El Arzobispado de Madrid ha asegurado que en sus templos se respetan “todas las pautas organizativas e higiénicas” para frenar el avance del coronavirus en esta segunda ola y de acuerdo con las restricciones del decreto de estado de alarma en Madrid, pero no ha entrado a valorar la diferencia de aforo impuesta a iglesias (un tercio) y bares (50%).

En concreto, desde el Arzobispado de Madrid no han querido valorar la comparación entre espacios de hostelería y lugares de culto, después de que este viernes, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, haya explicado en rueda de prensa que esta diferencia de aforo responde a las “recomendaciones de los técnicos”.

Así lo han indicado desde el Arzobispado de Madrid, si bien, han recordado que en sus templos se respetan “todas las pautas organizativas e higiénicas” para garantizar “la salud de todos” y “la adecuada atención pastoral de los fieles”.

Precisamente, a raíz del anuncio del Gobierno del estado de alarma en Madrid, la diócesis ha informado en su web de la noticia, indicando que “entre las medidas figura de nuevo que, en los municipios de más de 100.000 habitantes con mayor incidencia del coronavirus, los templos no podrán superar un tercio de su aforo, garantizándose en todo caso la distancia mínima interpersonal de 1,5 metros”.

Las zonas afectadas en la diócesis de Madrid, según señala el arzobispado son Madrid y Alcobendas. En las diócesis vecinas se aplican restricciones en Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Torrejón de Ardoz. En el resto, de momento, se mantiene el aforo al 60%, según precisa.

En este contexto, el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, recuerda que en todos los lugares es obligatorio el uso de mascarillas, que las pilas de agua bendita continúan vacías y que se ofrece gel desinfectante.

Además, el gesto de paz ha sido sustituido por uno sin contacto; la comunión se recomienda en la mano; se evitan los coros, reduciendo la música a un solo cantor; no se distribuyen hojas parroquiales ni ningún otro objeto, y el cestillo de la colecta no se pasa durante el ofertorio, sino a la salida de Misa.