La Policía Nacional detiene a dos varones por cometer 60 delitos de scalping
Los dos detenidos, de 43 y 44 años de edad, observaban el número personal de las tarjetas de crédito de personas de edad para luego apoderarse de la tarjeta mediante alguna distracción.

La Policía Nacional ha detenido en Alicante a dos hombres de 43 y 44 años como presuntos responsables de 60 delitos de “scalping” a personas de edad avanzada. Los arrestados, de nacionalidades argelina y francesa, fueron sorprendidos por los agentes mientras cometían uno de sus actos delictivos.

Los dos varones forman parte de un grupo itinerante que se encuentra especializado en este tipo de modalidad delictiva. El “scalping” consiste en observar el número personal de las tarjetas de crédito en el momento en el que las víctimas llevan a cabo una extracción de un cajero. Posteriormente las distraen para hacerse con la tarjeta.

Una vez que los delincuentes se hacían con el número PIN y la tarjeta de crédito procedían a realizar extracciones en efectivo. Lo hacían hasta que la tarjeta se quedaba sin saldo o era desactivada.

SCALPING SOBRE PERSONAS DE EDAD AVANZADA

Su modus operandi fue similar en todos sus actos. Para ello, los detenidos seleccionaban a personas de edad avanzada, que son las más vulnerables a la hora de manipular los cajeros automáticos. Para ello trataban de sustraerles la tarjeta en un descuido o mediante otro tipo de engaño. Si no lo conseguían no dudaban en recurrir a la violencia.

Hasta el momento la Policía Nacional les atribuye un total de 60 hechos cometidos en Alicante, Málaga, Albacete, Valladolid y Madrid. Con todos ellos habrían obtenido un beneficio económico cercano a los 50.000 euros.

La investigación se inició a comienzos del presente año 2020. Las autoridades policiales recibieron varias denuncias de la comisión de este tipo de hechos delictivos tanto en Alicante como en otras provincias españolas. Esto provocó que se iniciarán las correspondientes pesquisas para tratar de identificar a los autores y esclarecer los hechos.

Las detenciones se han podido producir gracias al dispositivo especial desplegado entorno a las entidades bancarias. Este se activó el pasado 25 de marzo con el fin de reforzar las medidas preventivas dentro del Plan Mayor Seguridad reforzadas por el estado de alarma por coronavirus en España.

REFUERZO DEL PLAN MAYOR SEGURIDAD

El día 25 de marzo la Policía Nacional estableció en Alicante un dispositivo especial para la prevención de la delincuencia en el marco del Plan Mayor Seguridad. Este dispositivo se desarrolla junto a la colaboración de los departamentos de seguridad privada de las principales entidades bancarias. En este ocasión se centró en aquellas entidades en las que podría haber una mayor afluencia de personas de edad avanzada que podrían ir a cobrar sus pensiones.

De esta manera, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) trata de identificar aquellas situaciones de riesgo existentes, concretando los espacios en los que potencialmente se cometen mayor número de infracciones contra los mayores. Uno de estos espacios es el entorno de las entidades bancarias, especialmente en el momento del cobro de pensiones.

El refuerzo del dispositivo permitió a los agentes de la Policía Nacional detectar a los dos varones especializados en el método del “scalping“. Ambos fueron arrestados en las inmediaciones de una sucursal bancaria in fraganti. En ese momento se disponían a cometer un nuevo hecho delictivo, pero fueron interceptados y detenidos por una patrulla de paisano que vigilaba el lugar.

Los detenidos puestos a disposición judicial. El Juzgado de instrucción en funciones decretó su ingreso en prisión.

Detenidos dos varones responsables de sesenta delitos de scalping
Una vez que obtenían el PIN y la tarjeta de sus víctimas realizaban extracciones en efectivo hasta que la tarjeta era desactivada o se quedaba sin saldo.

CHARLAS A MAYORES

En el marco del Plan Mayor Seguridad, funcionarios de la Policía Nacional de cada Delegación de Participación Ciudadana se desplazan a lo largo del año por diferentes centros y asociaciones de mayores. De esta forma les informan sobre consejos de seguridad para permitir que puedan desenvolverse con seguridad en la sociedad.

Estas charlas están principalmente enfocadas a proteger a los mayores frente al maltrato y los robos en el interior de su domicilio. Además, también se les dan pautas de actuación frente a estafas y el uso fraudulento de sus fondos, cuentas, cartillas de ahorro y propiedades por parte de terceras personas.

Asimismo, los policías informan a las personas de edad avanzada acerca de las medidas de seguridad básicas al utilizar un cajero automático. Estas también son aplicables a la hora de acudir a una entidad bancaria. En todo caso se recomienda que eviten utilizar cajeros situados a pie de calle y que acudan a cobrar con un familiar o persona de máxima confianza.

De esta forma se trata de evitar en la medida de lo posible que sean víctimas de algún tipo de asalto o hecho delictivo. Al ser un colectivo muy vulnerable, las personas mayores son el principal objetivo de los delincuentes.

Además de las charlas, y debido a la alerta sanitaria provocada por el COVID-19, se han intensificado las labores operativas para la protección de los mayores. Estas han consistido en un refuerzo de la vigilancia de lugares de riesgo como las sucursales bancarias.

ASÍ FUNCIONA EL SCALPING

El “scalping” es un método de robo que llegó a España en 2015 después de popularizarse en otros países como Portugal e Italia. Desde entonces se ha venido utilizando entre numerosos grupos delictivos, siendo sus principales víctimas las personas de edad avanzada.

La fórmula empleada para ejecutarlo a cabo es muy sencilla. Los delincuentes observan el lugar, principalmente en los días de cobro de pensiones, y una vez detectan a su víctima ideal esperan a que esta se aproxime al cajero automático.

Una vez que la persona se dispone a sacar dinero y teclear su número secreto se colocan al lado de la víctima. Una vez lo ha hecho, colocan una carpeta sobre el teclado del cajero con la excusa de pedirle una firma para algún tipo de asociación, iniciativa o cualquier otra excusa similar. Mientras uno de los delincuentes se encarga de distraer al cliente de la entidad bancaria, el otro se hace con el dinero.

Cuando la víctima está distraída aprovechan para solicitar reintegros de dinero del cajero. Esta cantidad suele oscilar entre los 300 y 600 euros, ya que muchas de las tarjetas tienen limitaciones de extracción diaria. Para evitar ser descubiertos hacen que su víctima se aparte del cajero de forma disimulada para poder coger el dinero. Sin embargo, si se encuentran con resistencia por parte de esta, no dudan en recurrir a la violencia. Para ello empujan o golpean a la víctima para hacerse con el botín.

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