el corte ingles

Amancio Ortega, el fundador de la cadena de ropa Zara, es según Forbes la quinta persona más rica del mundo (llegó a ser la segunda), con una fortuna estimada de 58.000 millones de dólares, dólar arriba dólar abajo. Por supuesto es el más rico de España con diferencia, provocando por igual envidias y admiración. Haga lo que haga, le critican o le elogian, pero siempre se ha vendido la sencillez de su vida diaria y sus donaciones. Sin embargo, el multimillonario gallego se da caprichos y lujos que como vemos no le afecta en lo más mínimo a su bolsillo.

Vamos a ver esos caprichos y lujos de Amancio, inalcanzables para el común de los mortales y que debilita la idea de un hombre que vive frugalmente y sin mayores excentricidades. Todos somos humanos y aunque se ha hecho a si mismo, como tanto se ha insistido también, la vida son cuatro días y el dinero está para gastarlo.

Un yate (y yates) que quitan el hipo

Amancio Ortega

Se llama Valoria B y es un magnífico barco de 47 metros de eslora que se ha dejado ver en varias ocasiones por los puertos gallegos. La letra B es porque anteriormente, en 2003, adquirió un primer yate al que llamó Valoria. El capricho le ha costado 30 millones de euros.

Pero ahí no queda la cosa, porque el Valoria B se queda en un barquito al lado de otro que tiene de 67 metros de eslora llamado Drizzle. ¿El motivo de la nueva adquisición más pequeña? Pues no es que haya perdido poder adquisitivo, sino que el Drizzle es un navegable tan grande que no puede entrar en ningún puerto de su zona, el noroeste.