El sector de la automoción sitúa a Martos (Jaén) en el radar de China para instalar fábricas de componentes

El alcalde, Emilio Torres, ha defendido en la Embajada de China en Madrid el polígono industrial de la localidad como sede para fabricar componentes del coche chino. Los contactos arrancaron en agosto y todavía no hay ningún proyecto firmado.

Martos ha entrado en la lista de municipios españoles que China mira con interés para fabricar componentes de automóvil en Europa. El alcalde, Emilio Torres, defendió esta semana en la Embajada de China en Madrid el potencial industrial de la localidad jienense ante representantes del gigante asiático.

La reunión de trabajo, adelantada por Europa Press, perseguía un objetivo concreto: estrechar lazos industriales y comerciales y estudiar la ampliación de las relaciones bilaterales. No fue un gesto protocolario. Torres acudió con la carta de presentación de un tejido productivo que ya fabrica componentes para el automóvil.

Un encuentro en la Embajada de China en Madrid

El encuentro da continuidad a los contactos que arrancaron en agosto, durante la visita del regidor a China en el marco del programa II Diálogo de Alcaldes China-España. Yantai 2026, impulsado por la Fundación Cátedra China y la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el Extranjero. En la cita diplomática no estuvo solo Martos: también acudieron alcaldes de Madrid, Barcelona, Cantabria y Castilla-La Mancha.

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Las corporaciones chinas, según explicó Torres, están conociendo distintas empresas y localizaciones españolas con el objetivo de establecer centros de producción y comercialización. El regidor lo resumió con una idea que ordena toda la estrategia: «En el mundo del automóvil está a la orden del día la implantación del coche chino, pero para conseguir fabricarlos con ese nivel de calidad y también con esos precios necesitan fabricar en los sitios de venta».

El argumento tiene lógica industrial. Fabricar cerca del cliente reduce costes logísticos, evita aranceles y acorta plazos de entrega. Y ahí Martos, conocida como la ciudad de la Peña, juega con dos bazas que el propio alcalde puso sobre la mesa: su polígono industrial y el elevado nivel tecnológico de las empresas que alberga. «Son conocedores del tipo de empresas que hay en Martos», subrayó Torres, convencido de que el tejido local tiene capacidad técnica para fabricar muchos de los componentes de esos vehículos.

La ventaja de Martos no es el suelo barato ni la mano de obra: es un tejido de empresas auxiliares con capacidad técnica para fabricar piezas de alta precisión.

El polígono industrial como carta de presentación

Los primeros pasos se centran en el establecimiento de contactos para planificar futuras expediciones y visitas técnicas, además de la presentación de las potencialidades del municipio. Es la fase previa a cualquier anuncio de inversión: conocerse, evaluar y después negociar. Todavía no hay proyecto firmado, y conviene decirlo con claridad.

Ese realismo no resta interés a la operación. La automoción es uno de los sectores que más empleo industrial sostiene en Andalucía, y cualquier aterrizaje de capital extranjero se mide en puestos de trabajo directos e indirectos, en suelo logístico ocupado y en empresas auxiliares que amplían cartera. En Jaén, donde el olivar ha marcado históricamente el calendario económico, la diversificación industrial es una asignatura pendiente que este tipo de contactos ayuda a mover.

La competencia, eso sí, es intensa. Martos no es la única localidad que ha pasado por la Embajada de China en Madrid: los alcaldes de otras cuatro comunidades autónomas hicieron lo propio en la misma ronda de contactos. Lo que puede marcar la diferencia es el suelo industrial disponible, la cercanía a los grandes ejes de transporte y un ecosistema de proveedores ya formado.

inversión industrial Jaén

El Ayuntamiento ha mostrado su «orgullo» por el hecho de que la ciudad haya despertado el interés del país asiático y se ha puesto a disposición de las empresas que quieran instalarse. «Existe un interés en salir fuera de sus fronteras, expandir sus empresas y fabricar. Por nuestra parte, estamos encantados de intentar atraer nuevas inversiones industriales», ha afirmado el primer edil.

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La Lectura Andaluza

Andalucía no parte de cero en esto del automóvil. La comunidad arrastra una historia industrial que incluye el auge y la caída de la factoría de Santana en Linares, cerrada en 2011, convertida desde entonces en el ejemplo de lo que ocurre cuando una comarca lo apuesta todo a un solo fabricante. Aquella lección explica por qué ahora se habla de diversificar, de sumar proveedores y de no depender de una única planta. La provincia de Jaén conoce bien ese debate.

Para el lector de a pie, la traducción es sencilla: si los contactos avanzan, se traducirán en empleo industrial estable en un territorio donde el trabajo depende del campo y del sector servicios. También en movimiento para el puerto de Algeciras y las conexiones logísticas hacia el centro peninsular, porque una fábrica de componentes no vive sola: necesita carreteras, naves y transporte. Cualquier proyecto de esta envergadura exigiría, además, el acompañamiento de la Junta de Andalucía en suelo industrial y en formación técnica.

Los próximos hitos son visitas técnicas de los representantes chinos, contactos con las empresas del polígono y, si la cosa cuaja, un primer anuncio de inversión. Merece la pena seguir la pista al consistorio marteño y a los datos que publique el IECA sobre suelo industrial en la provincia. Martos ha pasado de ser un nombre en un mapa a una casilla en la agenda de las multinacionales. Eso, hoy, ya es una noticia.