miércoles, 2 diciembre 2020 11:22

Sánchez se niega a desvelarlo, pero nosotros sí sabemos donde está el Rey Juan Carlos

  • Juan Carlos I lleva casi dos semanas alojado en el Emirates Palace.
  • El emérito está en calidad de invitado en un hotel cuya noche cuesta entre 300 y 11.000 euros.
  • El resort, el más lujoso del mundo, está gestionado por la cadena hotelera Mandarin Oriental.
  • Primero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró en una rueda de prensa no conocer el paradero del rey emérito; después, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reconoció que sí, que el Ejecutivo velaba por su seguridad y que, por tanto, conocían el paradero del Rey Juan Carlos I. Y ahora, tras varias especulaciones que situaban al emérito en paraderos caribeños, este medio ha podido comprobar que Juan Carlos I está en “calidad de invitado” en el hotel Emirates Palace, en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), un resort de lujo donde la noche cuesta desde 300 euros la noche hasta 11.000, dependiendo de la calidad y los servicios que exija el cliente. En cualquier caso, el emérito se encuentra en este hotel como invitado.

    emirates palace

    El resort donde ahora descansa Juan Carlos I costó construirlo cerca de 2.500 millones de euros. Desde que salió del país tras presiones recibidas desde la propia Casa Real y el Gobierno, el paradero del emérito ha estado envuelto de un secretismo que llevó incluso al presidente del Gobierno a eludir ante las cámaras la pregunta y asegurar no saber dónde estaba el antiguo monarca. Pero su paradero es conocido.

    En la actualidad, el hotel está gestionado por una cadena hotelera (Mandarin Oriental group) que lo adquirió a finales del año pasado, aunque antes estuvo gestionado por una cadena suiza, justo del mismo país cuyos fiscales están investigando los polémicos millonarios regalos que le hacían miembros de la realeza saudí al rey emérito.

    [td_block_11 custom_title=”” separator=”” post_ids=”300076″ limit=”1″ css=”.vc_custom_1496993590403{border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 1px !important;padding-top: 5px !important;padding-right: 5px !important;padding-bottom: 5px !important;padding-left: 5px !important;border-left-color: #000000 !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #000000 !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #000000 !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #000000 !important;border-bottom-style: solid !important;border-radius: 4px !important;}” tdc_css=””]

    Las primeras informaciones aseguraron que los pasos del emérito le habían llevado a República Dominicana por su relación con un importante empresario cubano (Pepe Fanjul), sin embargo, la realidad es que el monarca ha acudido a una región más oriental, concretamente a Emiratos Árabes Unidos, un país situado en la península arábiga y fronterizo con Arabia Saudí.

    La duda es si el emérito permanecerá en este lujoso hotel de Abu Dabi durante mucho tiempo o decidirá moverse, pues la clave es que aterrizó ahí, tal y como demostró una foto publicada en Nius, el pasado 3 de agosto y desde entonces no se ha movido del Emirates Palace, donde ha permanecido en calidad de invitado sin pagar el alojamiento que podría ascender hasta los 11.000 euros la noche.

    EL MÁXIMO LUJO

    El hotel dispone de 394 habitaciones y de ellas 92 son suites de puro lujo. Además, el Emirates Palace dispone de seis suites presidenciales reservadas para los personajes más ilustres y reconocidos, donde es probable que se aloje el emérito en calidad de invitado.

    Los materiales utilizados en la construcción del resort buscan nada menos que emular el máximo lujo, por ello el coste de este megalómano proyecto, que fue enteramente financiado por el gobierno saudí superó los 2.500 millones de euros.

    El recinto en el que está situado el resort ocupa nada menos que 850.000 metros cuadrados, y dispone de unos grandes jardines decorados con fuentes y todo tipo de ornamentos y zonas dedicadas al paseo. Tan solo en el aparcamiento subterráneo pueden aparcar 2.500 vehículos.

    Entre los materiales que dan forma a las habitaciones y a la construcción podemos encontrar tanto oro, como mármol y cristales de Swarovski, pues no escatimó en detalles el gobierno cuando decidió emprender este lujoso proyecto.

    La realidad es que Juan Carlos I no tiene la necesidad de salir del hotel, pues lo tiene todo en el complejo. En torno a la construcción hay dos grandes piscinas, campos de fútbol, cricket, tenis e incluso rugby. Y a mismo tiempo también hay un lujoso spa, una galería comercial y varios restaurantes que si no tienen Estrella Michelín es porque no pueden.