Extremadura incluye en la Planificación Eléctrica 2030 las subestaciones de la fábrica de baterías de Navalmoral

La Junta logra que el Ministerio incorpore también una subestación en Trujillo y una posición en Río Caya para desbloquear vivienda en Badajoz. La consejera Mercedes Morán advierte de que la potencia asignada no cubre los cuatro centros de datos previstos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Junta ha logrado que la Planificación Eléctrica 2030 incluya una subestación en Expacio Navalmoral para la fábrica de baterías de litio, otra en Trujillo y una posición en Río Caya para desbloquear vivienda en Badajoz.
  • ¿Quién está detrás? La consejera Mercedes Morán y el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, tras la reunión del pasado lunes.
  • ¿Qué impacto tiene? Desbloquea macroproyectos industriales y urbanísticos, pero la comunidad seguirá sin potencia para los cuatro centros de datos previstos.

La Junta de Extremadura ha conseguido incluir en la Planificación Eléctrica 2030 las subestaciones que necesita la fábrica de baterías de Navalmoral.

El acuerdo se cerró en la reunión que la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, Mercedes Morán, mantuvo el pasado lunes con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard. Sobre la mesa estaban las alegaciones que la Junta de Extremadura presentó a la propuesta inicial del Ministerio. El documento final sale con más infraestructura de la que había al entrar.

La Planificación Eléctrica 2030 decide qué nudos de transporte eléctrico se levantan hasta esa fecha; sin uno asignado, ningún gran proyecto industrial pasa del papel. La pieza más simbólica es la subestación de Expacio Navalmoral, que dará suministro a la fábrica de baterías de litio y a los proyectos de alrededor. El nudo de Navalmoral de la Mata llevaba meses en el aire. Se suma otra instalación en Trujillo, para el crecimiento industrial de la comarca.

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En lo urbano, el plan recoge una posición adicional en la subestación de Río Caya (el punto de conexión que la red reserva a un proyecto concreto). Traducido: se desbloquea la construcción de nuevas viviendas en Badajoz, frenadas hasta ahora por falta de capacidad. El paquete incluye nuevas posiciones en Don Álvaro, que benefician a la fábrica de cátodos de Mérida, y en Cañaveral, junto a la repotenciación de varios tendidos para para elevar la capacidad de la red.

No es la primera vez que Extremadura pelea por el mapa eléctrico. En septiembre de 2025 la región ya arrancó la subestación de Los Santos de Maimona y un incremento de potencia en otros puntos. Aquel acuerdo se quedó corto y esta segunda ronda lo amplía. Las cifras no mienten: sin nudo eléctrico no hay fábrica, y sin fábrica no hay empleo.

Aun así, la consejera habló de una «sensación agridulce». Valoró que se hayan atendido buena parte de las peticiones, pero advirtió de que la planificación no asigna potencia suficiente para varios proyectos de centros de datos. «No tiene sentido ser un territorio gran productor de energía y no tener la potencia suficiente para sus proyectos», defendió Morán.

Extremadura produce la energía que otros consumen, pero sigue esperando el nudo que le permita quedarse con la industria que esa energía hace posible.

La factura eléctrica de los cuatro centros de datos

El aviso no es menor. En Extremadura hay cuatro centros de datos previstos que absorberían la misma energía que produce toda la comunidad en un año. El macrodato explica la tensión del momento: la región genera mucha electricidad y no siempre puede consumirla ni retenerla en forma de industria.

La paradoja extremeña se repite en otras autonomías productoras. En Castilla y León y en Aragón la instalación de renovables también ha ido por delante de la red, con proyectos que esperan años una conexión. La diferencia es que aquí el cuello de botella llega justo cuando la industria llama a la puerta.

Morán instó al Ministerio para la Transición Ecológica a replantear la capacidad asignada y avanzó que el Ejecutivo regional seguirá reivindicando esa potencia. La petición tiene calendario y volverá a la mesa: la planificación se revisa por tramos y cada modificación abre una ventana de alegaciones.

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fábrica de baterías Navalmoral

El Pulso Territorial

La consejera responde ante el Ejecutivo de María Guardiola, que gobierna en minoría y necesita el apoyo externo de Vox para sacar adelante sus cuentas. La relación con el Ministerio, en manos socialistas, ha sido tensa en agua y energía durante toda la legislatura. El resultado del lunes es un reparto a medias que nadie puede vender como victoria completa.

La dimensión regional es clara. Extremadura produce bastante más electricidad de la que consume y, sin embargo, no tiene capacidad para conectar sus propios proyectos. La comparación con Castilla-La Mancha, su vecina y también gran potencia fotovoltaica, deja la misma imagen: el cuello de botella es el mismo en medio país. A eso se suma un hándicap propio, el de una población dispersa y una industria que arranca casi de cero.

Queda el calendario. La negociación presupuestaria en la Asamblea de Extremadura (el parlamento autonómico, con 65 diputados) será el siguiente examen para el Ejecutivo de Guardiola. La incertidumbre no es menor: si el Ministerio no amplía la potencia, los centros de datos podrían quedarse sin fecha. Eso sí, el nudo de Navalmoral ya está sobre el mapa.

Ficha Autonómica

  • El caso: La Junta de Extremadura ha logrado que la Planificación Eléctrica 2030 incluya las subestaciones que necesitan la fábrica de baterías de Navalmoral y el desarrollo urbano de Badajoz.
  • Datos importantes: Subestación en Expacio Navalmoral, otra en Trujillo, posición adicional en Río Caya y nuevas posiciones en Don Álvaro y Cañaveral. Sigue sin haber potencia para los cuatro centros de datos previstos.
  • Resumen: Infraestructura aprobada y pendiente la ampliación de capacidad para los centros de datos, que la Junta volverá a reclamar en la próxima revisión del plan.