Las primarias exprés de Compromís llegan al jueves 22 con dos casillas todavía vacías: la cabeza de cartel por Castellón y los nombres de sus senadores.
Enfrente, el PSOE lo tiene todo atado. Sus listas quedaron ratificadas en el Comité Federal del sábado 17 y, en la madrugada del miércoles, sus equipos hicieron guardia junto a la Ciudad de Justicia para ser los primeros en registrar. La cabeza de lista por València, Pilar Bernabé, resumió el objetivo de su candidatura: “consolidar el avance en derechos y frenar la oscuridad de la ultraderecha” en la que calificó como “la madre de todas las campañas”.
El contraste retrata una campaña que arranca a dos velocidades. En Compromís-Front Valencià los números uno de València y Alicante están claros —Àgueda Micó y María Teresa Pérez, de Podem—, pero siguen sin despejarse la cabeza por Castellón y los candidatos a la Cámara Alta. Las primarias internas no se resolverán hasta el viernes 23 y nadie espera el registro antes del último día: el lunes 26 de octubre.
El Senado tiene su propia aritmética. Serán dos senadores para Compromís y uno para Esquerra Unida, fruto del acuerdo con el PSOE en la plataforma bautizada como Senado de Progreso. Un reparto que mide fuerzas dentro del espacio y que, a la vez, deja al descubierto por dónde circula la negociación real: por el canal bilateral con los socialistas.
La tardanza tiene costes visibles. Sin cartel cerrado no se pueden concretar los grandes actos de campaña ni confirmar la posible visita de líderes nacionales como Irene Montero o Gabriel Rufián a Alicante, donde la dirigente territorial de Podem encabeza la lista al Congreso. La campaña que aún no existe pesa más de lo que parece.
Compromís no está discutiendo nombres: está discutiendo a qué velocidad puede permitirse decidir mientras el resto del espacio ya ha decidido.
El resto de partidos también se mueve a tientas. Vox anunció sus candidaturas sin aviso previo: Ignacio Gil Lázaro encabezará València —con Carlos Flores Juberías como número tres—, David García irá por Alicante y el militar retirado Alberto Asarta por Castellón, con la presidenta de las Corts, Llanos Massó, como número dos.
El calendario: primarias hasta el viernes 23 y registro el lunes 26
El mecanismo es sencillo y el margen, mínimo. Cada partido de la coalición valenciana convoca sus propias primarias y el resultado se reparte después en una candidatura única, la de Compromís-Front Valencià. El problema no es el método, sino la fecha: cerrar el viernes un proceso que debía haber terminado semanas antes y presentarlo el lunes, sin red de seguridad.
Durante años, la noche previa a la apertura del plazo fue una estampa fija de la precampaña: dirigentes haciendo cola junto a la Ciudad de Justicia, convencidos de que la primera posición mejoraba el lugar de las papeletas en el colegio electoral. Los resultados nunca confirmaron esa correlación, pero nadie renunciaba al gesto. Este miércoles, solo los socialistas mantuvieron la guardia.
En el PP valenciano la espera es de otro tipo. Nadie sabe quién encabezará la lista por València —suenan Esteban González Pons, el senador Gerardo Camps o la vicepresidenta primera Susana Camarero, lo que obligaría a una crisis de Consell— y en el partido se repite aquello de que donde hay patrón no manda marinero. La incógnita debería despejarse antes del mitin de Alberto Núñez Feijóo del viernes en València.
El cartel por Castellón y el reparto de senadores: dónde se juega el equilibrio
Castellón es la pieza que desordena el resto. Es la circunscripción donde el peso relativo de las familias de la coalición —Més-Compromís, Esquerra Unida y Podem— está menos resuelto y donde un nombre u otro cambia la lectura interna del resultado del 29N. Nadie quiere ceder ahí: la cabeza de cartel no solo ordena una papeleta, también ordena la interlocución con Madrid durante los cuatro años siguientes.

Las primarias que convoca cada formación funcionan, en la práctica, como un mecanismo de soberanía: permiten a cada familia exhibir que el reparto no se decide por arriba. El precio es el calendario. Un cartel cerrado el viernes y registrado el lunes deja tres días para diseñar la campaña y precipita cualquier desacuerdo al final, cuando ya no hay margen para recomponerlo.
La Dinámica de Coalición
Dentro de Sumar, Compromís es el confluente con mayor autonomía y el que menos incentivos tiene para diluir su marca. Las primarias exprés son la prueba: el reparto se hace con reglas propias, con nombres valencianos y con su propia caja de resonancia. Sumar no aparece en la foto porque el espacio lo ocupa otro relato, el de un partido que gestiona su casa. Para el equilibrio interno del espacio, eso es una buena noticia a medio plazo —un confluente fuerte refuerza la coalición— y un problema en la semana del cierre: si el cartel se presenta el lunes 26, el margen para coordinar listas y mensajes con el resto del espacio es cero.
La dimensión de coalición con el PSOE añade la aritmética que sí se puede medir: dos senadores para Compromís y uno para Esquerra Unida en el Senado de Progreso, pactado con los socialistas al margen de la mesa general del espacio. Ahí se ve la lógica real. Los socialistas tienen prisa porque sus listas están ratificadas desde el sábado 17; la izquierda que se presenta por separado, no. Ese desfase de velocidad no es una anécdota: es el patrón que se repetirá en cada trámite de la próxima legislatura.
La proyección tiene fechas concretas. El viernes 23 se cierran las primarias, el lunes 26 se registra el cartel ante la junta electoral —o no— y el 29 de noviembre se vota. Entre esos tres hitos cabe una campaña corta, sin actos diseñados y con una pregunta flotando: qué precio paga la coalición por haber llegado al registro en el último día.
Ficha del Caso
- El caso: Compromís-Front Valencià cierra el viernes 23 sus primarias exprés con la cabeza por Castellón y los senadores sin resolver, y prevé registrar el lunes 26, en el límite del plazo.
- Datos importantes: dos senadores para Compromís y uno para Esquerra Unida en el Senado de Progreso; tres circunscripciones en juego; listas del PSOE ratificadas el sábado 17; cierre del registro el lunes 26 de octubre; elecciones el 29N.
- Resumen: la lentitud del confluente valenciano tensa el calendario de toda la izquierda y deja a Sumar sin margen para coordinar el arranque de campaña.

