Cortes de luz Madrid del 26 al 31 de octubre: 34 municipios afectados, consulta tu calle y horario

Las interrupciones programadas por i-DE, distribuidora de Iberdrola, se reparten entre la capital y localidades como Alcalá de Henares, Móstoles, Getafe, Leganés o Tres Cantos. El aviso llega al portal con 24 horas de antelación y los hogares con equipos médicos pueden pedir que

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de la ciudad de Madrid y de otros 34 municipios de la región, entre ellos Alcalá de Henares, Móstoles, Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Alcorcón, Torrejón de Ardoz, Las Rozas, Majadahonda, Tres Cantos, Pinto y San Sebastián de los Reyes.
  • ¿Cuándo ocurre? Del lunes 26 al sábado 31 de octubre de 2026, en franjas que i-DE publica calle a calle y que se anuncian en el portal de cada finca.
  • ¿Qué cambia hoy? Si tu calle está en el listado, toca prever nevera, ascensor y equipos médicos. Los hogares con aparatos de soporte vital deben avisar al 900 171 171 para que les llamen antes de cada corte.

Los cortes de luz en Madrid vuelven del 26 al 31 de octubre con 34 municipios en el listado de i-DE, la distribuidora del grupo Iberdrola.

La capital concentra buena parte de las calles afectadas, pero la nómina de localidades dibuja un mapa muy disperso: desde Somosierra, Robregordo, Horcajo de la Sierra, Navalquejigo, Alpedrete o San Lorenzo de El Escorial hasta el sur y el corredor del Henares. Ahí entran Alcorcón, Arroyomolinos, Casarrubuelos, El Álamo,, Griñón, Moraleja de Enmedio, Navalcarnero, Torrejón de Velasco, Valdemoro y Villa del Prado, además de Collado Villalba, Colmenarejo, Valdemorillo, Villanueva de la Cañada y Boadilla del Monte.

El motivo no es una avería. i-DE ejecuta trabajos de mantenimiento y mejora en líneas, centros de transformación y subestaciones, y para tocar esos elementos necesita dejar la red sin tensión. La compañía sostiene que estas intervenciones ‘son imprescindibles para mejorar la calidad de servicio y garantizar la seguridad de las instalaciones’.

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El procedimiento es el habitual en una maniobra programada. Al menos 24 horas antes del inicio, los portales afectados reciben carteles con la hora prevista de comienzo y de restablecimiento. El calendario concreto, calle a calle, se consulta en la web de la distribuidora, que publica las interrupciones previstas por municipio y tramo horario. Es información viva: se actualiza cada semana.

Hay un detalle que conviene subrayar. Si el trabajo termina antes de lo previsto, la luz vuelve de inmediato y sin aviso. Por eso la empresa pide expresamente que durante la franja de corte nadie manipule la instalación: un operario o un vecino pueden recibir tensión por sorpresa.

Un corte programado no se mide en horas sin luz, sino en la previsión que cada casa haya hecho antes de que se pare el ascensor.

Los hogares con equipos médicos: el aviso que casi nadie reclama

El colectivo más expuesto es el de las personas que dependen de un dispositivo conectado a la corriente. En esos domicilios, el titular del contrato debe comunicarlo a i-DE en el 900 171 171 o en el correo contacto@i-de.es, de modo que la distribuidora pueda avisar por teléfono ante cualquier incidencia o corte previsto. Es un trámite gratuito y, aun así, sigue siendo el que más se olvida en las mudanzas y en los cambios de titularidad.

Para el resto de hogares, la letra pequeña también importa. Una nevera aguanta varias horas sin corriente si no se abre; un ascensor, no. Los locales con obrador, como panaderías y cafeterías del centro y de los polígonos industriales de Getafe o Leganés, son los que peor encajan estas franjas, porque su producción no espera. Y las comunidades con portero automático o garaje con barrera eléctrica deberían comprobar los horarios antes del lunes.

Lo que estos cortes revelan sobre la red de la región

Conviene mirar el asunto con perspectiva. Los cortes programados son la cara amable de una red que envejece: la alternativa sería la avería imprevista, esa que llega a las ocho de la tarde de un domingo de enero. El apagón general del 28 de abril de 2025, que dejó sin suministro a buena parte de la Península durante horas, instaló en el debate público la pregunta sobre la robustez del sistema y la inversión en distribución. En Madrid, esa conversación tiene un escenario muy concreto: los centros de transformación de barrios construidos hace más de cuarenta años, donde las sustituciones se hacen por fases y con la luz cortada.

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La comparación con otras ciudades no deja mal a la región, pero tampoco la corona. En Barcelona, la distribuidora también publica calendarios semanales y los avisos llegan por canales digitales además del cartel físico. Aquí el cartel en el portal sigue siendo la vía principal, y eso tiene un problema evidente en un parque de vivienda con miles de pisos vacíos, realquilados o de alquiler turístico donde el inquilino nunca ve el papel. La información existe, pero no siempre encuentra a quien la necesita.

Analizamos esta decisión como lo que es: mantenimiento necesario con una comunicación mejorable. Cualquier usuario con contador digital recibe ya facturas electrónicas; enviar el aviso del corte por ese mismo canal ahorraría sustos innecesarios y, de paso, descargaría de responsabilidad a los administradores de fincas, que hoy son el último eslabón de una cadena que no controlan. Es una reclamación razonable y de coste bajo, del mismo modo que lo sería un registro público de hogares con equipos médicos que no dependa de que el titular se acuerde de llamar.

El operativo arranca el lunes 26 de octubre y se extiende hasta el sábado 31. Quien tenga dudas sobre su calle hará bien en consultar el listado municipal por tramos, porque el orden de las actuaciones cambia de una semana a otra y una misma vía puede aparecer en dos franjas distintas. La siguiente tanda de cortes programados se conocerá con el cambio de semana, y con ella, otro mapa de calles que conviene mirar a tiempo.