El Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón vuelve a regular las salidas y visitas a las residencias de mayores y de personas con discapacidad en las zonas de Fase 2 flexibilizada de la Comunidad Autónoma. En concreto, ha limitando los paseos de los residentes al interior del recinto y ha ordenado el cierre de los hogares y centros de día ubicados en residencias para adaptarse a la nueva situación epidemiológica de aumento de casos en estos territorios.

Este nuevo protocolo ya se ha dado a conocer a los centros y se ha publicado este martes a través de una orden, que firma la consejera del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno autonómico, María Victoria Broto, en el Boletín Oficial de Aragón. Entre en vigor este mismo día.

El protocolo sustituye al emitido el pasado 14 de julio y tiene como objetivo extremar la prudencia y la precaución con la población más vulnerable ante la pandemia de la COVID-19, ha informado el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa.

Para evitar la posibilidad de contagio, en el caso de las residencias, tanto de mayores, como de discapacitados, se suprimen los paseos fuera de su recinto, salvo que existan razones médicas que así lo aconsejen. Sí pueden realizarse paseos en los espacios exteriores del propio centro, durante una hora y siempre con mascarilla.

Al respecto, el secretario general técnico del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales, José Antonio Jiménez, ha subrayado que existe una “gran difusión del virus en la ciudad de Zaragoza y en las demás zonas de Fase 2 flexibilizada”.

Estas son la Comarca Central –donde está ubicada la capital aragonesa– y Comarca de Bajo Aragón-Caspe, en la provincia de Zaragoza; así como las Comarcas de Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera, la capital oscense y el municipio de Barbastro, en la provincia de Huesca.

VISITAS

La nueva orden mantiene las visitas de familiares, si bien han de ser con un único miembro, con una hora de duración y preferiblemente en espacios abiertos exteriores del centro, con cita previa y cumpliendo todas las medidas de higiene y seguridad que indican los protocolos vigentes.

El número de visitas semanales dependerá de la organización del centro. Las personas que acaben de ingresar o regresen tras una temporada con la familia no podrán recibirlas en el plazo de diez días, sí bien su familia tendrá información puntual sobre su estado.

Además, aquellos residentes sin síntomas y que no hayan tenido contacto estrecho con personas sospechosas de tener la enfermedad podrán salir del centro a visitar a sus familias por un tiempo no inferior a un mes en el caso de las personas mayores y de 15 días en las personas con discapacidad.

Estas personas tendrán la plaza reservada y al regreso deberán realizarse un test para ratificar que son negativo en coronavirus y, en caso de que sea necesario, pasar diez días de aislamiento en los cuales podrán recibir visitas. En ambos casos, solo estarán exentas de aislamiento las personas que den negativo en una prueba serológica de alto rendimiento.

El Departamento de Ciudadanía ha aclarado que se ha replanteado la prohibición sobre estas salidas y las autoriza con los mismos criterios que se establecieron el 8 de julio. El secretario general técnico ha precisado que, en este caso, se ha valorado que no hay un número significativo de brotes en las residencias de Aragón, así como el bienestar emocional que supone esta medida.

En concreto, en este tipo de centros, hay seis con brotes abiertos, aunque solo cuatro se consideran activos, es decir, que el último caso de la COVID-19 se ha notificado hace menos de 14 días. El Gobierno de Aragón considera que un brote está cerrado cuando han pasado 28 días sin nuevos contagios.

HOGARES

En cuanto a los hogares de mayores, de los que hay 31 en Aragón, no van a poder ir abriendo sus puertas progresivamente, como se había contemplado. De hecho, solo podrán mantener los programas de envejecimiento activo o comida a domicilio en caso de que ya se estuviera prestando, y los servicios de fisioterapia, peluquería o podología, previa petición de cita, y con estrictas medidas de control.

Por su parte, se cierran los centros de día que están ubicados dentro de residencias. Estos espacios tienen un plazo de tres días, desde la publicación de la orden, para acatar la medida.

Los que se encuentran fuera de residencias, en un espacio propio, pueden mantener los servicios que prestaban hasta ahora –aquellos a los que se había permitido reanudar alguna actividad–, mientras que los que llevan más tiempo en Fase 2 y no habían podido ofertarlos, ahora sí pueden mantener los servicios básicos de fisioterapia, terapia ocupacional o podología si ya los realizaban.

INGRESO NUEVOS RESIDENTES

Esta nueva orden permite que, con todas las medidas de seguridad y aplicando todos los protocolos, se sigan produciendo nuevos ingresos en los centros residenciales de Aragón. Desde que a finales de mayo se autorizó esta medida, se han admitido a 540 nuevos residentes en los centros aragoneses.

Por otro lado, el texto hace hincapié en el cuidado extremo y la protección de los trabajadores de los centros sociales, que deben contar con todo el material necesario para cumplir con los protocolos.

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