Sánchez lleva ‘La Revuelta’ a récord de audiencia con 4,39 millones y avisa: «Con Vox es involución»

La marca de 4,39 millones y un 33,9% supera las entrevistas políticas más vistas de El Hormiguero en toda su historia. En el plano político, el presidente admitió errores en el caso Ábalos y en la gestión de Ceuta y situó a Vox en el terreno de la involución.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La entrevista de Pedro Sánchez en ‘La Revuelta’ firmó 4.387.000 espectadores y un 33,9% de cuota, el máximo histórico del formato de Broncano y por encima de las entrevistas políticas más vistas de El Hormiguero.
  • ¿Quién está detrás? El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, en plena precampaña hacia el 29N, con David Broncano al frente del programa.
  • ¿Qué impacto tiene? Coloca el argumentario socialista sobre salario mínimo, pensiones y vivienda en el prime time de una audiencia joven y fija el marco de campaña: alternancia sana frente a involución con Vox.

Sánchez llevó el jueves ‘La Revuelta’ al récord de audiencia de su historia: 4.387.000 espectadores y un 33,9% de cuota de pantalla.

Un máximo histórico que reordena el mapa del prime time

El formato que producen El Terrat y Encofrados Encofrasa cumple tres años y nunca había reunido a tanta gente frente al televisor. La marca de 4.387.000 espectadores y un 33,9% de cuota deja atrás las entrevistas políticas más vistas de El Hormiguero en toda su trayectoria, el termómetro con el que se medía hasta ahora la centralidad del presidente en la televisión comercial.

Hubo guiño y hubo pulla. Broncano le recibió con un ‘El presidente del Gobierno, ¡por poco tiempo!’ y Sánchez respondió entre risas: ‘Luego dicen que esta televisión es mía. Antes de sentarse, el invitado dejó sobre la mesa un ajedrez de medio metro y una caja de galletas con forma de perro, y confesó que lee La Vanguardia, El País, elDiario.es e infoLibre cuando le preguntaron por OKDiario.

Publicidad

El presidente del Gobierno había acudido a vender gestión y salió con un compromiso: quiere cuatro años más. ‘No solamente vamos a ganar, sino que vamos a ganar con más mayoría de la que hemos tenido. Lo pido encarecidamente’, afirmó de cara al 29 de noviembre. Preguntado por el voto joven, rechazó las generalizaciones: ‘Es verdad que hay gente joven que apuesta por Vox y también los hay que votan a partidos de izquierda. Su afiliación ideológica es más fragmentada’. Elogió además a Yolanda Díaz, ‘una de las políticas más en forma’ del país, y dijo no entender su paso atrás.

Ábalos, Ceuta y el precio político de la autocrítica

Pedro Sánchez Broncano

El tramo más delicado llegó cuando le pidieron cuentas por los errores. Sánchez no esquivó el caso de José Luis Ábalos: ‘Creía conocer a la gente y, de repente, se desvela una cara en algunos colaboradores que te quedas helado’. Sobre Ceuta admitió que ‘se podía haber gestionado mejor’, aunque defendió la actuación del Ejecutivo ante un asunto que calificó de ‘muy difícil’.

El contrapunto llegó con Javier Milei. Al presidente le pareció ‘increíble’ que el mandatario argentino le llame ‘dictador’ siendo ‘un tipo’ que ha rebajado un 40% el salario mínimo de su país mientras el Gobierno español lo ha elevado un 66% en ocho años. ‘Tiene su épica eso de ser la aldea gala; si insultan, allá ellos. Se acuerdan de mi madre, yo también de las suyas cuando subo las pensiones o el salario mínimo’, resumió.

Un Gobierno que puede exhibir un 66% más de salario mínimo en ocho años está en condiciones de admitir errores sin que se le mueva el suelo.

También hubo espacio para los expresidentes. Dejó caer Broncano que el que peor le cae es Felipe González y Sánchez matizó: se afilió al PSOE por él y reivindicó al ‘Felipe de los años 80’, del que hoy no se siente ‘muy identificado con sus opiniones’. De José María Aznar recordó que fue el primero que le llamó tras ganar la moción de censura de 2018 y que después, sentenció, ‘todo mentira’.

En vivienda desplegó el argumento de la legislatura: ‘La clave no es solo construir al máximo posible, sino construir vivienda asequible en precio para jóvenes y no tan jóvenes’. Criticó a las autonomías, y ayuntamientos que se niegan a aplicar la regulación y contrapuso Barcelona a Madrid: ‘En Cataluña se está aplicando la Ley de Vivienda y la evolución del precio es muy inferior a Madrid, donde no se aplica. El debate es ideológico’. El marco completo de las políticas de referencia puede consultarse en la web oficial de La Moncloa.

Sobre Donald Trump dijo que la relación ‘progresa adecuadamente’ y que, cuando toca, le sigue ‘un poco el rollo’ para defender los intereses de España. Más duro se mostró con los tecnoligarcas: considera que los algoritmos ‘dirigen la conversación pública’, que se ha ‘pecado de ingenuos’ y que el Estado tiene la obligación de regular el acceso de los menores y la responsabilidad de las plataformas.

Publicidad

El Eje del Poder Socialista

La lectura interna que se hace en Ferraz es doble. Por un lado, la entrevista confirma que el presidente conserva el tono de campaña y el mensaje central: gestión frente a ruido. Por otro, deja al descubierto el flanco que la dirección federal lleva meses trabajando en silencio, la convivencia con los barones autonómicos y con los socios parlamentarios. La relación con Emiliano García-Page, Adrián Barbón, María Chivite y Salvador Illa funciona por canales discretos, sin declaraciones que alimenten titulares. Con ERC y con Sumar, Sánchez se permitió incluso el diagnóstico retrospectivo: ‘Sabía que eso no iba a tirar’, dijo de la alianza a la izquierda del PSOE que planteó Gabriel Rufián.

El aterrizaje territorial es donde el discurso se vuelve tangible. La Ley de Vivienda se aplica en Cataluña y no en Madrid, y esa asimetría es hoy el mejor argumento comparativo del socialismo autonómico: allí donde gobierna el PSOE se regula y el precio se contiene; allí donde gobiernan PP y Vox se bloquea. El precedente más útil sigue siendo 2019: el PSOE ganó dos veces seguidas sin mayoría suficiente y aprendió que los márgenes estrechos los decide la movilización urbana y joven, exactamente el perfil que anoche estaba delante del televisor.

Eso sí, conviene no confundir audiencia con voto. Un 33,9% de cuota no es un 33,9% de intención de voto, y la propia dirección federal lo repite en privado. El riesgo inmediato es de expectativa: si el 29N no llega la mayoría ampliada que el presidente auguró, el relato de la remontada se girará contra quien lo instaló. La ventana crítica es corta, la confección del programa electoral y el calendario de actos marcarán el paso, y el primer examen llegará en la sesión de control de la semana siguiente a la constitución de las Cortes.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La gestión socialista sube el salario mínimo y las pensiones; la alternativa solo ofrece involución.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Campaña del 29N: la dirección federal ultima el programa electoral y el calendario de actos.