El Ministerio del Interior ha detectado mensajes yihadistas que llaman a atentar contra policías y manifestantes aprovechando las protestas masivas en España, Francia, Italia y Portugal.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? El Ministerio del Interior ha localizado en una web vinculada al Estado Islámico mensajes que llaman a atentar contra policías y manifestantes durante las protestas masivas.
- ¿Dónde y cuándo? El llamamiento, redactado en inglés, se difunde en una página yihadista y afecta a España, Francia, Italia y Portugal. Lo ha detectado la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad en el marco del seguimiento permanente de redes.
- ¿Qué resultado? Alerta informativa activa y, en paralelo, 47 operaciones y 86 detenciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil en 23 provincias a lo largo de 2026.
El mensaje: del anonimato en la red a la alerta oficial
La alerta informativa parte de la OCC (Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, el órgano del Ministerio del Interior que rastrea amenazas en el entorno digital) e incorpora una captura del mensaje difundido en inglés junto a la dirección de la página que lo aloja. En el texto, sus autores proponen aprovechar las concentraciones y los enfrentamientos callejeros para perpetrar atentados con explosivos, cuchillos o atropellos con vehículos.
El llamamiento insiste en que el elevado número de manifestantes ofrece una «rara y valiosa oportunidad de atacarlos» y sostiene que «la policía se convierte en una presa fácil durante los forcejeos con los manifestantes cuando se producen altercados». Sobre los métodos, los autores apelan al «martirio» con explosivos —inmolación al hacerlos estallar— y llegan a especificar la longitud que debe tener el cuchillo para causar el mayor daño. «Se requiere ocultar el arma para que el ataque no sea frustrado y para no perder el elemento sorpresa», añade el texto.
Para el atropello, el mensaje razona que «el enfrentamiento entre los manifestantes y la policía es temporal, y fabricar explosivos llevará tiempo», de modo que sugiere «conseguir un vehículo grande y atropellarlos, o cualquier coche». El documento llega a plantear que, «mientras la policía está ocupada enfrentándose a los alborotadores, un hermano enmascarado podría atacar a la policía con un chaleco o un cuchillo».
Los expertos en lucha antiterrorista subrayan que este tipo de soflamas son habituales y responden a campañas del yihadismo contra eventos con grandes concentraciones de personas. El objetivo, señalan, es «crear miedo y tensión y, de paso, incitar a algún islamista radicalizado a que dé un paso de cometer una acción violenta».
47 operaciones y 86 detenciones en lo que va de 2026
El dato que enmarca la alerta es operativo. En 2026, la Policía Nacional y la Guardia Civil han ejecutado 47 operaciones en 23 provincias que se han saldado con 86 detenciones vinculadas a la lucha antiterrorista, según los datos aportados por el Ministerio del Interior. Interior subraya que la monitorización de redes sociales en materia yihadista es una labor «permanente» en la que participan la OCC, el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, el órgano que coordina la inteligencia policial) y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La detección del mensaje y su reparto inmediato entre los cuerpos convierten una propaganda anónima en información operativa para los dispositivos policiales.
España mantiene el nivel de alerta terrorista 4 reforzado desde el 17 de octubre de 2023, decisión adoptada tras la escalada de tensión en Oriente Próximo por los atentados de Hamás y la posterior respuesta militar de Israel. El nivel 4 —riesgo alto— está en vigor desde junio de 2015 y, en periodos como Navidad, Semana Santa o ante crisis internacionales como la guerra en Gaza, se refuerzan las medidas en infraestructuras críticas, nudos de transporte y objetivos sensibles.
El Contexto Operativo
El marco de amenaza no ha cambiado en el último año: la propaganda yihadista ha convertido el entorno digital en su principal canal de captación, y los servicios de información europeos vienen advirtiendo de que las concentraciones multitudinarias se han consolidado como objetivo declarado. El último Informe de Seguridad Nacional ya advertía del uso que hacen las organizaciones yihadistas de Internet como «elemento clave de captación y radicalización».
Interior no ha detallado nuevas actuaciones derivadas de esta alerta, pero la monitorización de redes es continua y los mensajes detectados se incorporan al análisis de riesgo que sostiene el nivel 4 reforzado. El dato operativo que acompaña ese trabajo son las 47 operaciones y las 86 detenciones de 2026 en 23 provincias, con seguimiento previo de objetivos concretos antes de cualquier arresto. La alerta no anticipa un atentado: documenta un llamamiento y lo traslada a las unidades para extremar la vigilancia sobre manifestaciones, dispositivos policiales y grandes concentraciones.
Ese es el valor del sistema. En un escenario de amenaza difusa, la capacidad de detectar el mensaje, traducirlo, contextualizarlo y repartirlo entre los cuerpos es lo que separa la propaganda de una oportunidad operativa. Las unidades de información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional trabajan sobre ese material casi siempre antes de que el atentado exista, y los 86 detenidos de este año son la parte visible de ese trabajo.

