La Sección 10 de la Audiencia de Barcelona, que juzgó el desfalco del Palau de la Música por parte de sus exresponsables Fèlix Millet y Jordi Montull, ha acordado suspender la pena de prisión de cuatro años a la hija del segundo y exdirectora financiera de la institución, Gemma Montull.

El tribunal ha acordado por mayoría suspender la pena de prisión de la condenada por un período de cinco años e imponerle, de acuerdo con la previsión del artículo 80.3 del Código Penal, una serie de obligaciones, ha informado este viernes el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

Las condiciones son no delinquir durante los cinco años de suspensión de la condena, un año de trabajos en beneficio de la comunidad, y abonar mensualmente 500 euros a partir de noviembre para sufragar la parte de la condena de 1,5 millones de euros -solidaria con Fèlix Millet y Jordi Montull- que le corresponde.

Los magistrados señalan que Gemma Montull cumple los presupuestos fijados en la ley para suspender la pena de prisión, ya que no tiene antecedentes penales y no ha vuelto a delinquir, por lo que “no existe un pronóstico de reincidencia”, y sus penas, individualmente por delito, no superan los dos años de cárcel.

También justifican que ya han pasado 11 años desde que cometió el delito y por eso la sentencia recoge el atenuante de dilaciones indebidas en el procedimiento judicial, y Gemma Montull tiene también un atenuante por confesión.

Sin embargo, el tribunal argumenta que los hechos por los que fue condenada son graves y añade que “los bienes jurídicos quebrantados son importantes con una gran repercusión social e institucional, y con perjuicios económicos muy elevados para las entidades del Palau de la Música”.

La decisión incluye la advertencia a Gemma Montull de que si delinque en los próximos cinco años, si incumple tres de los plazos de pago de la responsabilidad civil o si no hace los 365 días de trabajos comunitarios, deberá cumplir la pena de prisión ahora suspendida.

VOTO PARTICULAR

El fallo de la sección 10 de la Audiencia de Barcelona no ha sido unánime y un magistrado del tribunal ha emitido un voto particular en el que destaca la gravedad de los hechos.

Según él, “pueden ser considerados como el mayor expolio que se ha llevado a cabo a lo largo de la historia reciente contra el patrimonio cultural catalán”, y recuerda que Gemma Montull dificultó al inicio de la investigación un registro en las oficinas del Palau, de donde retiró un USB con contabilidad falsa.

Por eso, el magistrado defiende que no se debería suspender la pena de prisión de Gemma Montull y discrepa de la interpretación del resto del tribunal sobre las circunstancias para otorgar esta previsión extraordinaria.