Cayetana Álvarez de Toledo
Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo.

El discurso anti-comunista y anti-Sánchez más radical patentado por Santiago Abascal no le ha dado buenos resultados al Partido Popular, después de que Pablo Casado lo adoptara y se arrimara a Vox como estrategia al comienzo de su liderazgo en el partido. Las circunstancias no le favorecen: unos Presupuestos Generales por aprobar, una moción de censura propuesta por Vox, desastre económico y crisis sanitaria continuada empujan a Casado a edulcorar el PP para evitar un mayor sangrado de votos. Génova está de acuerdo, pero un obstáculo les impiden virar el barco: Cayetana Álvarez de Toledo.

La portavoz en el Congreso de los Diputados del Grupo Parlamentario del Partido Popular hace bien su trabajo: generar atención y titulares. Pero los hachazos sin compasión que lanza Cayetana, que no se distinguen mucho de los que podrían lanzar los propios diputados de Vox, se salen por completo de la nueva ruta trazada por Casado.

Ya ocurrió cuando llamó a Pablo Iglesias “hijo de terrorista”. La portavoz tardó varios días en salir de las cabeceras cuando hizo esta sentencia, y enfadó a sus compañeros por ir por libre. Es de esta dialéctica de la que quieren distanciarse los populares. Cayetana también se desmarcó cuando mostró su preferencia por no participar en la manifestación feminista del 8M, al contrario que la línea de su partido.

El PP tiene por tanto claro que el cese de Cayetana como portavoz debe producirse cuanto antes. Pero Casado no quiere tener que ser él quien ordene su salida. Por ello, aumentan la presión hacia ella cesando en silencio a Gabriel Elorriaga, ahora exjefe de asesoría parlamentaria del PP, como detalla El Independiente. Elorriaga era un favorito de la portavoz, tanto que Cayetana llegó a asegurar que si forzaban su salida, ella misma dimitiría. “Si no se va, se le va a invitar a irse”, indican fuentes de la directiva nacional. “De este mes no pasa”.

MARGINADA

Las señales del desplazamiento de Álvarez en el partido son claras: Núñez Feijóo expresó su incomodidad respecto de la presencia de la portavoz en su campaña en Galicia para el 12-J. El itinerario moderado de Feijóo era incompatible con su actitud. Finalmente, Álvarez de Toledo no asistió a estos mítines porque el PP no la invitó. “Me hubiera encantado participar porque soy política, y la movilización electoral y las campañas me gustan”, explicó entrevistada por El Confidencial.

El partido ya está preparado para su salida, y es que según anuncia Okdiario, Casado ya ha pensado en una sustituta. Este diario apunta a Cuca Gamarra, ex alcaldesa de Logroño, como fichaje favorito para reemplazar a Cayetana. Gamarra ostenta el cargo de vicesecretaria general de Política Social del PP desde 2018, y también coordinó la campaña del PP para las municipales de mayo de 2019.

EL AZNARISMO PIERDE FUERZA

Cayetana no comparte la decisión de apartarla de los micrófonos: “Ella considera que es una mala decisión y un error”, detallan. Pero no podrá nadar a contracorriente tras la victoria de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, cuya agenda moderada ha terminado por encauzar a todo el PP.

En este contexto, la influencia de Aznar en el partido se ve comprometida, dado que Cayetana Álvarez de Toledo funcionaba como la representante en el PP del lado más afín al discurso directo y cafeinado del ex presidente de Gobierno. Tal y como tiene constancia Moncloa.com, la portavoz mantiene una estrechísima relación con Aznar desde hace años. La sombra del ex presidente sobre el partido se ve así disminuida ante las nuevas luces moderadas.

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