arrimadas

La nueva lideresa de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha dado un giro que pocos esperaban dentro del partido. El expresidente de la formación naranja Albert Rivera tomó en su momento la decisión de escorarse a la derecha para robar el nicho de voto al PP, pero fracasó estrepitosamente. Ahora, Arrimadas parecía que iba a ser quien continuara el legado conservador de Rivera, pero los últimos acontecimientos señalan que Ciudadanos volverá a ser un partido bisagra que permita el juego de los grandes, ya que Arrimadas se ha entregado al sanchismo apuntalando la prórroga del estado de alarma que tanto ansía el presidente del Gobierno.

Según la nueva lideresa de la formación naranja, la razón por la que ha cedido ante las presiones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para prorrogar otros 15 días el estado de alarma tiene que ver con consensuar el plan de desescalada y ayudar a colectivos como los autónomos. Sin embargo, la realidad es que una de las exigencias del partido de Arrimadas ha sido que el Gobierno se reúna cada semana con su partido. Vamos, que tendrán más capacidad de decisión a lo largo de la desescalada y volverán a coquetear con el poder.

Arrimadas ha escudado su decisión, con la que votará junto al PNV y Unidas Podemos, en que podrá ayudar a determinados colectivos, pero los acuerdos con los que ha llegado con Sánchez son tres. La “adaptación de ERTEs y medidas de apoyo a autónomos y pymes más allá del Estado de Alarma”, el “consensuar una salida ordenada del Estado de Alarma” y la que más peso ha tenido: reunirse cada semana con el Gobierno para consensuar medidas de respuesta a la crisis.

Ciudadanos ha sido muy crítico con las medidas adoptadas por el presidente de Gobierno. Lo ha sido desde el principio. Sin embargo, el poder formar parte del gabinete de Sánchez ha sido un factor de peso para que Arrimadas se echara en brazos del sanchismo que tanto había criticado. “¡El Gobierno tiene que tener un Plan B para proteger a los ciudadanos!”, exclamaban desde la formación horas antes de que la lideresa de la formación decidiera apuntalar el estado de alarma.

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La decisión de Arrimadas le ha salido relativamente cara al partido. Muchos pesos pesados del partido, fieles a Rivera, han abandonado el barco justo después de que la lideresa anunciara que apuntalaría la prórroga del estado de alarma. Juan Carlos Girauta, una de las caras más conocidas del partido, ha sido de los primeros. “No trabajamos tanto para construir una bisagra. Acabo de comunicar formalmente mi baja como afiliado a Ciudadanos”, ha advertido a través de su cuenta de la red social Twitter.

También otros representantes de Ciudadanos como la exdiputada Carina Mejías han abandonado el barco ante la decisión de Arrimadas que augura un futuro bisagra. La formación antes liderada por Albert Rivera ya estuvo muy cerca de gobernar junto al PSOE y formar parte del Gobierno. Sin embargo, las encuestas y la debacle del Partido Popular a causa de los casos de corrupción hicieron a Rivera creer que podría ocupar su espacio, por lo que decidió abandonar la senda del progresismo y centro y decidió modificar su discurso para acercarse a los votantes más conservadores.

Muchos abandonaron el barco junto a Rivera. No hay que olvidar el batacazo electoral (pasó de 57 a 10 diputados) que se dio Ciudadanos en cuestión de meses por el hecho de mantenerse fiel a su nueva estrategia de ocupar el espacio electoral del PP. Ahora, esos diez parlamentarios ocuparán un papel decisivo por el hecho de dar a Sánchez lo que quiere. Y Ciudadanos volverá a pintar algo en las decisiones de Gobierno, justo lo que quería Arrimadas.