El portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, reclamó al lehendakari una rectificación sobre sus datos de vivienda y no la obtuvo.
La petición se produjo en el pleno de control del Parlamento Vasco celebrado el jueves 22 de octubre, quince dĆas despuĆ©s de que Imanol Pradales afirmara que en los ayuntamientos gestionados por EH Bildu existe suelo pĆŗblico cedible al Gobierno Vasco para levantar unas 45.000 viviendas.
Lo que el lehendakari dijo el 8 de octubre y lo que le reprocha EH Bildu
Otxandiano recordó que esa afirmación se produjo en el anterior pleno de control, el 8 de octubre, y que tuvo difusión en los medios. Frente a ella, expuso una distinción técnica: una cosa es el suelo residencial planificado en los planes generales de ordenación urbana y otra que ese suelo sea de titularidad pública.
‘Como usted bien sabe, la gran mayorĆa de ese suelo es privado, no es pĆŗblico. Y por lo tanto, los ayuntamientos no se lo pueden ceder al Gobierno Vasco en estos momentos’, sostuvo desde la tribuna. Su conclusión fue que ‘no es verdad, no es cierto, o dicho de otra manera, es mentira’ que los consistorios de la coalición dispongan de suelo pĆŗblico para esas 45.000 viviendas.
De ahĆ nació su exigencia: que el lehendakari se retractara en el propio hemiciclo y reconociera que lo afirmado quince dĆas antes no era cierto, ‘en honor a la ejemplaridad en la polĆtica’. La rectificación no llegó.
El pleno deja dos lecturas del mismo dato: el suelo disponible en los municipios gobernados por EH Bildu, que el lehendakari cifró en 45.000 viviendas.
La respuesta de Pradales: planificación municipal y acuerdo fiscal
Imanol Pradales subió a la tribuna y no rectificó. Repasó las medidas de vivienda adoptadas por el Gobierno Vasco y por los partidos que lo sostienen, la última el acuerdo sobre fiscalidad del alquiler cerrado entre PNV y PSE-EE, y preguntó a Otxandiano si EH Bildu va a respaldarlas.
Situó la competencia decisiva en los ayuntamientos, que disponen, dijo, de ‘el instrumento de planificación fundamental para desarrollar suelo privado y pĆŗblico’: el plan general de ordenación urbana y, en su defecto, las normas subsidiarias. ‘No escurran el bulto’, les reclamó, antes de pedir a la coalición que ‘salgan de su trinchera’ y ayuden a poner mĆ”s suelo pĆŗblico en manos del Ejecutivo.
En esa intervención manejó una cifra distinta de la del pleno anterior: se refirió a ‘42.000 viviendas potenciales’, un volumen que Ć©l mismo elevó a 160.000 en el conjunto de la Comunidad Autónoma Vasca, frente a las 45.000 aludidas el 8 de octubre.
El Plan Territorial Sectorial de Vivienda que sigue sin aprobarse
El portavoz de EH Bildu replicó que los municipios estĆ”n cediendo suelo ‘por encima de las posibilidades del Gobierno para gestionarlas’ y trasladó el cuello de botella al Ejecutivo: ‘El embudo estĆ” en el Gobierno’. Para argumentarlo citó el artĆculo 11.1 B de la ley vasca de Vivienda, que atribuye al Gobierno Vasco la elaboración y aprobación del Plan Territorial Sectorial de Vivienda (PTS).
SegĆŗn su cómputo, han transcurrido once aƱos sin que ese instrumento vea la luz. ‘No se ha hecho polĆtica de suelo, no se ha planificado y no se ha elaborado el PTS’, afirmó, y calificó el dato de ‘verdad empĆrica, incuestionable’. A su juicio, la ‘emergencia habitacional’ llega sin las herramientas de planificación que la propia norma contempla.
TambiĆ©n discutió la lectura del modelo de Viena que Pradales habĆa puesto como ejemplo en la sesión anterior. De las enseƱanzas de la capital austriaca, defendió, la primera es un gran parque pĆŗblico de vivienda, y no solo la combinación de suelo y planificación. El lehendakari no respondió a esa parte del discurso.
El intercambio dejó a la vista el reparto competencial que ordena la polĆtica de vivienda en Euskadi. La planificación supramunicipal corresponde al Gobierno Vasco, que debe aprobar el PTS, mientras que los ayuntamientos definen el suelo residencial mediante sus planes generales. Entre ambos instrumentos se sitĆŗa la construcción, en manos de la iniciativa pĆŗblica y privada, y la fiscalidad del alquiler, el terreno en el que el Ejecutivo de coalición PNV-PSE-EE ha colocado su medida mĆ”s reciente, segĆŗn expuso el propio lehendakari.
El pleno de control es la vĆa ordinaria con la que la oposición interpela al lehendakari cada quince dĆas, de modo que el asunto volverĆ” a la CĆ”mara en la próxima sesión. Por ahora, EH Bildu mantiene su diagnóstico sobre el suelo y el Ejecutivo autonómico sostiene que la movilización depende de la planificación municipal. Ninguno de los dos ha anunciado un cambio de posición.

