El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro celebran este sábado sus últimos mítines, a un día de la segunda vuelta presidencial, que los sondeos sitúan en empate técnico. Los dos candidatos han concentrado sus actos en las playas de Río de Janeiro, un día después del debate final televisado, según los envíos de Euronews y Reuters.
La segunda vuelta (el balotaje que se celebra cuando ningún candidato supera el 50% de los votos válidos en la primera ronda) se disputa el domingo 25 de octubre. En la primera votación, el senador obtuvo el 47% frente al 45% del mandatario, según los resultados oficiales difundidos entonces.
En las tres semanas transcurridas desde aquel recuento la campaña ha sido áspera y el mandatario izquierdista parece haber recortado distancia. Con alrededor del 20% del electorado que se abstuvo en la primera vuelta, el resultado queda abierto. Lula ha hecho de la soberanía brasileña frente a la injerencia extranjera su eje de cierre.
Las tres claves del empate técnico
- El punto de partida, el 47% del senador frente al 45% de Lula: los dos puntos de diferencia no bastaron para alcanzar el 50% exigido.
- La abstención, en torno al 20% del electorado: un volumen que puede decidir quién gobierna.
- La tendencia, un empate técnico sin favorito: los sondeos CNT/MDA no dan ventaja clara a ninguno.
Quién es quién en la papeleta del domingo
Lula, de 80 años, aspira a un cuarto mandato no consecutivo. Sindiclista y primer presidente de clase obrera del país, inspiró una devoción casi de culto en sus dos primeros gobiernos, cuando el auge de las materias primas y las transferencias directas sacaron a millones de brasileños de la pobreza.
Pasó después más de un año en prisión por condenas por corrupción que acabaron anuladas y ganó un tercer mandato en 2022. Obama lo calificó como el político más popular del mundo, aunque su aprobación ha caído hasta el 24% en este mandato.
Flávio Bolsonaro, abogado y senador, entró en política a los 21 años como el legislador estatal más joven de Río. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, no pudo competir porque cumple una condena de 27 años en prisión domiciliaria por intentar un golpe de Estado tras perder frente a Lula.
Con un 20% del electorado que no votó en la primera ronda y los sondeos en empate técnico, la segunda vuelta se decidirá por márgenes mínimos.
El hijo mayor asumió la tarea de sostener la agenda de la derecha con un tono más moderado que su padre para captar el voto de centro. Su bandera más popular es la seguridad de mano dura: promete 500.000 plazas penitenciarias más y recortar el gasto público.
El debate final y el flanco judicial del senador
En el debate del viernes los rivales mantuvieron un tono más calmado que en el primer cara a cara, que derivó en insultos y quedó vacío de propuestas. Lula reprochó al senador su falta de experiencia, y su distancia de la pobreza; Bolsonaro le preguntó por qué la vida se ha encarecido.
La campaña del senador arrastra además la sombra del caso Vorcaro: admitió haber aceptado millones de dólares del banquero caído en desgracia Daniel Vorcaro para producir una película sobre la vida de su padre y está investigado por corrupción, blanqueo de capitales y fraude fiscal.
El factor exterior sobrevuela la cita. Donald Trump anunció en 2025 aranceles del 50% a los productos brasileños citando el juicio de Jair Bolsonaro, y este año ha impuesto una nueva ronda alegando prácticas comerciales desleales pese a tener superávit.
Washington clasificó además como terroristas a los principales grupos de narcotráfico brasileños poco después de recibir al senador, algo que el Gobierno de Lula rechazó como pretexto.
El impacto para España y Europa
Brasil es determinante para los objetivos climáticos globales por su papel en el Amazonas. La deforestación marcó máximos con Jair Bolsonaro y el senador niega igualmente el cambio climático causado por el hombre, con el único compromiso de frenar la tala ilegal; con Lula, la vigilancia por satélite llevó los nuevos desmontes a mínimos récord.
Para España y la UE hay dos vectores en juego: una victoria del senador ampliaría la lista de gobiernos afines a Trump, donde ya figuran Argentina, Chile, Costa Rica y Perú, lo que estrecharía el margen de Bruselas en la región. La guerra arancelaria con Washington podría además redirigir hacia Europa parte de las exportaciones brasileñas y alterar los precios de las materias primas.
El voto es el domingo.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Lula y Flávio Bolsonaro cierran este sábado la campaña de la segunda vuelta brasileña, que se vota el domingo 25 de octubre.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El presidente Lula, que busca su cuarto mandato, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado Jair Bolsonaro.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las urnas abren el domingo: los sondeos CNT/MDA dan empate técnico y el 20% de abstención previo deja el resultado abierto.

