Cantabria ha registrado en la última jornada nueve casos nuevos de coronavirus que no constituyen un brote nuevo ni tienen relación con los que están actualmente activos en la región, aunque la mayoría sí están ligados con otros contagios que ya se conocían.

En concreto, tres corresponden a convivientes de una misma unidad familiar, otros tres son contactos estrechos de dos casos confirmados a principios de esta semana –pero no vinculados a los brotes– y los tres restantes son casos aislados sin vinculación epidemiológica con otros previamente confirmados.

Con ello, el número de casos activos en la Comunidad Autónoma ha ascendido a 62 –ocho más que ayer–, de los que 60 están en aislamiento domiciliario y dos ingresados, uno de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Entre los contagiados hay un menor de edad y además se trata de un caso importado de otra comunidad autónoma, algo a lo que “nos tenemos que acostumbrar” debido a la movilidad nacional.

Así lo ha dicho este viernes en declaraciones a la prensa el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, que ha destacado que “sigue estando ahí la preocupación porque hacia días que no teníamos tantos casos” nuevos en Cantabria.

Estos datos indican, según Rodríguez, que es necesario seguir aplicando las normas y restricciones de seguridad frente al virus y por ello esta tarde se publicará en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) la resolución que modificará el decreto del 18 de junio por el que se levantó el estado de alarma en la región.

Como ya ha venido anunciando el consejero, esta resolución incluye restricciones como controlar mediante registro los clientes que acceden a determinados establecimientos –como hoteles, restaurantes, centros de estética o peluquerías, por ejemplo–, reducir el número máximo de personas que pueden formar parte de un grupo a 15 –excluyendo a convivientes– y fijar la hora límite para el cierre de locales de ocio nocturno a las 2.00 horas de la madrugada.

Rodríguez ha indicado que esta última medida ha sido trasladada a los hosteleros ayer, y aunque ha asegurado que “por supuesto se ha escuchado a la Asociación de Hostelería”, es necesario “compatibilizar los intereses de las asociaciones de empresarios y los de la ciudadanía” con este tipo de medidas con las que “se reduce el riesgo” de contagios y rebrotes.

En este sentido, ha destacado que ayer también se reunió el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de España y todos los consejeros mostraron su preocupación por el asunto del ocio nocturno, ya que aunque en Cantabria no se han producido rebrotes ligados a este ámbito en el resto de comunidades autónomas sí.

Por ello, tres comunidades ya han regulado los horarios de apertura de locales, a las que hoy se sumarán Cantabria y Cataluña y la próxima semana lo harán Pais Vasco y Andalucia, por lo que “va a ser una medida generalizada en todo el país”, según el consejero.

Y aunque desde este viernes se impondrán esas nuevas restricciones en la región, Cantabria por el momento no se ha planteado llevar a cabo un registro de datos de todos los turistas procedentes de países o comunidades con brotes, una medida que ya han anunciado que llevarán a cabo otras como Galicia, con el objetivo de facilitar las actuaciones en el caso de detectar nuevos contagios.

Por otro lado, a preguntas de la prensa sobre si Cantabria dotará de mascarillas gratuitas a personas necesitadas, Rodríguez ha considerado que “tenemos que facilitárselas a las personas que por sus capacidades económicas no tengan capacidad para su adquisición”, pero ha aclarado que es un asunto que excede de la competencia de su Consejería.

El consejero ha hecho estas declaraciones en Valdecilla, donde ha acudido para visitar el nuevo robot quirúrgico del hospital, acompañado por el vicepresidente de Cantabria, Pablo Zuloaga.

Este último ha considerado que las medidas que se publican hoy en ese nuevo decreto garantizan que Cantabria “siga dando pasos hacia delante”, aunque ha pedido “no criminalizar” a los jóvenes por el asunto del ocio nocturno ya que “hay muchos que cumplen las normas”, además que se perciben “comportamientos que no nos gustan en jóvenes y no tan jóvenes”.

Por último, ha esperado que lo vivido en relación a la pandemia “sirva para aprender” por si vuelve a ocurrir una situación similar en la que la región, que ya tendría “espacios garantizados” para hacerle frente, según ha dicho Zuloaga, recordando que en septiembre finalizan las obras del hospital Sierrallana y comienzan las del de Laredo.

Desde que se inició la pandemia, Cantabria acumula 3.209 positivos, que son 14 más que ayer (2.413 diagnosticados mediante prueba PCR y 796 a través de test detección anticuerpos).

La cifra de fallecidos se mantiene en 212 personas en la región, donde se han curado 2.935 –seis más–, el 91% de todos los infectados.Hasta la fecha, se han realizado 104.281 test, que supone una tasa de 17.939 por cada 100.000 habitantes.

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