Susana Díaz está en la oposición pero desde luego no ha perdido su protagonismo político, y no precisamente por las buenas noticias. La Cámara de Cuentas ha destapado 1.500 millones en facturas “negras” de la líder de los socialistas andaluces. Llueve sobre mojado, no sólo por el escándalo de los ERE, sino porque las cuentas andaluzas han sido objeto de análisis y de irregularidades durante casi los 37 años de gobiernos socialistas.

Ahora sale a la luz este informe de la Cámara de Cuentas. En resumen, concluye que la Junta contrató obras y servicios al margen de los presupuestos y la contabilidad oficial. Dice la Cámara de Cuentas, en el punto 6.5 de su informe sobre las cuentas de la Junta de 2018, que “el importe total de las obligaciones no imputadas a presupuesto y que están pendientes de pago, contabilizadas en la cuenta 413, no computadas a efectos del cálculo del remanente de tesorería, asciende a 1.491,95 M€, correspondiendo 599,60 M€ a la Junta de Andalucía y 892,35 M€ a las distintas agencias, tanto administrativas como de régimen especial”.

Desmentido

No ha tardado mucho el PSOE andaluz en reaccionar. El portavoz parlamentario, José Fiscal, ha tildado de “absolutamente falsa” la denuncia, durante una rueda de prensa en Sevilla. Asegura que “estamos ante un burdo y miserable montaje de verano de la factoría Moreno-Bendodo”.

Ha añadido que las facturas están contabilizadas correctamente en la Cuenta General y que corresponden como debe de ser a gastos del 2018. Ha explicado que se trata, principalmente, de gasto sanitario que se realiza al final de un ejercicio y cuyo trámite se completa en el año siguiente. “Es rotundamente mentira que se trate de facturas guardadas en los cajones”, ha insistido. Según el portavoz socialista, este “nuevo montaje” se hace para “tapar el desastre integral de la gestión” del Gobierno del PP y Ciudadanos.

Susana Díaz

Llueve sobre mojado para Susana Díaz

Lo cierto es que es un capítulo más en el complicado haber de escándalos de la expresidenta de la Junta de Andalucía. Al fraude de los cursos de formación se unen otras irregularidades. Son tan flagrantes y numerosas, que en su momento el Gobierno regional llevaba desde 2014 sin recibir un solo euro del Fondo Social Europeo. La Comisión Europea no se fiaba de que no fuese a acabar en bolsillos inapropiados, dados los antecedentes de los EREs y los cursos de formación.

Si Susana Díaz por entonces no resultó señalada directamente como responsable política del desaguisado fue gracias a Ciudadanos. Fueron quienes tuvieron el voto decisivo para salvarla y que no estuviera en la lista de culpables que encabezaron al final Antonio Griñán y Manuel Chaves.

Un aluvión de casos

Durante el mandato de Susana Díaz no dejaron de aparecer nuevos casos de corrupción e irregularidades. Otro ejemplo fue la gestión de los avales de la Agencia IDEA a empresas seleccionadas a discreción. Se realizaban transferencias de financiación a este organismo desde las distintas Consejerías del Ejecutivo autonómico al margen del programa y sin el debido control.

También se destapó el caso Bahía Competitiva. Se trataba de un supuesto fraude de un entramado de empresas que recibieron 25 millones de euros en ayudas del Estado. En teoría estaban destinados para proyectos empresariales en Cádiz pero nunca se llevaron a cabo. El caso era tan oscuro y complejo que también estaba relacionado con vinculaciones con empresas ubicadas en paraísos fiscales y con los famosos Papeles de Panamá.

Tampoco quedó libre su entorno familiar más directo. A finales de 2019 saltó la noticia de que el marido de la ex presidenta andaluza, José María Moriche, se habría lucrado con dinero de ayudas irregulares.