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Van conociéndose más detalles del plan presupuestario del Gobierno de coalición para los PGE de 2021, que acaban de ser enviados a Bruselas para recibir el visto bueno. El Ejecutivo Sánchez-Iglesias se congratula de que conseguirán, con este esquema, recaudar 6.847 millones de euros más gracias a nuevos impuestos como las tasas Tobin y Google, medidas fiscales e impuestos verdes. Sin embargo, la subida del IVA a las bebidas azucaradas del 10% al 21% es la propuesta que más polémica ha suscitado a estas fechas, descontando el revuelo que en su día produjeron las tasas a las tecnológicas.

El Ejecutivo socialista, motivado por “favorecer hábitos más saludables”, pretende encarecer la Coca-Cola y similares un 7% aproximadamente, subiendo su IVA del 10% actual al 21%. También serán afectadas las bebidas edulcoradas o ‘cero’, (Coca-Cola zero y equivalentes). Esta modificación ganaría a las arcas públicas unos 400 millones de euros entre 2021 y 2022.

Según indica el plan presupuestario, esta medida se enmarca en esfuerzos por “internalizar la externalidad negativa generada por el consumo de dichas bebidas, favoreciendo hábitos más saludables de la población”, esto aprovechando para “seguir las recomendaciones de numerosos organismos internacionales que piden a España limitar la aplicación de tipos reducidos de IVA”. 

GARZÓN PODRÍA ESTAR DETRÁS

Podría ser el ministro de Consumo, Alberto Garzón, el que haya propulsado este gravamen, ya que su ministerio publicó en septiembre a través de Twitter un listado de medidas en las que trabaja el Gobierno para atajar la obesidad infantil, entre las que se encontraba “gravar bebidas azucaradas”.

Otras de las propuestas eran implementar etiquetado Nutriscore, mejorar la alimentación en colegos y cambiar los valores de la publicidad infantil.

CRÍTICAS POR LA SUBIDA DE IMPUESTOS

En este contexto, sectores de la oposición han enfatizado su rechazo a esta propuesta. El anterior líder de Ciudadanos, Albert Rivera, comenta: “Otra subida de impuestos a ‘los ricos’, a los que compran ‘artículos de lujo’ como los refrescos. Pero recuerda, lo hacen por tu salud”, ha señalado a través de Twitter. Al mismo tiempo, algunos usuarios reprochan al Gobierno mantener el IVA de las mascarillas al 21%, en lugar de rebajarlo.

Incluso la cuenta de Twitter de la web sinazucar.org, orientada a concienciar sobre los peligros para la salud de elevadas cantidades de azúcar en alimentos y bebidas de consumo diario, ha compartido un mensaje dudoso frente a la medida: “Si lo malo es el azúcar: que lo prohíban ¿no? Y si lo malo es el azúcar en bebidas, que lo prohíban en todas: zumos, batidos, refrescos. Pero si lo malo es “el azúcar en bebidas producidas por multinacionales americanas”, entonces el problema ya no es el azúcar, es su ideología”, escribe Marcos de Quinto, retuiteado por sinazucar.org.

Frente a las críticas, algunos usuarios señalan que les parece una buena idea la subida del precio de la Coca-Cola y parecidos, ya que, en la línea que defiende el Gobierno, resultaría beneficioso para la salud frenar en cierto grado su consumo.

En este sentido, el usuario @Macca15Paul opina: “Me parece perfecto subir el IVA de la Coca cola al 21%. No es un bien de primera necesidad. Al revés. Cuanto menos se beba, mejor. Que estuviera al 10% hasta hasta solo demuestra el poder de lobby de las multinacionales”.