Iberdrola Florentino
El comisario Villarejo y Florentino Pérez

El director de Seguridad de Iberdrola, Antonio Asenjo, mantuvo varios contactos personales con el comisario Villarejo en los que este le mantuvo al corriente del avance del trabajo que le había encargado para recopilar información delicada sobre Florentino Pérez. Esta información podría servir como munición para evitar la entrada del presidente de ACS en el consejo de Iberdrola. En las grabaciones a las que ha tenido acceso MONCLOA.COM en una investigación conjunta con Elconfidencial.com, se oye a Asenjo preguntarle a Villarejo: “¿Lo vas a conseguir?” Villarejo tenía claro qué había que conseguir: “joderle la vida”, “putear al personal”, “darle caña”.

Villarejo y Asenjo mantuvieron largas conversaciones alrededor de la mesa de un restaurante en el mes de mayo de 2009. En estas reuniones hablaron con detenimiento del avance del trabajo que Iberdrola le había encargado al comisario, relacionado con Florentino Pérez. El encargo, según los informes por escrito de Villarejo, se había realizado en febrero. En marzo, se celebró una junta de accionistas en la que Pérez reclamó un puesto en el consejo de administración. En un encuentro el 6 de mayo de ese año, Asenjo se interesó directamente por las “posibilidades de éxito” de Villarejo sobre ese encargo. El director de Seguridad de la eléctrica fue despedido después de que este periódico desvelara otros trabajos de espionaje encargados al comisario.

Iberdrola Villarejo

Iberdrola encargó a Villarejo espiar a Florentino Pérez

  • El trabajo se realizó cuando el presidente del Real Madrid intentaba entrar en el consejo de la compañía energética.
  • El comisario describió sin pelos en la lengua cuál era el objetivo de este trabajo. No se trataba de recabar una información sin más, sino de “putear al personal” (en referencia a Florentino Pérez) y “darle caña a nivel de prensa”. Villarejo puso al corriente de forma verbal a Asenjo de los contactos con un directivo de Dragados y sobre la posibilidad de conseguir documentación comprometedora. Tan seguro estaba Villarejo del éxito de la misión que tenía encomendada, que se permitió realizar una apuesta.

    Antonio Asenjo: Entonces, ¿qué vislumbras, con posibilidades de éxito, con la mano en el corazón?

    Villarejo: ¿Con la mano en el corazón? Creo que tengo posibilidad de… tengo posibilidades de putear al personal, empezando por darle caña a nivel de prensa, pero… y… conseguir documentación… está pidiendo un antiguo empleado, un alto directivo de Dragados que también lo han echado… Hemos tenido ya varias reuniones con él y tal, que tiene papeles, interesante, pero claro, el tío pide pasta, etcétera, etcétera. Entonces, yo, con la mano en el corazón, te digo, si apostamos…

    (Suena el teléfono de Asenjo)

    Villarejo: Atiende, atiende.

    Tras la interrupción por una llamada que recibió Antonio Asenjo, Villarejo volvió a dejar claro que “al tipo lo trincamos de los huevos”, su manera vulgar de expresarle al responsable de Seguridad de Iberdrola hasta qué punto podrían neutralizar a Florentino Pérez. Villarejo aprovechó para dejarle caer a Asenjo la necesidad de hacer el trabajo “a lo grande”, con capacidad y medios.

    EL CONTROL DEL PODER DE FLORENTINO

    El comisario desarrolló con más detalle la apuesta que había deslizado antes. Esta sería un doble o nada. Suponía que la provisión de fondos la devolvería si no tuviera éxito. Sin embargo, si alcanzara su objetivo, cobraría el doble. Fue el anzuelo que Villarejo lanzó a Asenjo, al que intentaba convencer con recordándole que Florentino Pérez era “un tío con todos los posibles, con todos los recursos” y que había echado “toda la carne en el asador” para controlar el poder.

    Villarejo: Bueno, insisto, con la mano en el corazón, lo que estamos haciendo ahora, que son prospectiva y tal, acercamientos y tal… Si lo hacemos a lo grande, es decir, con capacidad, medios, posibilidades, etcétera, etcétera, para poder… Yo creo que al tipo lo trincamos de los huevos. Yo estoy dispuesto a apostar, o sea… ¿Qué supone apostar? Supone que si el tema sale bien, doblamos la apuesta, por ejemplo, y si el tema sale mal, yo la provisión de fondos que reciba a partir de ahora, la devuelvo. ¿Entiendes? Me busco la vida… ¿Por qué? Porque… No, te quiero decir que… Estoy enfrentándome, coño, estamos enfrentándonos a un tío con todos los posibles, con todos los recursos, y que además está echando toda la carne en el asador, para el hijoputa controlar el poder.

    Para convencer a Asenjo, Villarejo usó un símil de pesca. Le dijo que Florentino Pérez era un gran tiburón (“un gran marrajo”) que no se podía intentar pescar “con una caña de sardinas”. El objetivo era conseguir “joderle la vida” al presidente de ACS. El asunto, según Villarejo, era especialmente importante ya que, según le dijo a Asenjo, las noticias negativas sobre Pérez en internet estaban borradas. Esa “obsesión” y “la pasta que se está gastando”, según Villarejo, sobre lo que el comisario consideraba como su principal vulnerabilidad, le resultaban inéditas: “Yo no había visto eso en mi puta vida”, le dijo a Asenjo.

    Villarejo: Lo que no podemos entonces, desde mi punto de vista, pescar un gran marrajo como es este cabrón con una caña de sardinas. Es decir, que si conseguimos… Desde mi punto de vista, conseguir datos nucleares y conseguir publicarlos, es joderle la vida. Es la única manera. O sea, la obsesión que tiene, de la pasta que se está gastando, es tal… Métete coño en internet, a ver si ves alguna noticia de las que hay anunciadas que al final tengan texto. Están todos borrados. Yo no había visto eso en mi puta vida, ¿eh?

    La fórmula de la apuesta no fue un método que le agradara a Antonio Asenjo. Al director de Seguridad de Iberdrola lo que le interesaba era conocer si Villarejo iba a conseguir lo que le había encargado. Por eso, se lo dejó claro: “¿Lo vas a conseguir?, le preguntó. Asenjo pretendía que el comisario centrara el tiro y le señalara concretamente el aspecto que iba a colocar en su punto de mira.

    Antonio Asenjo: Como no podemos diversificar recursos y hay que concentrarlos, tu me los concentras donde tu quieras. Dime, los voy a concentrar aquí. Vale, cojonudo, de acuerdo, y lo vas a conseguir, pero no me hagas la apuesta que si no, que si te pago, te dejo de pagar. No, no. ¿Lo vas a conseguir?

    Villarejo: No, no, yo te digo…

    Asenjo y Villarejo mantuvieron otra reunión veinte días después, según la fecha que el comisario puso en la grabación que realizó de este encuentro. En esta ocasión, Villarejo puso al corriente al director de Seguridad de la compañía eléctrica de que había conseguido información relevante: “chicha hay”, le dijo. El objetivo de esa información era “putear todo lo del mundo”.

    Villarejo: Es decir, que chicha hay. Para hacer daño, para putear todo lo del mundo, pero macho, que luego tu sabes cómo funcionan estas cosas, macho. Esto no lo metas, esto no sé qué, tal, tal. Entonces, es ahí donde nosotros, donde yo creo que nosotros vamos a poder hacer alguna maldad que otra.

    EL PASEO MILITAR EN IBERDROLA

    Como es habitual en los trabajos realizados por Villarejo para otras empresas, el comisario intentaba con la información obtenida hostigar (según el término que ha usado en otras ocasiones) o desestabilizar a los enemigos de sus clientes. El comisario le aseguró a Asenjo que, de esta manera, Florentino Pérez “va a empezar a cometer errores”. Se trataba, según explicó, de acabar con la tranquilidad de la que disfrutaba, ya que el comisario consideraba que Pérez estaba disfrutando de “un paseo militar”, en sus principales empeños en aquel momento, su entrada en Iberdrola y su vuelta a la presidencia del Real Madrid.

    Villarejo: Pero, por encima de todo, este es un personaje muy vulnerable que, en el momento en que empiece a oír moscardones y tal y cual, de entrada, va a empezar a cometer errores y va a empezar a amenazar y va a empezar a llamar y va a empezar a tocar los cojones a la gente. Que ahora mismo está muy tranquilo porque esto es un paseo militar lo que está pasando con el Real Madrid y con todo lo que está haciendo. Y esa es la cuestión, Antonio. O sea, ya te digo, que…

    Asenjo y Villarejo discutieron sobre si la información obtenida por el comisario era la adecuada para los objetivos que se habían marcado. Lo que sí estuvo claro es que Villarejo intentó convencer a Asenjo de que “esto es una línea como un tiro” y que no había nada “mejor y más directo” que consiguiera que a Florentino Pérez “le duela la cabeza”.

    Villarejo: Esto es una línea como un tiro ¿eh? Vamos, no sé. La verdad es que, ya te digo, que es que no sé qué puedes pensar que podemos encontrar mejor y más directo que esto para involucrar a este hijoputa para que le duela la cabeza.

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