4El precio por kilo engaña: los formatos pequeños de menos de 3 € que salen más caros que la marca
Menos de 3 euros no es una unidad de medida. Ese es el primer aviso ante los lanzamientos que se anuncian con precio redondo y que acaban ocupando cabeceras y espacios visibles del lineal: el cartel dice lo que cuesta el envase, no lo que cuesta lo que hay dentro. La referencia que permite comparar de verdad es el precio por kilo o por litro, una cifra de obligada exhibición junto al precio y que, sin embargo, pasa desapercibida en la mayoría de las compras. Los números respaldan la desconfianza: un análisis de FITstore cifró en un 18,6% el sobreprecio por kilo o litro de determinados formatos frente a sus versiones estándar, y la OCU ha documentado casos en los que la diferencia supera el 80%. Su fundador, Luis Cañada, lo resume sin rodeos: la mayoría de compradores no evalúa en euros por kilo o por litro y se guía por los mensajes del envase.
La forma más rápida de detectarlo es fijar una vara de medir con productos de la propia casa. Carrefour comercializa su arroz de categoría primera de marca propia a 1,09 euros el kilo y su aceite de girasol Classic a 1,84 euros el litro; cualquier ración individual, sobre o vasito que supere esos umbrales por kilo está saliendo más cara que la marca, por mucho que su etiqueta baje de los 3 euros. En yogur griego, el estudio de la OCU sitúa el Carrefour Extra en 2,07 euros el kilo, frente a más de 4,90 euros el kilo de media en las marcas de fabricante, que además suelen presentarse en packs de cuatro unidades. El formato pequeño se paga: el envase, la comodidad de la ración justa y, sobre todo, la prisa de quien solo mira el precio final.
