Un equipo de investigadores compuesto por médicos de los servicios de Medicina y Cirugía Experimental y Neumología del Hospital Gregorio Marañón han adaptado y calibrado un aparato usado normalmente para la apnea del sueño como apoyo respiratorio para pacientes con Covid-19.

Concretamente se trata del equipo 730, fabricado por la empresa Yuwell, y que es un sistema de apoyo respiratorio de presión positiva bi-level.

Según han informado desde el centro hospitalario, 1.000 de estos equipos han sido traídos a España como parte de una compra de equipamiento médico realizada por BBVA en China y donada al Ministerio de Sanidad de España para contribuir a la lucha contra el Covid-19.

Los primeros 260 equipos aterrizaron el sábado 28 de marzo en Barcelona y los restantes 740 equipos el martes 31 de marzo en Zaragoza, y posteriormente han sido distribuidos a los servicios de salud autonómicos por BBVA, de acuerdo con el plan de asignación definido por el Ministerio de Sanidad.

Tras el aterrizaje de los primeros equipos el sábado 28 de marzo, un pequeño grupo de ellos fueron enviados a al Servicio de Medicina y Cirugía Experimental del Hospital Gregorio Marañón de Madrid (dirigida por el doctor Manuel Desco, catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid) para el análisis de su funcionamiento.

Desde ese día y hasta el día de hoy, esta unidad y el servicio de Neumología del Marañón han estado trabajando en explorar el uso óptimo de estos equipos en la gestión de la crisis del Covid-19, contando también con el apoyo de BBVA para conseguir componentes (conectores impresos en 3D con la colaboración de Accenture), sensores (oxímetro prestado por el Hospital Universitario de Getafe) y comunicación directa vía Skype con técnicos del fabricante Yuwell en Nanjing (China), así como con el apoyo del grupo de colaboradores de ‘Respiradores4all’ (www.respiradores4all.com).

ADAPTACIÓN ÓPTIMA PARA LOS PACIENTES

A raíz de este trabajo colaborativo, el Gregorio Marañón ha logrado “adaptar y clasificar” estos equipos para un uso, previsto por el fabricante y sin necesidad de ningún componente adicional, que permita que en lugar de suministrar aire a presión puedan suministrar una mezcla rica en oxígeno que permite atender las necesidades de oxigenación y presión de los pacientes.

De este modo, el equipo podría ser utilizado en la lucha contra el Covid-19, si así se determina en los hospitales a los que se distribuyan los equipos para determinadas categorías de pacientes.

Así, puede ser empleado para personas con coronavirus “en deterioro hacia su previsible ingreso en UCI”, de forma que se pueda llegar a retrasar o incluso evitar dicho ingreso en UCI.

También para pacientes en UCI en situación “no demasiado comprometida” y en modo asistido, o pacientes en proceso de “destete” (liberación del respirador invasivo convencional) para adelantar la disponibilidad dicho respirador convencional para otros pacientes.

En ambos casos, su uso podría ser eficaz para ayudar a descongestionar los servicios de UCI en los hospitales, así como para la atención de pacientes en planta.

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