La Oficina de Coordinación de Ciberseguridad ha remitido al Ministerio del Interior una alerta urgente por un llamamiento yihadista afín a Dáesh con mención expresa a España. La amenaza, localizada en un portal web vinculado al terrorismo islamista, anima a atentar contra los agentes de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones convocadas en varios países europeos.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Oficina de Coordinación de Ciberseguridad remite a Interior una alerta urgente por un llamamiento yihadista afín a Dáesh que cita expresamente a España.
- ¿Dónde y cuándo? Detectado durante la monitorización de un portal web islamista; la alerta se ha trasladado al departamento este viernes 23 de octubre de 2026.
- ¿Qué implica? Llamamiento a atentar de forma simultánea contra agentes y manifestantes, con manuales que sugieren armas blancas y explosivos. El nivel 4 de alerta antiterrorista sigue activo.
El informe remitido al departamento que dirige la política de seguridad interior sitúa el origen de la amenaza en una publicación alojada en un portal web vinculado al terrorismo islámico. La detección se produjo en el marco de las labores habituales de monitorización que la Oficina desarrolla de forma permanente sobre espacios digitales de propaganda extremista. La alerta no especifica el grado de concreción de la amenaza sobre objetivos concretos en territorio español.
El contenido del llamamiento tiene dos destinatarios. Por un lado, los agentes de las fuerzas de seguridad; por otro, los propios manifestantes de las concentraciones convocadas en distintos países europeos. La publicación no se limita a la incitación: incorpora manuales e instrucciones detalladas para ejecutar las acciones violentas que propone.
Qué contiene el llamamiento: instrucciones para atentar en manifestaciones
Los mensajes difundidos sugieren el empleo de armas blancas y de explosivos, y plantean las acciones como una ofensiva simultánea contra los dispositivos policiales y contra los participantes en las protestas. Ese doble objetivo —fuerzas de seguridad y ciudadanos movilizados— busca maximizar el impacto y forzar la exposición de los agentes desplegados en el espacio público.
La publicación se difunde en un contexto de protestas activas en varios países del continente, un escenario que el entorno yihadista ha utilizado históricamente para tratar de rentabilizar la saturación de los dispositivos policiales. La mención explícita a España eleva la alerta al ámbito nacional y activa el protocolo de análisis del Ministerio del Interior.
Cada publicación yihadista detectada en la red se convierte en una alerta operativa que permite a las Fuerzas de Seguridad anticiparse a la amenaza.
El protocolo: de la monitorización digital a la alerta urgente en Interior
La OCC (Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, el órgano del Ministerio del Interior que articula la respuesta pública frente a amenazas digitales) actúa como primera barrera. Su función es rastrear espacios de propaganda extremista y trasladar cualquier indicio operativo a los servicios de inteligencia y a las unidades antiterroristas.
En ese circuito participan el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad, el organismo que gestiona la ciberseguridad de empresas y ciudadanos), el CCN-CERT (el equipo de respuesta ante incidentes del Centro Criptológico Nacional, dependiente del CNI) y las unidades de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil. El análisis posterior corresponde al CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado), el órgano del Ministerio del Interior que coordina la inteligencia policial.
El traslado de la alerta a Interior abre la vía a un refuerzo de la vigilancia en las concentraciones previstas y a la protección de los agentes con mayor exposición en el espacio público. La comunicación no concreta el número de efectivos que se movilizarán ni las provincias afectadas, y tampoco fija una fecha para la acción violenta, algo habitual en publicaciones de inspiración que funcionan más como estímulo que como plan cerrado.
El Contexto Operativo
El yihadismo de inspiración sigue siendo la principal amenaza terrorista sobre el territorio europeo y su propaganda se ha desplazado casi por completo al entorno digital. España mantiene activado el nivel 4 de alerta antiterrorista —sobre una escala de cinco— de forma ininterrumpida desde el 26 de junio de 2015, y ese nivel se ha revalidado en cada evaluación posterior. La amenaza ya no llega solo por orden de una estructura central: llega por un mensaje replicado en un portal que cualquier lobo solitario puede leer.
La eficacia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha antiterrorista se mide en dos planos. El primero es la anticipación: la monitorización permanente de portales y canales de propaganda permite neutralizar llamamientos antes de que encuentren ejecutores. El segundo es la respuesta: cada alerta se convierte en un expediente de análisis con seguimiento operativo. Las unidades de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil trabajan sobre ese material con la coordinación del CITCO, y el mantenimiento del nivel 4 durante más de una década es la constatación institucional de que ese trabajo no ha bajado la guardia.
La investigación permanece abierta. La Oficina mantiene la vigilancia sobre el portal detectado y sobre las réplicas del mensaje en otras plataformas, y no hay previsión de rebajar el nivel de alerta. La colaboración ciudadana, a través de los canales de denuncia de la Policía Nacional y la Guardia Civil, sigue siendo uno de los mecanismos más eficaces para detectar radicalización en el entorno próximo. La alerta, por ahora, continúa activa.

