La Guardia Civil patrullará la localidad turolense de Andorra y controlará los accesos por carretera a la misma para garantizar el cumplimiento de la Orden por la que el Gobierno de Aragón acuerda el confinamiento perimetral del municipio para prevenir la propagación de la COVID-19.

Así lo ha indicado a los medios de comunicación, este jueves, el subdelegado del Gobierno de España en Teruel, José Ramón Morro, tras presidir una reunión telemática de la Junta Local de Seguridad de Andorra.

Morro ha explicado que habrá dos o tres patrullas en el casco urbano de Andorra y que se desplegarán los agentes del puesto de la Benemérita de esta localidad, así como componentes de la Compañía de Alcañiz y 14 miembros de la USECIC, apoyados por la Policía Local.

Además, la Guardia Civil de Tráfico colocará una barrera ‘New Jersey’ para cortar el acceso a la villa desde Alloza, por la Venta de la Pintada, y realizará controles en todas las entradas y salidas, especialmente las más transitadas, como las de Alcorisa y Calanda, la de Alcañiz y la de Albalate e Híjar.

La labor de las Fuerzas de Seguridad en las calles de Andorra será “en principio de carácter informativo”, pero una vez la autoridad judicial ratifique la Orden del Gobierno de Aragón “serán sancionados, como no puede ser de otra manera, aquellos comportamientos que no sean adecuados” respecto del cumplimiento de la orden de confinamiento perimetral.

El subdelegado del Gobierno en Teruel ha pedido “la colaboración ciudadana”, recalcando que “esto se hace por el bien de todos, por el bien de los vecinos de Andorra”. Morro ha apuntado que “lo mejor es llevar siempre un documento que justifique la movilidad para salir o entrar a la localidad”.

También ha aclarado que tanto el Gobierno central como el autonómico tienen “especial interés” en proteger y no limitar los movimientos de entrada y salida de Andorra por motivos laborales, educativos y sanitarios, también cualquier movimiento que se lleve a cabo “por razones de urgencia”.

José Ramón Morro ha dejado claro que “lo que más se va a vigilar” son los eventos de ocio y las reuniones familiares porque son los que más están contribuyendo a la transmisión de la COVID-19.