colegio infantil

La Conselleria de Educación de la Generalitat catalana ha reducido la ratio máxima de alumnos por grupo para la acogida de alumnado del segundo ciclo de Infantil –entre 3 y 6 años–, inicialmente previsto en 13, a grupos máximos de 8 alumnos en P3 y de 10 alumnos en P4 y P5, cuando los centros puedan abrir a partir del 1 de junio en territorios que se encuentren en fase 2.

Según las Instrucciones para la apertura de los centros educativos públicos y concertados en fase 2 de desescalada, se trata de un espacio de acogida para las familias que, por motivos laborales y profesionales, tengan que realizar trabajo presencial sin posibilidad de flexibilizarlo, entre las 9 y las 13 horas.

En el resto de etapas educativas –siempre con asistencia voluntaria–, se mantiene el ratio de cinco alumnos por espacio en las guarderías –donde solo podrán acudir los niños entre 1 y 3 años–, priorizando la conciliación de las familias, de máximo de 13 en sexto de Primaria y de máximo de 15 en los cursos que cierran etapa de Secundaria: ESO, Bachillerato, segundo de ciclos de FP, Escuela Oficial de Idiomas y de Adultos.

Para el alumnado de otros cursos y niveles, existe la posibilidad de tutorías personalizadas para el acompañamiento educativo y emocional del alumnado con cita previa, ya que la posibilidad de apertura de los centros debe facilitar la atención a la población más vulnerable.

El alumnado no deberá tener sintomatología de Covid-19, no haber estado en contacto con casos positivos o con síntomas compatibles los últimos 14 días y tener el calendario vacunal al día: además las familias o tutores deberán presentar una declaración responsable el primer día de retorno a las aulas, por la que sus hijos cumplen los requisitos.

Las instrucciones señalan que las familias vigilarán diariamente el estado de salud de los alumnos tomándoles la temperatura antes de salir de casa para ir al centro, y si presenta fiebre o síntomas compatibles con Covid-19, no podrá asistir a la escuela.

CADA CENTRO, SU PLAN DE REAPERTURA

Cada centro educativo tendrá que elaborar su plan de reapertura, con el acompañamiento de la inspección educativa, planificar la acción educativa y el personal que necesita, los espacios disponibles para el reinicio de la presencialidad y hacer una previsión del número de alumnos que se reincorporan en junio.

Las entradas y salidas del centro se tendrán que hacer en diferentes horarios y de forma escalonada, manteniendo la distancia de seguridad y aprovechando los posibles diferentes acceso a la instalación, los docentes tendrán que velar para que los diferentes grupos no coincidan en los pasillos y la salida al patio deberá ser secuenciada, con separación entre grupos.

Los alumnos utilizarán, siempre que sea posible, material individual y no se distribuirán documentos de papel, excepto en los casos imprescindibles, y en las guarderías, no deberían haber juguetes que “no se puedan limpiar y desinfectar con facilidad” y, cuando sea posible, se dispondrá de juguetes de uso exclusivo para el grupo estable de cinco niños, según las instrucciones.

Los centros privados pueden decidir abrir o continuar con el cierre, pero en caso de apertura tendrán que cumplir las mismas indicaciones que los centros públicos y concertados.

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