La Fiscalía del Principado de Asturias solicita la pena de 1 año y 8 meses para un acusado de acosar a una vecina con mensajes y llamadas anónimas durante más de un año. La vista oral está señalada para este miércoles, 16 de septiembre de 2020, en el Juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo, a las 10.00 horas.

El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado, que conocía de vista a la víctima, porque ambos vivían en el mismo edificio, en Oviedo, en una fecha no determinada del año 2016 comenzó a hostigarla procurando mantener oculta su identidad, bajo el pretexto de un supuesto enamoramiento.

Y así, comenzó el acoso introduciendo en su buzón varias misivas de forma anónima, en las que le decía que le gustaba y que el suyo era un amor no correspondido. Posteriormente pasó a enviarle cartas selladas, pero también de manera anónima, en las que le hacía ver que la tenía controlada, pues le decía qué pendientes llevaba, cómo llevaba el pelo o tenía pintados los labios.

Tiempo después, el acusado llamó al lugar de trabajo de la víctima e intentó hacerse con su contacto, estrategia que fue advertida por ella. Para tratar de identificar al autor, la mujer y una compañera llamaron desde el teléfono de esta última al número que había utilizado el acusado y él, creyendo erróneamente que el teléfono era de la denunciante, se dedicó a partir de ese momento a realizar constantes llamadas a ese dispositivo y a enviar mensajes a través de la aplicación WhatsApp, en ocasiones hasta 30 diarios.

La víctima y su compañera bloquearon el número del acusado, que entonces empezó a mandar constantes mensajes vía SMS y a utilizar otros números de teléfono distintos. Para intentar que el acusado cesara en su actitud, en día no precisado, la denunciante, que había conseguido finalmente conocer la identidad del autor de las llamadas y mensajes, se personó en un bar que él frecuentaba y le dijo terminantemente que la dejara tranquila.

Sin embargo, ese mismo día, el acusado subió a la red social Facebook varias publicaciones en las que decía que estaba enamorado de la denunciante, aportando datos de la ropa que ella solía vestir, dándole con ello a entender que seguía teniéndola controlada en sus movimientos. Además, subió un video del establecimiento donde ella trabajaba, con referencias a su vida sentimental.

El acusado mantuvo esa conducta hasta enero de 2018. Esta actitud generó en la mujer inseguridad, estrés y ansiedad, llegando a recibir asistencia médica el 11 de enero por una crisis de ansiedad.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de acoso del artículo 172 ter.1 del Código Penal. Concurre la circunstancia agravante de reincidencia.

Y solicita que se condene al acusado a 1 año y 8 meses de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado indemnice a la mujer con 3.000 euros por los daños morales causados, más los intereses morales correspondientes.