La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) asegura que dos petroleros han chocado este martes contra minas suyas en el estrecho de Ormuz y arden. Horas antes, un portavoz del cuerpo armado ha amenazado con cortar los cables submarinos de internet del Golfo y ha anunciado la presentación de nuevas armas.
Las dos versiones de lo ocurrido en el estrecho
En un comunicado difundido en las últimas horas, el IRGC sostiene que las dos embarcaciones intentaron usar lo que Irán designa unilateralmente como una ruta no autorizada por la sección sur del estrecho, cerca de la costa de Omán. El texto afirma que las minas de su Armada incendiaron y dejaron a la deriva a dos «petroleros infractores». Ninguno de los dos buques ha sido identificado y tampoco se ha precisado su posición exacta.
La versión no coincide del todo con la que manejan las autoridades marítimas. La UK Maritime Trade Operations (UKMTO), el organismo británico que coordina la seguridad del tráfico en la zona, informó este martes de que había recibido el relato de «un incidente entre un petrolero y fuerzas militares» ocurrido el lunes a unas 121 millas náuticas al este de la ciudad omana de Duqm. No reportó daños ni víctimas y no identificó el buque.
Irán no tiene autoridad reconocida por el derecho marítimo internacional para restringir ni autorizar el paso por Ormuz, una vía sujeta al derecho de paso en tránsito que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Teherán y Washington mantienen bloqueos simultáneos en el estrecho de Ormuz desde el inicio del conflicto.
El órdago: cables submarinos, drones y nuevas armas
El portavoz del IRGC Hossein Mojabi ha ido un paso más allá. Ha amenazado con atacar los cables submarinos de internet del Golfo y del propio estrecho y ha asegurado que se desvelarán «nuevas armas» con un objetivo declarado: expulsar la presencia militar estadounidense de la región.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, respondió a los informes de que Washington habría pedido a Teherán contenerse ante un posible ataque sobre Kuh Kalang: «En la práctica hemos demostrado que no dejamos ningún golpe sin respuesta». Y añadió que una agresión estadounidense sin réplica iraní es «fantasía y palabrería vacía».
El estrecho sigue abierto sobre el papel. En la práctica lo condicionan dos bloqueos simultáneos y una Armada que coloca minas en aguas de paso internacional.
La agencia Tasnim, afín al IRGC, citó este lunes a una fuente de seguridad iraní no identificada según la cual la incertidumbre sobre quién decide en Washington está complicando las negociaciones. La fuente situó al vicepresidente JD Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y a los negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner en un limbo de roles que Teherán dice no entender.
En paralelo, el IRGC aseguró haber derribado un dron MQ-9 estadounidense sobre el estrecho. Un funcionario de Estados Unidos calificó la afirmación de falsa ante medios del país. La agencia estatal Fars informó además de un ataque aéreo contra una base naval en Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán, con dos militares heridos; Washington no se ha pronunciado sobre ese punto.
El despliegue militar y los 6.000 marineros bloqueados
El Pentágono está enviando el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt y la 13ª Unidad Expedicionaria de Marines hacia Oriente Próximo, según han publicado medios estadounidenses. El movimiento añadiría unos 10.000 marinos y marines a la región antes de finales de noviembre. Washington no ha confirmado el despliegue.
Quien sí ha hablado con nombre y cargo es Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional, el organismo de la ONU que regula la seguridad del transporte marítimo. Según sus datos, unos 6.000 marineros permanecen bloqueados en el estrecho desde que empezó la guerra, y criticó a los armadores por seguir enviando tripulaciones a la zona.
El impacto para España y Europa
Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del crudo que se comercia en el mundo pasaba por Ormuz. Esa cifra explica por qué cada incidente en el estrecho se traslada en cuestión de horas a los precios internacionales de referencia, y de ahí a la gasolina y el diésel que se repostan en España.
Para España la ecuación no tiene margen: el país importa casi todo el crudo que consume, de modo que una interrupción prolongada de la ruta encarece la factura energética sin que haya margen de sustitución inmediata. En clave europea, el bloqueo obliga a mirar al Mediterráneo y a las reservas estratégicas. Cada jornada de cierre añade presión sobre el precio del barril y sobre las cuentas de las refinerías del continente.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? El IRGC afirma que dos petroleros han ardido por sus minas en Ormuz; la UKMTO solo confirma un incidente sin daños.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La Guardia Revolucionaria iraní, el Ministerio de Exteriores de Irán y el Pentágono, que no confirma el despliegue.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El refuerzo naval estadounidense estaría completo a finales de noviembre; Teherán dice que presentará nuevas armas.

