdoba. Allí apareció el material sustraído, con un valor de 1,2 millones de euros, y allí se detuvo a la persona que lo ocultaba. La operación quedaba cerrada sobre el papel, dos años después del primer aviso.

Cuatro pantallas de navegación aeronáutica valen 1,2 millones de euros, y su ausencia deja a un helicóptero de extinción sin ojos sobre el monte.

El comunicado de la Guardia Civil no detalla el destino que los detenidos prentendían dar a las cuatro pantallas ni si llegó a existir un comprador interesado. Lo que sí consta es el método: sustraer, esconder y pedir dinero por la devolución. Un patrón que convierte un robo de equipamiento técnico en una extorsión a la propia empresa damnificada.

Por qué estas cuatro pantallas importan tanto

El Plan Infoca es el dispositivo de extinción de incendios forestales que coordina la Junta de Andalucía y uno de los mayores de España. Sus helicópteros y aviones operan cada campaña sobre un territorio donde el monte ocupa una parte enorme del mapa, con provincias como Málaga, Córdoba o Jaén en primera línea de riesgo. En ese contexto, la disponibilidad de cada aeronave cuenta. Un equipo sustraído obliga a revisar la nave, sustituir la pieza y reorganizar el reparto de medios aéreos mientras se resuelve.

El perfil de dos de los detenidos dice mucho del tipo de robo que se investiga. Un expiloto del sector y un mecánico en activo. No es una sustracción improvisada: hace falta conocer qué pieza llevarse y cómo manipularla sin dejar la aeronave inservible. Ese conocimiento técnico explica también por qué el material pudo esconderse durante tanto tiempo lejos de Málaga.

detenidos Málaga

La investigación ha corrido a cargo del Área de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Málaga, especializada en la persecución de delitos contra el patrimonio. El caso encaja en una categoría incómoda: la de quienes se lucran del material que sostiene los servicios públicos, en este caso una flota de extinción que se juega minutos en cada aviso.

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La Lectura Andaluza

Andalucía convive con el fuego. El Infoca mueve medios terrestres y aéreos durante buena parte del año, y la coordinación entre brigadas, retenes y pilotos es lo que marca la diferencia entre un susto y una catástrofe. Por eso un robo como este no se mide solo en euros. Se mide en la confianza de que las herramientas que protegen el monte están donde deben estar. Andalucía sostiene uno de los dispositivos de extinción más grandes del país, y su logística depende de que la cadena no se rompa por un eslabón tan pequeño como una pantalla.

Para el lector de a pie la traducción es sencilla. Cada helicóptero operativo es un municipio con más opciones de que un conato se quede en anécdota. Y en una comunidad donde el Valor de los equipos aeronáuticos se cuenta por millones, la tentación del mercado secundario siempre existe. La lección es doble: la tecnología hay que protegerla, y el rastro que deja el dinero en efectivo sigue siendo la mejor huella para la Guardia Civil.

El siguiente paso es la puesta a disposición judicial de los tres detenidos, un trámite que determinará si el caso se amplía o se queda en lo ya conocido. Mientras tanto, el material recuperado en Adamuz vuelve a estar bajo custodia y el Infoca mira ya a la próxima campaña. En Andalucía, el monte se defiende con medios, con profesionales y también con vigilancia sobre quienes se llevan lo que lo protege.