Los Patriotas por Europa exige blindar la PAC y los fondos pesqueros frente a los recortes de la UE

El grupo que integra a Vox reclama partidas separadas de los planes nacionales y una actualización por inflación. El comunicado llega en pleno debate del marco financiero 2028-2034.

Patriotas por Europa exige que la PAC y los fondos pesqueros conserven partidas propias frente al recorte que prepara Bruselas. El grupo que integra a Vox en la Eurocámara denuncia la falta de avances en la negociación del próximo presupuesto comunitario.

El comunicado se difundió este viernes desde Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, y advierte de que la propuesta presupuestaria de la Comisión Europea amenaza con debilitar la financiación de ambos sectores al integrarla en los nuevos Planes de Asociación Nacionales y Regionales. La formación sostiene que ese trasvase fragmenta el mercado y rompe la igualdad de condiciones entre agricultores y pescadores de los distintos Estados miembros.

La alternativa que plantea el grupo es concreta. La PAC y la pesca deben conservar líneas presupuestarias propias, separadas de los nuevos planes nacionales y regionales, para que el dinero asignado a cada sector no se diluya entre otras prioridades comunitarias. En el caso agrícola, defiende mantener la estructura tradicional de dos pilares: uno destinado a las ayudas directas y las medidas de mercado, y otro dirigido al desarrollo rural.

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En el ámbito pesquero, la exigencia pasa por conservar un marco financiero específico que responda a las necesidades reales de las flotas y de las comunidades costeras. El argumentario del grupo insiste en que la seguridad alimentaria europea y la viabilidad económica de las explotaciones no admiten políticas inestables ni dotaciones que cambien con cada ciclo presupuestario. Para España, uno de los principales perceptores de fondos agrícolas comunitarios, el diseño de esas partidas resulta determinante.

La tercera pata de la propuesta es financiera. Las partidas agrícolas y pesqueras deben mantener, como mínimo, su valor real respecto al periodo anterior, es decir, actualizarse con la inflación para que una financiación aparentemente estable no se convierta en una reducción efectiva de las ayudas. Los recortes propuestos son inaceptables’, sostiene el comunicado, que añade la presión del alza de los costes de producción, las cargas administrativas, la inestabilidad de los mercados y la competencia internacional.

Blindar la PAC no es una demanda corporativa: es impedir que Bruselas convierta el dinero del campo en moneda de cambio de otros planes nacionales.

El grupo ha instado a los responsables de las negociaciones a incorporar las enmiendas presentadas y a atender las preocupaciones que, según el propio comunicado, comparten distintas formaciones parlamentarias. ‘Los agricultores y pescadores europeos necesitan certezas. Sus preocupaciones deben ser escuchadas y reflejadas en el acuerdo final’, concluye el texto difundido desde Estrasburgo.

Qué recorrido tienen las enmiendas en la negociación presupuestaria

La posición pública del grupo llega en pleno debate sobre el marco financiero plurianual 2028-2034, el instrumento con el que la Comisión Europea pretende reorganizar distintos fondos bajo una estructura común. La delegación de Vox en la Eurocámara, encabezada por Jorge Buxadé e integrada en Patriotas por Europa junto a otras formaciones soberanistas, sostiene que la defensa del campo, la pesca y las comunidades rurales y costeras no puede quedar subordinada a otras prioridades de Bruselas.

El comunicado no detalla cuántas enmiendas ha registrado el grupo ni el respaldo numérico con el que cuentan, un dato decisivo para medir su capacidad de influir en el acuerdo final. Tampoco consta por ahora una respuesta pública del Gobierno de España ni del Partido Popular. La negociación del presupuesto comunitario se decide en un pulso entre grupos, Estados y la propia Comisión, y los apoyos se construyen sobre la marcha.

La estrategia de fondo: llevar el campo al corazón del presupuesto europeo

Vox ha construido buena parte de su discurso territorial sobre el campo, el agua y la soberanía alimentaria, y esta vez traslada esa agenda al terreno donde se decide el dinero. Las movilizaciones de agricultores que recorrieron Europa en 2024 dejaron una lección que el grupo explota ahora: las protestas cambian discursos, pero son las partidas presupuestarias las que cambian las explotaciones.

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El riesgo que señala el grupo es verificable. Si las ayudas se integran en planes nacionales y regionales, el reparto queda en manos de cada Gobierno y se rompe el reglamento común que hasta ahora igualaba las condiciones de competencia. Ahí se abre una grieta que Patriotas por Europa quiere convertir en bandera: la defensa de un marco europeo fuerte frente a la discrecionalidad de los Ejecutivos nacionales.

Para Vox, la exigencia tiene además una lectura interna española. Le permite reivindicar una defensa del campo sin intermediarios y marcar distancia con cualquier formación que acepte sin matices el criterio presupuestario de Bruselas. El Partido Popular queda así emplazado a pronunciarse sobre un diseño de fondos que afecta a comunidades con peso agrícola y pesquero. La lectura que hacemos es que ese emplazamiento incomoda más de lo que admite en público.

El siguiente hito será el encaje de las enmiendas en el acuerdo final del presupuesto. Ahí se sabrá si el blindaje de la PAC y de los fondos pesqueros que reclama Patriotas por Europa es una posición testimonial o una condición que Bruselas tendrá que tener en cuenta. De momento, el grupo ha fijado el marco de la discusión y obliga a los demás a retratarse sobre un dinero que ya tiene dueño.