2Talleres de biodiversidad para familias en los centros de educación ambiental: huertos urbanos y refugios de fauna
Conseguir que un crío de seis años construya un refugio para insectos con cañas, piñas y tablones, y que a la semana siguiente mire el pulgón de sus tomateras de otra manera, es exactamente el tipo de plan que justifica esta entrada. La Red de Centros de Educación Ambiental de la Comunidad de Madrid reparte por sus nueve equipamientos —del Arboreto Luis Ceballos, en San Lorenzo de El Escorial, a El Campillo, en Rivas-Vaciamadrid, pasando por El Águila, Caserío de Henares, Valle del Lozoya, Hayedo de Montejo, Guadarrama Río Arena, Polvoranca y Bosque Sur— una programación de talleres familiares gratuitos que se celebra los fines de semana y festivos de octubre a diciembre. Algunos ejemplos concretos: Los árboles dan bellota el 22 de noviembre en Bosque Sur, Macethouerto a finales de ese mismo mes para aprender a cultivar hortalizas y aromáticas en tiestos y jardineras, y la revisión y limpieza de cajas nido de la Dehesa de Majadahonda dentro del programa Guadarrama Río Arena.
El gancho está en que casi nada se queda en la explicación: se siembra, se clava, se manipula barro y madera y el resultado se lo lleva cada familia a casa. Es la vía más barata de convertir un balcón, un patio escolar o una terraza en un pequeño punto de biodiversidad, y explica por qué estas propuestas se llenan. Los refugios abarcan desde hoteles de insectos y comederos para aves hasta el seguimiento de anfibios y reptiles o los rastros y huellas de la fauna escondida, con talleres como el de ‘Tras la huella animal’ el 28 de noviembre o ‘Guardianes de Arco Verde’ el 21 de noviembre. Conviene apuntarse con tiempo: son grupos reducidos, la reserva es obligatoria y cada centro fija plazos distintos —desde dos semanas antes en Caserío de Henares hasta un margen de dos días en el Arboreto—, siempre por teléfono o correo.
