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Iñigo Errejón, Pablo Iglesias y Ramón Espinar en un acto de Podemos. Foto: Podemos Flickr.

Unidas Podemos se rompe por días. El liderazgo de Iglesias está cada vez más cuestionado por la estructura de su propio partido. La formación ya ha recibido dos estocadas; una de Íñigo Errejón, cuando formó su propio partido, y otra de los anticapitalistas de Andalucía, que han declarado su intención de presentarse a las elecciones autonómicas por su cuenta. Muchos dentro de Podemos creen que el partido no resistiría una tercera. Y si Iglesias cae, se abren las puertas de la sucesión, a la que muchos aspiran. Entre ellos, el exsecretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar.

Espinar abandonó la primera línea de la política a principios de año. Desde entonces, se ha mantenido en la sombra mediática, pero no inactivo. Fuentes cercanas al partido aseguran que el exsecretario general ha contactado incluso con Íñigo Errejón para sumarse a las filas de Más Madrid. Pero su mayor aspiración, según dichas fuentes, no es formar parte del partido que rivaliza con los de Iglesias, sino liderar Podemos.

Espinar comunicó en enero de 2019 a Podemos su dimisión irrevocable de todos sus cargos, así como de sus escaños en la Asamblea de la Comunidad de Madrid y en el Senado. El motivo por el que el exsenador quiso abandonar el partido fue (al igual que le ha pasado a Errejón y a Rodríguez) las discrepancias con la dirección de la formación. Esto ocurrió poco después de la bofetada que Errejón le dio a Iglesias al montarse un partido por su cuenta junto a la exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena. “Cuando no tienes margen para dirigir y no compartes el rumbo, te tienes que ir”, dijo Espinar en un comunicado.

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Desde entonces, la presencia mediática de Espinar se ha limitado a Twitter y a algunas tertulias políticas de la televisión. Pero las intenciones reales del exmiembro de Podemos son más elevadas de lo que aparentan. Según fuentes cercanas a Podemos, Espinar quiere sustituir a Pablo Iglesias al frente de Podemos. Quiere competir con la que sería su principal rival, Irene Montero por el timón del partido. Sin embargo, el mayor escollo para Espinar es que no tiene prácticamente ningún apoyo dentro de la formación morada.

Ya dejó ver su intención en junio de este año. Espinar exigió a Podemos que convocara una asamblea ciudadana a raíz de los desastrosos resultados obtenidos en los comicios generales y autonómicos. Según el exsenador, el partido atraviesa una “crisis insostenible” y está “roto en pedazos”, razón por la cual se postuló para repararlo. Pero la falta de apoyos llevaron la propuesta de Espinar a la nada.

Aún así, el expolítico no ha renunciado a sus aspiraciones. Fuentes cercanas al partido y al propio exsecretario general de Podemos Madrid aseguran que el político está expectante, que la fragilidad del liderazgo de iglesias acabará por romper Unidas Podemos, momento en el que Espinar se lanzará a la competición por liderar la formación morada.

Su gran rival sería Irene Montero, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso y pareja del líder. Su nombre tiene cada vez más fuerza. El puesto más relevante en la negociación de Iglesias con el PSOE para formar un Gobierno de coalición era para ella. Una vicepresidencia social que simboliza quién es la más relevante dentro de Podemos.

UGT pide PSOE y Podemos que se entiendan

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  • UGT ha pedido al presidente del Gobierno en funciones que retome las negociaciones con Unidas Podemos.
  • Los sindicatos han vuelto a confirmar que no contemplan un escenario de otras elecciones generales.
  • Espinar confía en que Montero represente el continuismo de un proyecto fracasado. En simbolizar la renovación del partido como hicieron tanto Pedro Sánchez en el PSOE como Pablo Casado en el PP. Su nombre es conocido por las bases. Más que el de muchos de los posibles rivales. Pero fuentes cercanas al político y a Podemos aseguran que no dispone prácticamente de ningún apoyo dentro del partido. Ya que, tras la escisión de Íñigo Errejón, los más díscolos se sumaron a las filas de Más Madrid.

    En Podemos confluyen varias fuerzas. Las más relevantes son los anticapitalistas y el núcleo más partidario de la línea de Pablo Iglesias. El sector más moderado ya abandonó la confluencia cuando Errejón dio el salto a Más Madrid. Y los anticapitalistas, muy críticos con cómo ha llevado Iglesias las negociaciones con el Partido Socialista, han anunciado (al menos la parte de Andalucía) que se divorcian de Podemos. Iglesias se mantiene al frente por el apoyo de Izquierda Unida y el de sus propios afiliados. Pero si las negociaciones con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, fracasan, Iglesias quedaría tocado.

    Este es el escenario que Espinar espera para anunciar (de nuevo) su candidatura a liderar el partido. Es vox populi dentro de Podemos que Iglesias propondrá a su pareja para tomar las riendas del partido. Pero Espinar, tras ser rechazado en Más Madrid, pretende asaltar las puertas de otro cielo, el de la cúpula de Podemos.

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