La Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Comunidad Valenciana ha dictado una resolución, con fecha de este martes, por la que actualiza el plan de actuación en las residencias de personas mayores, centros de día y los CEAM/CIM, en el contexto actual de la crisis sanitaria por el coronavirus, y que siguen en fase 3.

En el caso de las residencias, se contempla la posibilidad de que, si la situación epidemiológica del entorno local del centro lo requiere y según un informe de la autoridad competente, se podrán suspender las visitas y adoptar las medidas oportunas para garantizar el control de la enfermedad y también las salidas de los residentes (ya desde la fase 2).

Así lo recoge el documento, en el que se señala que en fase 3 se permitirán los reingresos de las personas usuarias que durante la pandemia solicitaron el alta voluntaria con reserva de plaza. Para poder hacerlo, con carácter general, el centro deberá disponer de plazas para aislamiento, al que la persona residente que solicite su reingreso y siempre que no presente síntomas compatibles con la Covid-19, tendrá que someterse preventivamente durante 14 días.

Si se realiza una PCR a los 10 días de iniciar el aislamiento y su resultado es negativo, se podrá levantar ese aislamiento. El reingreso se llevará a cabo en una habitación individual con baño de uso exclusivo, en la que permanecerá durante este periodo.

La consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ya avanzó a finales de julio que se estaba trabajando con el sector de las residencias de mayores para establecer un endurecimiento de las medidas de la fase 3 de la desescalada en los centros en lugar de su entrada a la nueva normalidad, sin pasar a una cuarta etapa contemplada inicialmente.

No obstante, desde la patronal Aerte, su presidente, José María Toro, ha destacado, que en el documento se ha eliminado la “necesidad” de hacer PCR en los ingresos o reingresos, lo que les parece “muy arriesgado”. “Me preocupa porque puede significar que entre gente asintomática y a pesar del aislamiento se puede poner en riesgo a las personas”, ha dicho.

Asimismo, ha destacado que se permite esa suspensión de las visitas desde la fase 2, siempre que haya un informe de la autoridad sanitaria competente, si bien entiende que son los centros los que pueden suspenderlas y adoptar las medidas oportunas, en el marco de lo que dicte esa autoridad sanitaria, lo que permitirá, en zonas con el informe epidemiológico, limitar las visitas.

No obstante, Toro recalca que estas visitas son un elemento positivo para mantener la vinculación de los residentes con los familiares y que se llevan a cabo en un ámbito de seguridad mucho mayor que en las salidas.

En relación con estas salidas, en residencias libres de Covid, la dirección del centro elaborará un protocolo de actuación para garantizarlas y también el regreso, con una designación de profesional de referencia, registro, horarios, toma de temperaturas, lavado de manos, mascarilla, cambio de ropa y ducha al regreso.

SALIDAS CON FAMILIARES

En las salidas sin pernoctación, se harán con acompañamiento profesional o familiar de allegados, previa autorización del centro. Los familiares deberán firmar declaración responsable y comprometerse a adoptar todas las medidas de seguridad. Los residentes que se vayan de vacaciones por un periodo igual o superior a la semana, deberán solicitarlo con antelación y firmar el protocolo de salidas vacacionales, con las mismas condiciones a la vuelta que un reingreso.