Sánchez
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El PSOE ha vuelto a priorizar el poder sobre sus principios y Pedro Sánchez, con guión de Iván Redondo y ejecución de Carmen Calvo, ha apostado por no abrir debate sobre el modelo de Estado y apoyar a la monarquía a cambio de que la Casa Real ‘sacrificase’ a Juan Carlos I, que ha escogido un destino al nivel de su comportamiento.

Pero en Ferraz andan revueltos porque el bloque monárquico que lideran, PSOE más PP, Ciudadanos y Vox, está puesto en solfa por algunos prebostes mediáticos tradicionalmente afines a ellos. Es el caso de Iñaki Gabilondo, que en vez de apostar de forma cerrada por la monarquía, ha dejado claro que no tiene interés de unir su prestigio al de los Borbones.

SÁNCHEZ Y LA MONARQUÍA

Iñaki Gabilondo ha explicado en una entrevista concedida a El País que el escándalo de la monarquía española está muy lejos de cerrarse: “El asunto es de extraordinaria gravedad y la erosión colosal. Temo que esto inicie un proceso de deterioro muy agudo y que se aceleren las cosas. Veo a la institución muy tocada. Como en un final de etapa”.

“Encima, todo esto ha abierto un capítulo de vergüenza que ha degradado a mi generación públicamente. Se ha degradado él, ha degradado a la institución y con él nos hemos degradado los que acompañamos el proceso. Hemos sido desnudados y yo me siento avergonzado“, explica.

DARDOS DE TODOS LOS COLORES CONTRA LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

La televisión se había abstenido hasta la fecha de entrar en los pormenores de los escándalos monárquicos. Pero Mediaset se ha atrevido a investigar sobre los líos de Juan Carlos I al desvelar en ‘El programa del verano’ que el emérito compartió su amor con Marta Gayá en un ático madrileño de la calle Fuencarral.

El ‘nido de amor’ tendría 150 metros cuadrados, contaría con un único dormitorio, estaría ubicadado en un inmueble de seis plantas y le habría costado a Gayá antes del año 2000 alrededor de 300.000 euros.

La diseñadora mallorquina, que según otras informaciones tuvo que acudir a un centro de desintoxicación de drogas, vendió la casa en 2015 tras conocerse que Juan Carlos I compartía su vida con Corinna Larsen. Gayá vivía entre Suiza y Palma de Mallorca y por aquellas fechas apenas viajaba a Madrid.

MALOS TIEMPOS PARA LA INSTITUCIÓN DEFENDIDA POR SÁNCHEZ

Desde Casa Real insinúan que Corinna Larsen era una testaferro/amante de Juan Carlos I y ella lo negó todo en una entrevista concedida a la BBC, cadena en la que aseguró que los 65 millones de euros que le donó su ex fueron una prueba de amor: “Lo hizo en reconocimiento por cuánto signifiqué para él. Era gratitud por haberle cuidado durante sus peores momentos”.

“Creo que se quedó muy sorprendido al comprender el alcance de la presión a la que me habían sometido y el efecto destructivo sobre mi reputación”, explicó. La entrañable del rey tiene claro que el emérito tiene que devolver el dinero: “En ese caso todos tienen que devolverlo todo. Me parece extraordinario que estén convirtiendo 40 años de modus operandi de una empresa familiar en un foco sobre una persona. Y esa persona soy yo. Porque habrá cientos de cuentas en otras jurisdicciones”.

Corinna afirma que mantuvo una relación sentimental con el emérito entre 2004 y 2009 y que a partir de entonces el monarca se encariñó de sus hijos. También destapó que no quería ir al viaje a Botswana: “No tenía ganas de ir en ese viaje. Sentía que el rey Juan Carlos intentaba que volviera con él y yo no quería dar una impresión errónea. Casi tuve premoniciones sobre este viaje”.